
El poeta,
A veces el poeta escribe sus fantasías.
mezcladas entre sus vivencias,
incluso secuestrando un amor,
que jamás podrá alcanzar,
Hasta de tal forma,
que afirmar que son pareja real,
Cuando jamás se han tocado.
Ella prometiéndole amor eterno,
durante días y noches,
Él viviéndola constantemente.
En sus deseos y pasiones.
Un poeta
Vive mundos mágicos,
fuera de la realidad,
incluso surcando los universos,
para poner a su amada,
en lo más alto.
Una amada que, si bien imaginaria,
una diosa soñada,
o un amor prohibido,
Con grandes lágrimas en vida.
Así un poeta,
Puede romperse el corazón,
surcando la luna,
en una noche de pasión,
y abrazándose a ella,
en sueños profundos,
llenos de melodías hermosas,
y grandes paseos,
Por los valles de las delicias.
Un poeta,
por su amada, en la distancia,
La hace su esposa.
Sin haberse casado,
La adora, la ama.
La misma y hasta son felices.
En la distancia.
Él la tiene en su mesita de noche.
Su linda foto de diosa perfumada.
La mira, ya llora, la desea, a morir.
mientras ella, la mayor parte del tiempo,
Lo ignora, con sus quehaceres.
Pero él no lo sabrá nunca.
Ay, mira, ya son las dos.
Conectaré con mi amada.
Que ya me está esperando, sí...
Pero lo que él ignora es que su amada
tiene un mundo, una vida, unos sueños.
y no son los de él,
incluso unos romances,
con otros admiradores,
O un esposo que la ama.
Pero ya es un poeta ciego,
pues no viendo las realidades,
Sigue viviendo de los sueños.
y con ninguna intención de despertarse,
Si acaso, para echar unos tragos.
Y emborracharse.
En la, Tosquita de al lado,
mostrando la foto de ella, y
Diciendo: "¡Me espera en casa!".
¡Para de amarme!
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
J.J.DOIM.M,CO.98