martes, 30 de mayo de 2017

**Cuando más ausente estás.


Cuanto más ausente estás,
Más aún te quiero todavía... 
Pues no concibo vida mía, 
Que no me quieras ni mirar.
Tú no me haces sufrir... ¡No, no! 
Sí, te llevo en mis pensamientos.  
Porque tú me respondes con amor.
Siempre que te digo que "te quiero". 
Tú sabes que vivo solamente para ti. 
Te llevo muy adentro de mi corazón... 
Y lamentas mi sentir, porque sabes 
¿Qué te deseo, con toda la pasión? 
Porque si tanto pienso en ti, 
No puede ser, mi bella flor... 
Que tú a mí no me quieras;  
Como yo a ti... mi dulce amor. 
Siendo así, imposible sería, 
Que mi necio entendimiento... 
Y el sentir de esta alma mía, 
No rocen por igual tus deseos. 
Sé que nunca me podrás olvidar. 
Pues mientras tú estés presente... 
En cada partícula de mi existencia, 
Nunca jamás te dejaré marchar. 
¿De qué te quejas, con mamá? 
Sé que esto no es a causa mía. 
Pues esto sería una tontería... 
Aunque no me quieras mirar. 
Si algún día te dice a aquel vecino
que quiere ostentar tu amor...
que yo te he dejado de querer; 
Que venga él mismo y me lo diga. 
¡Qué encantado le responderé... a él! 
Que si fuisteis una linda mariposa... 
Es porque con amor te pegué las alas. 
Para que tú, otra vez, pudieses volar. 
Y no volveré a consentir una vez más. 
Que él pretenda volverlas a cortar. 
Ese vecino que siempre te acecha, 
Seguro estoy, es un infame ladrón; 
Qué gusta vivir muy cerquita de ti. 
Solamente para robarme tu amor. 
Pero no te preocupes, amor, porque 
Él nunca se saldrá con la suya... 
Mientras tú guardes mis promesas. 
Igual preservaré las tuyas, en mi corazón. 
Porque las promesas que se hacen... 
ante Dios, Nuestro Padre Celestial, 
No es permitido... nunca violar. 
Pues estas son como un contrato. 
de un hermoso amor imperecedero
Que nunca jamás morirá. 


*Enrique Nieto Rubio* 
Derechos reservados.
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

viernes, 26 de mayo de 2017

**Tú... no le digas a nadie.


Tú… no le digas a nadie. 
que tú y yo somos amigos; 
Aunque un día nos perdimos, 
Hoy nos volvemos a encontrar.
Nunca jamás le digas a nadie… 
que compartimos este amor. 
Pues ellos no comprenden. 
Lo que se sufre sin una pasión. 
No les cuentes mis secretos. 
Que los tuyos yo los guardo… 

Y mucho menos, que nos vemos. 
Porque que interfieran, no quiero. 
Este sentimiento con gran ímpetu, 
Que contigo siempre yo comparto…
 
Dicen que son solamente pasiones. 
De amores frívolos y prohibidos. 
Dicen que son sentires, de noches. 
Que con amor nunca idealizamos. 

Pero pregunto: ¿qué sabe la gente? 
De nosotros o amores prohibidos. 
Si tú duermes entre hermosas flores, 
Y también entre sueños y suspiros… 

Que nosotros nos amemos en silencio, 
No es malo y no deben condenarnos. 
Es como tener alas.
 Y sentirse gorrión,
 Que sí nos dan bichos.
 Será por un canto de amor. 

Quien pregunte por ella,
 No debo contestar. 
Pues es mujer bella.
 Y nos la vayan a quitar. 
La cabeza perdimos. 
Por este sentir de pasión...

Y si dicen que estamos locos,
 Serán locos de amor.
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados.
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.

jueves, 25 de mayo de 2017

**Dicen que cuando morimos.

Dicen que cuando morimos…
Solemos reencarnar en otra vida. 
No comparto esta creencia... 

Pero en caso de que certero fuera… 
Y puesto que mi contrato amoroso expira, 
Después de la muerte, 
Espero tener relaciones contigo. 
En el caso en que yo me muera.


Tenerte conmigo quiero. 
Un romance entre tinieblas… 
Caminar juntos, 
Por ese mundo desolador,
 Que, entre tú y yo,
 Le damos vida y alegría. 

Me gustaría tomarte de la mano.
 y sentir tu cuerpo en el frío del alba; 
Sentir tus labios nacarados,
 Deseosos de un beso, posar en los míos.
Pasear en medio de azucenas y gladiolos.
 Como abejas enamoradas;
Sentir en mi cuerpo desnudo,
 El aroma y el roce de tu cabello. 

