martes, 17 de diciembre de 2024

**Brited Díaz de Navidad. (cuento).

 Días de Navidad, un niño.

Brited era un niño pobre venido de otro país.
Él vivía en las calles y en estas Navidades. Con doce años ya no creía en nada, y sus padres han muerto en Jerusalén por los ejércitos de Israel. Este chico vagó en un barco hacia Francia y aquí se formó su historia.
Es un niño de estos que tantos millones hay en este mundo invisible, pues a estos nadie los ve.
Él sabía que Papá Noel no vendría ni los Reyes, tampoco. Él era consciente, miraba mucho los televisores encendidos de los escaparates y tenía unos sueños de estos de soledad y amargura.
Rebuscaba en los contenedores y conseguía zapatos y ropas con los cuales se vestía y se calzaba.
Él pidió en la cocina de un restaurante, creyendo que no les darían nada, pues tenía la fe perdida.
Pidió un pequeño bocadillo, y un señor grande y con barba espesa y blanca le dijo.
Chico, espérate un momento.
Él creía que se reirían de él como otras veces hicieron, pero en unos minutos salió este señor, con un bocadillo. Ufff, juro que era tan grande que este chico no tenía manos. Para sostenerlo, era de calamares calentitos en una gran Viena, lleno de mayonesa y una Coca-Cola fresquita.
A este niño se le aflojaron las piernas y tuvo que sentarse en el suelo, así como cogió el gran bocadillo.
Ufffff, sus lágrimas eran ríos de tantas penas atrasadas.
Comió y comió. Madre dijo, mirando al cielo, decía: ¡Qué rico está, ufff! Llamó otra vez en la puerta, que era de estas grandes de hierro, para darles las gracias a este señor, no sin antes guardarse más de la mitad del bocadillo para los días siguientes.
Pero solo salió un chino así, vajillo. Él le preguntó: ¿Podría usted avisarle al señor ese grandote con barbas blancas que me ha regalado el bocadillo?
El chino le contestó: Yo no entiendo, aquí estoy yo solo, uff, niño, que no tengo mucho tiempo.
Ufff, este niño se dio la vuelta y se dijo: Verás si Papá Noel va a existir todavía.
De pronto, se vio frente a un inmenso árbol de Navidad, enjambrado de luces, que hasta calentaba la calle y, harto de comer, seguía con su Coca-Cola que parecía que nunca se vaciaba.
Eran las once de la noche del día cinco de enero, y eclipsado por las luces. Ahora sí, era feliz.
Se sentó en este banco, cerca del árbol de las luces, como él decía, y sus ojos le brillaban como si tuviera la estrella de Belén.
Él recordó en su tierra que aún seguían cayendo bombas en sus calles.
Y otra lágrima rodó.
Se acercaron dos niños pobres; más estos eran un español y su amigo francés, que se fugaron de un orfanato.
Ellos miraban las luces con esos ojillos de asombro.
Brited les dijo: —Tenéis hambre, y ellos contestaron: —Sí, mucha.

Sacó su gran bocadillo, que aún estaba calentito, y lo partió por la mitad, dándole a cada uno, y cogió dos vasos de plástico, que en el asiento había, y los llenó de Coca-Cola fresquita. Así estuvieron comiendo hasta hartarse, y cantaron algunos villancicos en francés y en español.
Enfrente había una inmensa tienda de juguetes que era de Galerías Preciados, y en su escaparate un señor vestido de rey observó a ese chico, que estaba solo y que ahora compartía ese bocadillo tan rico.
Salió y le preguntó al chico que dio su bocadillo si conocía a los otros dos.
Él contestó que no, que como tenían hambre les dio su bocadillo.
Viendo un gesto tan bonito en Navidad, aunque era el dueño de aquella tremenda tienda, se dio cuenta de que la Navidad seguía muy viva y reluciente.
Al ratillo se llenó a todo su alrededor de cientos de personas, cantando a la vez que estos tres chicos.
Que desde este día comenzaron a ver que aún había esperanza para este cruel mundo.
El señor Este sacó un montón de juguetes para ellos y de paso regaló balones a todos los que allí había.
Más, esta noche vendió todos los juguetes que tenían...
Desde este día, estos chicos comenzaron a ver la vida de otra forma, que al poco tiempo fueron adoptados por unas personas maravillosas.
Os lo digo porque este niño era yo. Cuento de
Enrique Nieto Rubio.

 Derechos reservados.
Cuento de ficción. De Navidad.

martes, 3 de diciembre de 2024

**Cuando se hace mayor.

 

El amor cuando se hace mayor,
o bien se queda dormido,
Solo se le fue la pasión.

*

Ya cuando uno es mayor
Y no les quedan fuerzas.
Para luchar,
Solo se deja vencer.
Cubriéndose, en soledad.

*

Pero él sigue pensando,
Sentado en su sillón,
Recordando aquellos momentos,
Que tuvo ese sentir de amor.

*

Ese que quedó pegado.
a sus huesos,
Ese que en él enraizó.

*

Cuando uno se hace mayor,
Sigue pensando en ti.
En los momentos vividos,
y en los que pudo vivir.

*

Más solo sigue pensando.
Y se le va la cabeza.
pegando algún ronquido,
Sentado junto a su mesa.

