miércoles, 24 de septiembre de 2025

**Declaración de Amor.1

 


Amada mía, que tu pasión me disloca,
 Y ya no sé quién soy.
Que en la senda de la vida,
Yo, sin ti, me pierdo y me vuelvo loco.

No te despegues de mí.
 Y envuélveme con tu infinito amor.
Y lléname de besos intensos...
Como siempre, llenos de gran pasión.

Que sin ti malo soy.
 Y teniéndote en mis brazos, 
Un corderito fiel seré.

Amada mía, siénteme en ti.
 Hazme el amor, mi señora. 
Hazme estremecer.
que solo con tus besos, 
La pena se irá de mí...

¡Sálvame, cariño mío!
Qué demonio soy,
 Y como ángel perdido,
 En tus brazos un hombre seré.
Hazme sentir mi vida.
 Que sin ti malo seré...
¡Ayúdame a que me crezcan alas!
Para un nuevo renacer, 
...y vivir contigo eternamente...
 Un hermoso atardecer.


Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.

**Dónde estarás cariño mío.

 



¿Dónde estarás?
 ¿Qué tanto pienso en ti?
Que sí, mucho amor tenía. 
Él se marchó de mí. 

¿Dónde estarás, pues?
 Que mi esperanza se nubló... 
Y si yo no te vuelvo a ver...
¿Qué será de mi pasión?


Un día decidiste alejarte...
Sin decirme ni un adiós, 
Y la amistad que teníamos,
 ¿Dónde, coño, se marchó? 
*
Que nunca me dejarías.
 Ese fue tu sentimiento. 
Ahora sé que todo fue mentira...
Que tu amor no era cierto.

Tantos años en que vivimos,
 Un amor apasionado. 
 Ahora me doy cuenta...
 Que tu amor todo era vano. 
*
Me decías que me querías.
  Que te morías por mí. 
Y al otro, que también lloraba,
 También le decías que sí. 

Qué lista fuiste, mujer...
 Jugando con dos amores... 
Dos amores a la vez.
 Y los dos te mandan flores. 
*
¿Acaso eran para mi entierro, no?
 O quizás para él, de él, ¿no? 
Pues debimos morirnos.
 Muchas flores te mandé.

¿Tú, yo y el hombre aquel?
¿Qué bonito era aquello? 
Un juego de amor que fue,
Pero solo jugabas tú.
Y nosotros, nosotros qué.
Aquellas lágrimas vertidas,
 Encima de aquel ayer; 
Están dentro de mí.
 Y por siempre en mi querer. 
Ya se ha pasado el tiempo.
 Y nada se puede hacer. 
Quizás fue que moriste.
 O te marchas con él... 

Así pues... no sufras por mí.
 Que sin ti yo viviré. 
¡Buscaré otro amor sincero!
 Y a ti... ¡Te olvidaré!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.    

miércoles, 17 de septiembre de 2025

**Benjamín Netanyahu, Cuando Jesús.

  Yo oro por la paz en El Salvador - Y JESÚS LLORÓ. Se narra en el Santo  Evangelio que en varias ocasiones Jesús llora. Ante la ruina espiritual de  Jerusalén, ante la


Cuando Jesús, hijo de Nazaret,

Mirando la tierra está.
Y en su casa, tierra santa,
Matándose continúan ya.
*
A la derecha de Dios Padre,
Él no para de llorar.
Sus lágrimas que derrama,
Es el agua que nos llueve.
Intentando que nos mojen,
Para calmar nuestras fiebres.
*
Fiebres de odio y riñas.
Fiebre del desamor.
Fiebres por estas guerras.
que causan tanto dolor.
*
Fiebres de ese odio,
Que no conseguimos aplacar.
Y él llora mucho.
Por lo que nos pueda pasar.
*
Pues su padre está muy enojado.
Por lo malo de este mundo,
Y discute con su hijo.
Quiere mandar otro diluvio.
O quizás algo peor.
Una piedra muy grande.
Que nos destruyan a todos.
*
O quizás un rayo fugaz.
Que venga de otra estrella.
que un día destruyó él
Por las malas personas que eran.
*
Y desde entonces, esa estrella desprende
Rayos mortales en todas direcciones.
Y quizás nos manden uno.
Para sembrar los horrores.
*
De vivir el mismo infierno,
delante de nuestros menores,
Que ninguna culpita tienen.
De que seamos unos cabrones...
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
*
No sé si es profecía,
o una mala intuición,
Pero si seguimos así.
Puede que lleve razón.