viernes, 22 de agosto de 2014

**La vida de los colores.




La vida de los colores, según mi humilde opinión... o al menos mi historia de fantasía, a continuación relataré.

Antes del principio de los tiempos. El negro gobernaba el universo. Era el dios de todos los colores; así permaneció tanto tiempo, lo que se llama el número más largo que un ser humano pueda descifrar. Solo negro la materia oscura o al infinito en tiempo.
Una fracción de tiempo cualquiera. Una chispa explotó y en esa chispa nació él:
Amarillo, y una reacción en cadena. Este color lo iluminó todo, y se adueñó del universo, así tanto tiempo como el infinito; pero este en sus explosiones creó el color.
Rojo, fuego, y el universo se transformó; formándose las galaxias, planetas y soles, hasta ser millones de ellos; pero solo era negro, amarillo y rojo, no había nada más.

 Así toda la eternidad, pero un buen día, en el cosmos, se formó nuestro planeta, la Tierra... en una galaxia inmensa, en donde dominaban solo estos tres colores.

El negro que representaba la oscuridad, el amarillo que era una gran bola de fuego incandescente que representaba al astro Sol y el rojo le acompañaba.

Esta bola en miles de millones de siglos se fue enfriando; mientras una lluvia de meteoritos invadió la Tierra y uno muy inmenso casi la revienta, deformándola en gran parte, y esto provocó que alrededor de la Tierra se formara un anillo inmenso, que duró millones de años.

Este anillo se fue reunificando alrededor de la Tierra y se formó la Luna... En su fricción, fue frenando el ritmo de rotación de la Tierra, debido a causa del enfriamiento, y fue así como se formó el color marrón, que representaba a la Tierra... Y con los cambios de clima se vieron por primera vez las montañas frías, dando lugar a que se formara el color:

PLATA por las escarchas, así como el de la luna que la iluminaba.

 Más adelante empezó a salir agua y del vapor de la tierra y nació él:

Gris y el blanco, que poco a poco todo el entorno de la tierra se fue impregnando de este color, acompañándolo el negro; así la tierra se oscureció de nuevo, durante millones de años.
Cuando el sol bajó su intensidad, la tierra comenzó a enfriarse y comenzó a llover, y a llover... así durante otros millones de años.  Cuanto más llovía, más vapor de agua subía; y se fueron formando los océanos, y cuando el sol los iluminó con sus rayos, nació él:

Azul, que representaba el cielo, este reflejo entre los mares y el infinito enamoró a todos los colores, llenando así todo el espacio superior de la tierra. El azul coqueteaba con todos los demás, enamorándolos, y fruto de ello, con el paso de los tiempos, nació él:

Verde, que representaba toda la vegetación de la tierra... entre ambos y a través de su inmenso amor, iluminaban todo... eran imparables, y así fue como nació él:
Rosa, color que se abrió paso a través de las flores, el cual llegó acompañado del:

Morado, vistiendo por igual de hermosos colores a las flores.

Los demás colores siguieron el ejemplo del azul y el verde... se fueron uniendo, y con ellos nos regalaron la diversidad de hermosos colores, que hacen del planeta donde vivimos una maravilla.

Y colorín colorado, esta percepción del nacimiento de los colores a su fin ha llegado.

Enrique Nieto Rubio

Derechos de reserva.
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

miércoles, 20 de agosto de 2014

**Amor perdido en ;Palabras sueltas.


Te conozco.
 Y sabiendo que en tu corazón,
 Viven nuestros sentimientos.
Arañas tu sentir.
 Para vivir en mi universo;
*
Pateas con dureza.
 Así como golpeas,
 
Un amor en soledad.
*
Para vivir la felicidad completa,
 Aplastas a los malos espíritus.
Y para proteger un amor verdadero, 
Atropellas el sentimiento oculto.
 Para un nuevo renacer.
Matas las arañas del olvido.
 Para limpiar un sentimiento,
 Desconocido.
*
Escupes el veneno.
 De esa sinrazón,
 Por conservar,
 Un amor prohibido.
*
Señalas las rosas de tu jardín. 
que cubrirá tú,
 Ramo de ilusión...
*
¡Muerdes la medianoche! 
¡Para proteger un nuevo día!
 ¡Qué provocas!
Cantares de ilusiones deseadas,
 Y saludas al destino, 
según tú.
 Enseñándole un buen camino,
finges ese sentimiento.
 