Y poder viajar en las nubes de algodón;
 Revolcándonos entre ellas, 
Provocando álgidas tormentas de pasión,
 con tu cuerpo desnudo.
Que aunque el dios Zeus se moleste,
 Porque insana envidia le daría, 
No podría de ese paraíso expulsarnos…


 Pues esa sería nuestra vida. 
Gozaríamos del más allá.
Como nunca antes en esta tierra;  
provocando en este sin fin,
 y glorioso edén; 
Placeres del verbo amar.

 Donde alma alguna no ha expresado,
 que será eterno, pero si así lo fuera… 
Desearía quedarme para siempre.
 Muy junto a ti y a tu bendita vera. 

Hoy sufro...
 ¡Tonto fui en aquella mañana!
 Cuando triste estabas, 
Y harta de tanta presión, me dijiste:
 Qué estresada te encontrabas.
¡Y querías marchar!
 Y para no ser un cretino,
 Mi bendición te di.
Desde entonces marchaste.
 Sin decirme un adiós,
 Y sin mirar atrás. 

Lo tuve bien merecido...
 ¡Ese tonto era yo!
 Más estoy arrepentido. 
Por renunciar a tu amor...

Más hoy deseo encontrar.
 El mágico camino… 
¡En donde nada te perturbe!
¡Y que tú y yo seamos solo los dos! 

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.

miércoles, 17 de mayo de 2017

**Déjame quererte un poco.

 

Déjame quererte un poco. 
Un poquito nada más… 
Que me iluminen tus besos. 
Esos besos que sueles dar.


Déjame sentir tus labios.
Esos labios de caramelo,
Que quiero endulzar mi sentir.
Y creerme en esos cielos.

Déjame sentir tu aroma.
Ese aroma de mujer…
Despertarme en tu vientre,
Ese vientre de placer.
Rózame con tu cariño.
Hazme de nuevo, mujer.
Ese hombre, casi un niño,
Que muera por tu querer.
Nunca dejes de mirarme.
Pues sin ti yo no soy nada.
Una sombra en el camino.
Que ni cobija o sirve de nada.
Dile a nuestro Diosito del cielo,
Que nos dé una oportunidad.
Si no es en la presente vida…
En la otra, que yo sabré esperar.
Siénteme, mujer, muy cerquita.
Pero cerquita y junto a ti…
Que mis ojos puedan verte.
Y escucharte siempre muy feliz.
Que si mucho daño te hice,
Mucho más daño me hice yo.
Después de amarte tanto…
Y luego perderte por amor.
Que hay cosas que se escapan.
Y que el corazón no entiende.
Déjame quererte un poco más.
Solo un poco, amor… ¡Por favor!
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Casará.

domingo, 14 de mayo de 2017

**A través de ti.


A través de ti, mi buen amigo... 
Imposible se me hace. 
No acordarme de ella. 
*
Una hermosa dama,
 Entre miles de estrellas, 
Cariñosa en amores, 
Seductora en pasiones.


Solo a través de ti,
 Y de tus poemas, que son...
Armoniosas notas de música,
 En mis sentires.

Palabras que, no siendo mías, 
Las hago propias.
Pues tu sentir es el mío.
 Y tú morir también lo es.


Que si sufres por ella...
 Yo la deseo mucho más.
Y si mueres por ella;
 Yo deseo hacerla solo mía.
*
Si tú pecas por su amor,
 Yo rompería el pecado;
Ensimismado en un mar,
 de inconfesable pasión.

A través de ti,
 Sus pensamientos los hago míos.
Sus suspiros los inhalo.
 Profundo en mis sentires.
*
De esas lágrimas, 
que por tristeza de ella brotan...
Las bebería, convirtiéndolas,
 En sutil vino sagrado.
A través de ti,
 Mis pensamientos, los hago suyos.
Y mi respirar, 
Se hace aún más grande.
 En su sentir.
*
¡Sí! A través de ti,
 que aún consciente de que la amas,
Y que tanto la veneras;
 En diamante, ella se convierte.
¡Amigo, el amor y la pasión! 
Que por ella vivo.
 ¡Es a través de ti!
*
Y no serán solo tus pensamientos,
 los que ella contendrá...
Pues sin ti ella no es feliz. 
Pero sin mí, tú tampoco estarás.
¡Somos uno solo... aunque sé!
 ¡Que solamente a través de ti! Amigo. Andrés.


Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Cámara.