jueves, 18 de abril de 2024

**En el reino del Castillo mágico.

 

 En el reino de este castillo mágico,

Nuestra querida hadita dialogaba con el mago Batuchi y ella le decía: "¡Amigo mago, qué pasa en esta casita, que todo el mundo está durmiendo!"

El mago le contestó: "Nooo, es que muchos ya se hicieron mayores, y ni ganas de comentar, ni escribir" Pues el tiempo corre en su contra y los dolores ya pueden con muchos.

A otros las ideas ya se les fundieron, y no les sale nada, porque están desmotivados por ellos mismos.

¡Y algunos que sí siguen en la brecha, pero que solo están para ellos, casi todo el tiempo!

Haaa, dijo la hadita, ¿no les gustan los cuentos? ¿Por qué? ¡Porque son mayores!

¡Bueno, mi linda hadita, quizás les aburren porque no los entienden, o por las preocupaciones del mundo, que hoy está loco!

¡Y, señor mago, por qué no los traemos a este castillo mágico! Seguro que si todos estuvieran aquí charlarían de todo de la vida y saldrían muchas cosas?

¡Bueno, sí, pero los mayores se vuelven cascarrabias y terminarían peleando por estas guerras malditas, gobernadas por asesinos de niños y destructores de familias enteras!

¡Ya eso sí, pero si se prohibiera hablar de estas cosas, lo mismo se enternecen, pues lo más hermoso es que los niños de todo el mundo nos entendieran en el amor y la magia de lo bello y la fantasía!

Seguro, eso sería lo ideal, porque fíjate tú, aquí donde nosotros vivimos, solo hay magia y felicidad.

Aclaro, pero esto es otro mundo; aquí reina el amor y el cariño, por todo y por todos, ya que en este mundo mágico jamás hubo guerras ni nada de violencia. 

Bueno, aunque aquí los trols y los hérfos siempre la están liando. ¡Ya claro, pero hay muchos más animalitos, como los conejos que viven con las ardillas y siempre están de acuerdo todos, ja, ja, ja! ¡Pues sí!

Mira, un día paseaba por ese camino de ahí y me salió un lobo. Este me dijo que conocía a Caperucita Roja y que les gastó unas bromitas a ella y a su abuelita, pero que solo quedó en eso. ¡Así!, ¡sí! Otro día tomaba el sol y me encontré con la mamá de los siete cabritillos y me dijo: Pues sí, ¡a mí este lobo también me gastó una broma que quería comerse a mis hijos! ¡Unnn, sí que es bromista este lobo!

Haaa, y otro día tropecé con los tres cerditos y su mamá, que lo mismo una broma y les tiraba sus casas soplando. ¡Oooo, qué bromista!, ¡sí!

Aun y con todo eso, este mundo es maravilloso, pues se pasa muy bien, jugando todos los niños que, sin saber por qué, los hay de todos los reinos y todos se entienden hablando...

—¡Oh, sí, señor mago, se ha hecho muy tarde y se nos enfriará la cena, nos vamos ya para el castillo! —¡Sí, vámonos, ya que empieza a hacer frío aquí!

Fin 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

 

 

miércoles, 17 de abril de 2024

**La señora Eustacia, (cuento)

 

La señora Eustacia, presumida como no hay dos.

Alicataba a su perrito. Y entregaba todo su amor.
Lo sacaba todos los días y era el más bonito de la ciudad.
Todo el mundo lo miraba en su presumido caminar.

Mira, mira cómo va; si es para comérselo, yo lo quisiera adoptar.

El perro, muy presumido, a todo el mundo miraba.
¿Qué hacía hasta esos gestos, digno para abrazar?
Se lo llevaba a todos sitios, y todos le echaban fotos.

De un tirón se le escapó, cruzando por El Corte Inglés, y por más que ella corrió, no lo pudo detener.

Este salto por un balcón en una planta baja que había, más el humo se disparó mientras los bomberos venían.
Con un bebé que salía dentro de aquel portal mientras el fuego subía, al niño lo logró salvar.
Los bomberos que llegaron, el agua se disparó, apagando el incendio en esa misma habitación.
Allí todos rodearon al perrito que con un bebé salió; él lo soltó en el suelo y los médicos lo examinaron y no tenía ni un rozón. Por suerte para el crío, el perro se chamuscó y sus preciosos pelos todos se le engurruñaron.