 Para engañar al destino... 
Tomas el pelo a la desesperanza.
 Y juegas con los sentimientos.
Amargos de tu corazón,
 ¿Qué llora ese sin sentir?
*
 Mas no cambias.
Los sueños amargos,
 del pasado.
*
No entiendes...
Que ese dolor fingido,
Al final, es dolor verdadero.
*
No aprendes 
que la vida se va.
 Es por un sentimiento fallido.
Mas no perdonas. 
Como la vida no perdona,
 Los juegos prohibidos...
Más no amas, 
Lo que siempre has querido.


Y ahora ya no me quieres tú...
El corazón desvalido 
que rodeándote de infieles,
 Sentimientos desconocidos;
*
Siempre arañas 
las vivencias.
 de aquel amor perdido, 
jamás sonríes.
 a esos besos de amigo, 
que rodeándote de flores,
Nunca acaricias a ese destino. 
Que sin quererlo, mi cielo,
Simplemente es,
 El destino que tú has escogido...
*

Y ahora 
cambias de opinión.
 Enterrándolo en el camino.
¡Estrategia de un corazón!
 ¡Que ya fue malherido!
Pero tú sabes por qué.
 Se rompen
los sueños de amigos.
*
Más siempre serás perdedora.
 De los amores queridos, 
¡Tú, siempre en los deseos del amigo!
 ¡Más siempre ella!
Será la razón de este destino.
 Y siempre te quedarán.
 Los llantos de tu destino...
*
¡Siempre tú! Amada mía,
 Por los sueños que vivimos, 
Siempre, amigo, seré.
En esta vida
 Y en los deseos compartidos.


Enemigos del tiempo,
 que nos roba ese brío; 
Te conozco, más amigo,
 Tú eres el tiempo.
 Que en este loco mundo...
Nos deshaces de lo vivido. 
Y sé de este destierro.
 de errores que he vivido. 
*
Tu maldad no tiene precio.
 Por cuánto dolor he vivido, 

Tu indiferencia es el precio.
 De ese amor tan querido, 
Tu envidia lo hace aún más grande... ¡
¡Y de tu hipocresía nada se ha escrito!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

lunes, 18 de agosto de 2014

**Donde estarás que tanto pienso en ti. 2 pájaros.




¿Dónde estarás?
 ¿Qué tanto pienso en ti?
Que sí, mucho amor tenía. 
Él se marchó de mí. 

¿Dónde estarás, pues?
 Que mi esperanza se nubló... 
Y si yo no te vuelvo a ver...
¿Qué será de mi pasión?


Un día decidiste alejarte...
Sin decirme ni un adiós, 
Y la amistad que teníamos,
 ¿Dónde coño se marchó? 

Que nunca me dejarías.
 Ese fue tu sentimiento. 
Ahora sé que todo fue mentira...
Que tu amor no era cierto.

Tantos años en que vivimos,
 Un amor apasionado; 
 Ahora me doy cuenta...
 Que tu amor todo era vano. 

Me decías que me querías.
  Que te morías por mí. 
Y al otro, que también lloraba,
 También le decías que sí. 

Qué lista fuiste, mujer...
 Jugando con dos amores... 
Dos amores a la vez.
 Y los dos te mandan flores. 

¿Acaso eran para mi entierro, no?
 O quizás para él, de él, ¿no? 
Pues debimos de morirnos.
 Muchas flores te mandé.

Tú, yo y el hombre aquel...
¿Qué bonito era aquello? 
Un juego de amor que fue,
Pero solo jugabas tú.
Y nosotros, nosotros qué.
Aquellas lágrimas vertidas,
 Encima de aquel ayer; 
Están dentro de mí.
 Y por siempre en mi querer. 
Ya se ha pasado el tiempo.
 Y nada se puede hacer. 
Quizás fue que moriste.
 No te marchantes con él... 

Así pues... no sufras por mí.
 Que sin ti yo viviré. 
¡Buscaré otro amor sincero!
 Y a ti... ¡Te olvidaré!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Cámara.