viernes, 14 de diciembre de 2012

.Pichoncito de Enricostro ,cuentos.

Érase una vez en una pequeña comunidad, vivía un niño muy singular porque era extremadamente chiquitito, a quien llamaban pichoncito.

¿Un día su mamá le dijo, pichoncito podrías ir a comprarme una carterilla de azafrán?

Pichoncito respondió:¡Claro que sí! Con gusto iré mamá.
Marchó Pichoncito, por el camino hacia el pueblo, y ya en la tienda dijo:

-Señor tendero, por favor... ¡Deme una carterilla de azafrán!

Pero este, como había mucha gente, no le oía,

-Señor tendero, óigame... por favor... ¡Deme una carterilla de azafrán!

Y el tendero, nada que no le respondía, hasta que la tienda estaba vacía.

pichoncito insistió: Señor tendero, por favor... ¡Deme una carterilla  de azafrán!

¡Ahhh! ¡Eres tu pichoncito!

-¡Vaya hombre por fin, llevo toda la tarde esperando!

¡Ahhh! ¡Perdona es que no te había oído! Bueno qué quieres,

¡Una carterilla de azafrán!


Está bien... aquí tienes.

¡Jo por fin!... ¡Ya era hora... pues se ha hecho de noche!
¡Vaya con el tendero!
Ya en el camino empezó a llover, y a llover. Auchh! Exclamó pichoncito... ¡Lo que me faltaba!

Se puso la carterilla encima de la cabeza para no mojarse, pero la carterilla de azafrán se mojó, hasta que se le rompió: Entonces Pichoncito se metió debajo de una col, cuando pasaba por un huerto, pero un buey que pastaba por allí se comió la col con pichoncito dentro.


La madre de pichoncito  muy preocupada, porque el niño no llegaba; ya tarde por la noche, cuando su marido llegó, le contó lo ocurrido.

Esposo mío, estoy consternada, porque he mandado a pichoncito de compras, esta tarde... y esta es la hora en que no ha llegado.

 El marido le dijo: Vamos a buscarlo inmediatamente; nos dividiremos, tú irás por este camino y yo por aquel.
Así lo hicieron... y por todo su recorrido la madre y el padre exclamaba a viva voz:

Pichoncito, donde estás?

Caminaron por un buen rato repitiendo una y otra vez su angustioso llamado... en una de esas cuando la madre gritaba su nombre cerca del buey:

Pichoncito, donde estasss?

El pequeño escuchó ... y en la barriga del buey se vio un movimiento... sin embargo; Pichoncito estaba confortable en  la barriga del buey donde no nevaba y mucho menos llovía.

La mamá, que se percató de lo que sucedía, llamó a su marido; quien apresurado corrió al lugar donde provenían el llamado de su esposa. Al llegar la mujer le dijo:

¿Esposo mío, pichoncito está aquí dentro, en la barriga del buey,,,que haremos para sacarlo?

El padre respondió: En la casa tengo habichuelas y aceite de ricino; las cuales le daremos de comer hasta la saciedad.

Los padres tomaron al buey y se dirigieron a casa, le dieron de comer tal cual lo habían acordado y acto seguido le colocaron un tapón grande en el trasero... y cuando el pobre animal tenía los ojos saltones, se dispusieron a retirárselo... e inmediatamente se tiró un gran pedo, y con él salió pichoncito lleno de estiércol diciendo:

Joder que peste, ¿para qué han hecho esto? ¡Con lo calentito que yo estaba!

Los padres lo levantaron, bañaron y luego lo arroparon; hasta que el pequeño, se quedó dormido.

Colorín, colorado, este cuento ha terminado.
-Fin-
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*
ID.IJ.DOID.M.CO.98

martes, 11 de diciembre de 2012

.Vuelan las gaviotas de Enricostro.


Vuelan las gaviotas...
 vuelan en torno a ti, 
dibujando un corazón,
 para que tú te sientas feliz. 
Vuelan las gaviotas...
 vuelan por tu querer, 
pues tu marinero se acerca,
 con el barco del ayer, 


Él te manda mensajes...
mensajes con mucho amor; 
diciéndote mil te quiero,
 con grandes olas de pasión. 
Ya se acerca tu marinero,
 con regalos para ti... 
para quedarse contigo,
 y no volver a partir.



Y él pronto se casará contigo,
 para que tú seas muy feliz. 
Vuelan, vuelan las gaviotas...
 todas vuelan en torno a ti. 

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos Reservados*

sábado, 8 de diciembre de 2012

.Cáncer de mama de Enricostro.

 


Ella será mi cruz...
que con amor yo llevaré,
que un cáncer traidor,
 se le ha clavado en la piel.


Ella será mi cruz, 
que con gusto llevaré,
y los clavos de mi dolor,
 que me harán no fallecer.

Ella será mi cruz,
 mi angustia y mayor pesar,
que si por ella me muero,
 y por ella yo quisiera penar.



Que me penetren a mí los clavos,
 y que ella no tenga nada.
Virgen cita del Camino, 
te imploro ¡Apiádate de mi amor!