Pero todos aplaudieron por el perrito bravucón al que los bomberos le pusieron una estrella como el bombero mejor.
Que ha salvado a un niño y evitado lo peor.

Pocas semanas más tarde, su amita lo llevó al cuerpo de bomberos, y le condecoraron con la medalla al valor y se la pusieron en su cuello, y siempre él la llevó, altanero y orgulloso; a todos les daba amor.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

sábado, 13 de abril de 2024

**Dicen que te olvidaste de mi.

 Dicen que te olvidaste de mí.

Ahora entiendo el porqué.
Seguro es porque eres mayor.
Y se te olvida, ya lo sé.

Sé que hablamos todos los días.
Ahora me doy cuenta,
Me dices que me querías.
Y no me salen las cuentas.

Pues siempre me hablas en el pasado.
Y ni me rindes las cuentas.
Si acaso me hubiese muerto,
Y no estuviera delante de ti.

Lo mismo es que no existo.
O en otra onda yo estoy.
O hemos perdido la cabeza.

Quizás sea yo el viejo.
Y me hablas desde el ayer.
O seguro que yo no entiendo.
Este mundo va al revés.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

IC.J.DODJ.YM,CO.

miércoles, 3 de abril de 2024

**En la estrella sirio (2,b)

 

En la estrella Sirio (2, b) existe un planeta. Este planeta tiene vida.

Sirio o Sirius (2, b)

Esta estrella, hace miles de millones de años luz, en un tiempo se contrajo sin explosionar siquiera, y solo hizo ploc y fue como un eructo. En la cual se formó alrededor de la estrella una inmensa pompa acristalada, de algunos miles de kilómetros de grosor, quedando esta estrella atrapada dentro.


Revolucionando su rotación, al doble de cuando era mucho más grande.

De ahí, empezó a lanzar una luz blanca y rosada; más a su alrededor, existe (Fobos 2), un planeta enano como Plutón.

Y al pasar varios millones de años, comenzó la vida en él; existen personas parecidas a nosotros, pero su altura es de menos de un metro. Y superinteligentes. Estos seres han progresado tanto que en sus cuatro hemisferios tienen unos brazos gigantes de cientos de kilómetros y una inteligencia artificial creada por el científico Leccc.

La creó para que nadie tuviera que trabajar.

Estos brazos lo hacen todo; en el campo siembran y cosechan para todos. 

Este mundo es maravilloso.

Para nosotros, solo sería un cuento mágico.

Las personas de este mundo son todas iguales; nadie es más que nadie y su mundo es como un gran parque temático, donde todo son campos de trenes de viajeros, toboganes tan altos que rozas la estratosfera, viendo las estrellas de su firmamento, y minutos después vuelve a bajar vertiginosamente; tanto es así que los parques están sus treinta horas del día y de noche.

 Nunca descansan; todo el mundo es así, como si fueran ferias, circos de robots disfrazados de animales rarísimos nacidos en otros tiempos, que ya ni existían. Siempre son felices; es el mundo perfecto que nosotros, las personas de bien, quisiéramos tener.


Ellos no conocen la maldad ni la envidia; nada malo existe aquí, todo es diversión siempre.

Aquí no se comen animales ni pescados; es más, nada de esto existe. Algo pasó antes de que las personas nacieran, que todos los animales desaparecieron de pronto.

No existen políticos ni gobernantes; solo es un mundo maravilloso.

Hay un parque con sus jaulas y todo, con una diversidad de animales tremenda, pero fue fundado por este mismo científico, para que nadie se exterminara jamás.

Todos por dentro son robots, dirigidos por esta inteligencia, además de los sueltos por bosques y ciudades, que son idénticos a los reales.


Grandes ciudades donde sus parques son de maravillosas flores de caramelos y chocolates de unos gustos exquisitos.

Aquí cualquiera que le apetezca comerse algo lo hace y nadie lo vería mal.

Comer y beber es libre a todas horas.

Ellos son conscientes del respeto a los demás y nada se malgasta; hay un punto donde la mayoría de las personas descansan y todo es repuesto por androides como ellos que nadie diferenciaría.

Enrique Nieto Rubio,

 Derechos de autor.