lunes, 30 de diciembre de 2013

**Conquistando a una mujer. (en protesta).




A la mujer amada,
 Se la conquista con frases hermosas.
 Con halagos y flores
Con infinitos te quiero,
 Te amo... Te ansío en la vida.
 y en la muerte.

...con hasta deseo en el fondo de los infiernos...
Con todo tu ser y corazón.


Amigo... si ella tan solo sentir, ⁣
 Y vibrar... ¿Por qué tan difícil es?
 Darle buena vida, haciéndola rejuvenecer.
 ...y sentirse más bella...

Y aún más, si fuera preciso;
 ¿Inclusive hacerla sentir más grandiosa?


A una mujer, imposible es conquistarla.
 Con riñas y tampoco con penas. ¡No!

Y nunca jamás se le conquista.
 ...con amenazas a nuestra propia integridad... ¡No!

Pero sí con sonrisas, encantos y con algún chiste o broma inocentes.

A la mujer soñada no se le puede conquistar.
 con sucias artimañas, 
con soberbia, ni con imposiciones,
 o asumiendo posturas machistas;
Y mucho menos con chantajes.
 y ridículos lloriqueos; o mezquindades.
Si amas a una mujer, respétala.
 ¡Y dale su libertad...! ¡Ámala! ¡No la menosprecies!
Siempre hazle sentir y vibrar...
¡Sí! ¿No es mucho pedir, verdad?
¡Eso! Inventando constantemente,
 Hermosas palabras y detalles de amor.

Porque cada mujer en este mundo terrenal
 Merece el mayor de nuestro respeto... 
Puesto que ellas son la máxima creación...
y representan el sentir de la vida. 
Tanto así que, sin su presencia,
 La raza humana no sería posible.


Más algunos... no las valoramos. 
Porque cuando nos aman, las hacemos sufrir.
Si nos hacen saber que nos necesitan,
 Les hacemos desaires; y si nos lloran, ¡unununu!...
¿Qué tonta y molesta nos parece la mujer... verdad?... ¿Entonces?



Si no estás de acuerdo... dime tú:
¿Quién te crees... poco hombre y miserable pecador? 
¡Vil gusano nauseabundo de los pantanos!...
Para hacerla sufrir de forma tan cruel. 
Dime. ¿Quién te dio ese poder?


¿Acaso no se merece toda consideración?
 ¿La mujer que dices amar? Sin duda alguna. ¡¿Sí?!
¿Acaso no es más bello recitarle poemas de amor?
 ¿O decirle? ¡Te amo, cielo! ¡Claro que sí! 
¡Que coartarles sus libertades! 
...y vociferando como haces tú... 
¡Llamándole "#hija de &%"!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

**Como se puede olvidar.




 

¿Cómo se puede olvidar?
 ¿Lo que tanto uno amó?
Es como un cuchillo.
 Clavado dentro del corazón.


¿Cómo se puede olvidar?
 ¿El cariño más profundo? 
Si aun viviendo en el infierno,
 Su amor significó todo un mundo. 

¿Cómo se pueden olvidar?
 ¿Esos besos que le daba? 
Sí, calaban hasta los huesos.
 En los brazos de su amada. 


¿Cómo no llorar por él..., o ella?
Si el destino le robó,
 Lo más valioso de este mundo...
que fue su corazón. 

¿Cómo no llorar por ella?
Sí se le fue su sentir.
Sí se les fueron sus sueños.
Y también se quiso morir.

Él... en el cielo se ha quedado.
   Esperando su perdón;  
por haberla abandonado,
 con solo promesas rotas,
 y rosas de su pasión. 


Que las mismas en su tumba,
 Ella ha dejado.
 Como símbolo de su amor,
que por siempre irá penando,
 Hasta encontrar otra flor. 



 Que en susurros él le diga:
 ¡Aquí, mi amor... estoy yo!
Renaciendo de la nada,
 Para entregarte otra flor,
Reencarnado en otro ser,
 Y devolverte la ilusión.


Enrique Nieto Rubio 
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.





miércoles, 25 de diciembre de 2013

**Anécdota triste de Navidad.


Hoy 25 de diciembre del 2013, día en que celebramos Navidad... como es costumbre después de la Nochebuena, celebramos juntos con toda la familia.

La hemos pasado estupendamente bien, mi señora ha preparado una espléndida mesa y felices, hemos degustado de todos los exquisitos platillos que acostumbra a preparar... ¿Qué les puedo decir? Esto se le da de muerte... ¡Ella es una mujer única y especial!

Bueno, pero esta no es la anécdota que en este momento les deseo compartir... y para mi pesar no es buena.