Que no sea su destino,
 vivir atrapada en tanta desolación.
Virgencita del Camino,
 apiádate de ella y siente mi sentir.
Que siendo ella, madre como tú...
que no merezca sufrir.
Virgencita del Camino,
 no me hagas padecer más este dolor.



Que cuando la miro a los ojos,
 y el llanto en su rostro está;
se me derrumban los cielos...
y hasta imposible me es respirar.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*

Posdata:
Todo esto es una pesadilla, 
y para colmo la mala fortuna,
 nos ha alcanzado,
 en vísperas de Navidad.

¡Lástima de mí, lástima de mi soñar!

pues se rompieron las cadenas,
 de toda ilusión y felicidad!
Enrique Nieto Rubio.
derechos reservados. 

martes, 27 de noviembre de 2012

.Bambino. letra de una cancion.



Estos son los sueños.
 de un bambino...no sé, dice así:
Amor anoche soñé contigo...
Yo te besaba con total devoción.

El sueño me cautivó,
 porque tanto te besé, 
que el alma me dolía;
y sigo sin comprender,
 por qué se puede ver,
 soñando vida mía.


Olé por ese sueño divino; 
porque solo cuando sueño, 
te tengo conmigo.
Olé por ese sueño dorado;
 porque solo cuando sueño,
 te tengo a mi lado.

Ahora ya no quiero más despertar;
 tan solo quiero soñar, soñar... 
Soñar de noche y de día,
 creyendo en realidad,
 mis sueños de fantasía.



bueno es un fragmento, de una preciosa canción que escuchaba de pequeño.   
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*

lunes, 5 de noviembre de 2012

.Despacio de Enricostro. (poemas)


Despacio, despacio, 
solo quiero sentirte...
¡Pero despacio!
Que como un bebé,
 con sus primeros pasos,
 teme caerse al suelo. 

Despacio, quisiera tenerte y desearte...
si desearte, con toda la pasión;
pero despacio...
Y que tu aroma me embriagué,
 muy lentamente.; 
Que mi sentir se emborrache de tu cuerpo...
pero suavemente y despacio.
Que tus besos eclipsen mi sentir,
 deseándote con toda la pasión del mundo.

Despacio y delicadamente,
 que nuestros cuerpos enloquecidos, 
queden prisioneros del querer...

pero despacio,
 permitiendo que mis manos,
temblorosas,
 se deslicen por todo tu cuerpo,
 y entre esa piel, suave y tersa.

Bajar despacio por tu cintura,
 rodeando tus caderas;
 hasta fundirnos en uno solo.
Y que así en nuestros cuerpos... 
quede perpetuado,
 para todos los tiempos;
y así vivir eternamente...

Pero despacio,
 y que aun durmiendo juntos...
nuestros sueños sigan viviendo, 
esa pasión... hasta embarcarnos, 
en los reinos de lo desconocido;
 al compás de nuestros cuerpos ...
pero despacio.

Para así, defendernos de nuestros temores, 
y vivir esta realidad absoluta.

Te quiero, tanto, tanto,
 tanto que, aun juntándose
 todos los universos...
de allí mismo renacería otra vez, 
la chispa de nuestro amor bendito.

Te adoro tanto, tanto...
 que si por infortunio,
 mutilasen mis manos...


moriría desolado ante la imposibilidad,
 de no poder abrazarte, y acariciarte.

Te siento, tanto, tanto,
 mi dulce amor...
que aun no estando a tu lado;
tu cuerpo y aroma, 
me acompaña y sigue presente en mí...
Unununu 

Porque aun en el trabajo...
cierro mis ojos,
 y tu rostro sigue vivo en mi mente.


¡Mi amada niña!
 te amo demasiado...
que sí me muero,
 y sin ti morir no podría.!

Te canto,
 para que, todos mis cantares...
te rodeen, envolviendo tu sentir...

porque sintiéndote despacio, muy 

despacio; en ti cada día renace mi vivir.


Enrique Nieto Rubio.
*Derechos Reservados*



Para todos los enamorados,
 de este universo; deseándoles que,
nunca jamás, se rompa la magia,
 y esa pasión del primer día.


jueves, 1 de noviembre de 2012

.La muerte engalanada de Enricostro.(poemas)




En un rincón, 
está la muerte engalanada, 

en una plaza céntrica,
 a las doce de la noche. 

Como buitre carroñero, 
esperando a su presa está; 

quién es un indigente desahuciado,
 que la vida se le va. 

Entre plásticos, y cartones...
su cuerpo yace ya; 

con un olor extraño;
 la muerte disfrutando esta. 

Solo le queda apenas un hilito...
Hilito de libertad, 

para entrar en el paraíso...
 Paraíso de paz celestial. 


Nadie por él, derrama lágrimas...
Nadie con él está. 

Solo con sus cartones,
 y algunas monedas a sus pies. 

Ya camina hacia la gloria... 
para estar junto a él. 

La muerte se lo ha llevado;
 como se lleva a un marqués. 










¡Con toda clase de honores!
 y los sueños del ayer!




Enrique Nieto Rubio 

*Derechos Reservados*