Por la mañana he liberado por el salón a un periquito y a un agapornis; avecillas que hemos criado desde que eran apenas unos pichones... y desde ese entonces las acostumbré a salir de su jaula... pues debéis saber que gusto de sacarlas de su encierro, para que vuelen y se diviertan un poco.

Mi chico de trece años estaba superilusionado con las aves, pues de vez en cuando... también gustaba de llevárselas a su habitación, para contemplarlas revoloteando a su alrededor.

Durante las dos primeras horas y, como siempre, todo había marchado de maravilla... pero de pronto una de ellas ha chocado con una pequeña maceta que mi esposa había colocado como ornamento de Navidad.
No alcanzo a comprender cómo una de sus patitas, enganchada a un aro, quedó; y al intentar remontar su vuelo, cayó abruptamente al suelo, con su patita abierta.
Al observar que no se movía. Con profunda pena he deducido que moría. Mi hijo la recogió y muy triste me preguntó ¿Qué hago?

—Dámelo —le respondí.

Al cogerlo, me di cuenta de que se había roto la pata por encima del muslo... y cuando me dispuse a unirla, se le cerraron sus ojitos; y los latidos de su corazón comenzaron a descender, hasta que pasados escasos minutos dejó de latir.
Así pues, amigos míos... no todo ha sido felicidad, pues esta Navidad, esa pequeña y tan amada avecilla... con su partida; de sumo pesar, embargó nuestro sentir.

Imposible fue esconder la trágica noticia a los demás miembros de la familia... entre ellos a mi nietecita; qué desconsolada lloró...

Pero con el transcurrir de los minutos, entre mimos y besos por parte de todos los miembros de la familia, pronto volvió a sonreír.
En cuanto a nuestra querida avecilla, nos conforta saber que, a pesar de su trágico final... su sufrimiento no duró más de tres minutos...

¿Qué cosas, verdad? Nos preparamos para que todo fuese perfecto, creando un ambiente hermoso y lleno de felicidad... y al final el dolor se hizo presente en Navidad.
Gracias a Dios, tal cual ha acontecido en años anteriores, contamos con la bendición de celebrar las fiestas en unión familiar; pues cuando de nuestros seres amados nos encontramos rodeados, toda adversidad es mucho más fácil de sobrellevar.

El mensaje que os deseo transmitir, quizás, es: Que no es buena idea soltar a vuestras aves o mascotas en tiempos de fiesta... y así evitar que un accidente pueda restarle felicidad a eventos tan especiales...

Pero sobre todo, que valoréis y agradezcáis cada día; por el simple hecho de teneros los unos a los otros... porque en esa bendición radica la única y verdadera felicidad.

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

¡Besos y bendiciones para todos!







viernes, 20 de diciembre de 2013

**Paseando de madrugada.





Paseaba un día muy de madrugada.
 Y una linda chica a mi lado pasó;
En el ambiente un aroma divino percibí...
Que el sentir me despertó. 
¡Qué bien hueles! Exclamé...
Más sin ninguna intención. 
Ella se dio la vuelta.
 ...y ruborizada, pero muy agradecida...
 Me sonrió.

Continúo caminando...
Pero después de cinco pasos...
Ella se volteó;  
Se acercó hacia mí y, susurrándome al oído,
 Dijo Si quieres este aroma... 
Me tendrás que seguir...
Sin pensarlo más de dos veces, 
Acepté su invitación.

Desfilando detrás de ella...
Casi imposible era la curiosidad.
 poder contener... 
Preguntándome:
 ¿Qué estará tramando?
 ¿Está hermosa esta mujer?


 

En el silencio de la madrugada,
 Caminamos unos cuantos bloques.  
Al llegar frente a la puerta,
 De una cafetería, se detuvo...
e igual mi respiración.
Ella se dispuso a abrir la persiana...
Y sin despedirse, me guiñó el ojo. 
Y un reto me lanzó:
¡Pasa, si es que quieres oler más!
 ¡El dulce olor que te disloca!

Mientras ingresamos, pensé:
¡Esta niña, no está bien!
 ¡Debe de estar loca! 
Seguidamente, 
La persiana bajó.
 Y de nuevo solos quedamos dentro.
 Los dos... 
Bailando de forma sugestiva,
 La ropa se quitó.
 Y terminamos haciendo el amor.

Desde entonces, preso he quedado.
 En esa cárcel... de tan exquisita pasión; 
Y pasó todo el día suspirando.
 por ese aroma;
 En espera de un pronto amanecer.

Ya desde esa preciosa madrugada,
 Todos los días, allí iba a desayunar, sí. 
Y siempre caía algo de pasión.
 que con el tiempo se convirtió
 En mi amor profundo.  
¡Y cómo olía, ufff!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.