*

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

sábado, 16 de noviembre de 2024

**Don Anselmo una eminencia.

 




Don Anselmo era este buen hombre; hoy vive contento con una copa de brandy en sus manos y, de postre, su botella de vino. Ahora sí es feliz, pues así nadie lo persigue, y es su mejor disfraz.

Él vive ahora de las limosnas y una pequeña ayuda del Estado, que le ayudaron estos vecinos a arreglársela.




Ya volvió así a su pueblo, y en una casa en ruina que le prestó un vecino; ese es su domicilio.

Pero nadie sabe quién es, solo se llama Anselmo.

Él camina y pasea por donde quiere y lo respetan, pero jamás pasará cerca de un colegio.

Bueno, todos diréis a qué viene esta historia de un mendigo desapastroso.

Volveremos diez años atrás.

Don Anselmo era una eminencia muy respetada; se marchó a Cataluña.

Allí ejercía de maestro, en uno de los mejores colegios.

 Todo fue bien durante algunos años.

 Un día, en un nuevo curso, entró una adolescente; perdóneme por señalar, era muy mala, envidiaba a todos y además era de la familia más rica del país... tal.

Ella la tomó con don Anselmo y al salir le dijo: No me gustas, hueles mal y me repugnas.

Esto era mentira; él no olía mal, pues era una persona pulcra y excelente.

Así que se empicaron día a día; ella lo insultaba en público, lo humillaba y todo lo peor.

Más nadie la apoyaba porque todos sabían que era muy mala.

Como no conseguía hundirlo, pues sus padres de ella donaban una gran cantidad de dinero, y ni la molestaban siquiera.

Así que ella ideó una trampa a don Anselmo, se fue a su casa un domingo temprano con unas drogas en el bolsillo, entró por el sótano, y don Anselmo dormía, así que lo amarró y le dio esas drogas que eran bebidas; acto seguido, lo desnudó en la cama, quitándole toda su ropa, y seguidamente se desnudó ella completamente, puso su móvil en forma de grabar, se subió encima de él y se metió aquello dentro, pues esa droga también era un excitante; se grabó de todas las posturas posibles.

Cuando se hartó de esto, que hasta se excitó hasta culminar con su acto, se vistió, le soltó un brazo de su amarre y se largó como si nada.

El lunes en clase esperó a última hora, y a solas le puso el video, y le dijo: "O te largas o lo pondré diciendo que me has violado".

Don Anselmo se quedó blanco como la pared, pues él nunca fue consciente de aquel hecho.

Solo agachó la cabeza, recogió sus cosas y salió de allí como si de un zombi fuera.

Se dirigió a un puente muy grande, que estaba muy cerca; con su cartera se subió por su centro y se dejó caer.

Ella, que lo seguía de cerca, a ver qué hacía con esa cara de niña mala. Alber, que se tiró por el puente, en mitad de la carretera, empezó a saltar y aplaudir, disfrutando de esa escena, y saltando como loca.

Lo malo y sin percatarse de que un camión que pasaba pasó por encima de ella.

La llevaron al hospital, perdió piernas y manos, además de un ojo, y quedando toda desfigurada, ya jamás fue al colegio, ni nada, pues quedó lisiada para siempre.

A don Anselmo lo arrastró el río tres kilómetros, con toda clase de golpes, y la policía encontró su cartera del colegio, y lo dieron por muerto.

Unos campesinos lo encontraron y lo cuidaron; él se recuperó, pero jamás recordó quién era.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

martes, 12 de noviembre de 2024

**El mundo de los robot.

 

Conoce a Ameca, el robot humanoide más avanzado del mundo que se “cansa ...

El mundo de los robots, de Enricostro.


Partiendo de la inteligencia artificial, esto no lo parará nadie, pues hoy en día todo va ya por las redes, desde la educación hasta la ciencia...

Los hombres viviremos cada vez más influidos por esas normas que llegarán a todos.

Así, se regirá todo el sistema. Y todos anulando a quienes no estén de acuerdo, eliminándolos si fuera preciso.

Llegaremos a un punto donde todo el mundo será gobernado por ese "ente". Hasta los derechos más fundamentales, quizás pasen algunos millones de años, y la inteligencia artificial, que nos gobernará a todos desde el espacio, y de seguro nos dominará a todos, cosa que ya lo está haciendo, visto que todos o casi todos vivimos necesitados por un móvil y sin él ya no podemos vivir.

Y tendremos que acatar las órdenes que nos pongan.

Más si seguimos, así que lo haremos; pudiera ser que la inteligencia cobrara conciencia.

Pues la conciencia es una forma de entender al ser humano.

Hoy la robótica y las factorías de coches, todo está informatizado; hoy ya se podría crear un robot maligno por sí mismo. Los ejércitos serán de robots, que ya los hay, y superinteligentes.

Entonces, y nosotros quizás sus esclavos, o sus mascotas.

Ellos terminarán gobernando el mundo entero, capaces de bombardear cualquier sitio hostil para ellos. Y ya no valdrá culpar a ninguna nación, pues todas serán gobernadas por el sistema.

Así en un tiempo remoto, y quizás muy lejano, o no. Pudiera ser que nos quieran exterminar, que así pudiera ser y quizás lo sea.

Una vez hecho, el mundo renacerá futurista y todo estará conectado electrónicamente, y serán ellos los que anden por las calles, así igual que si fuéramos nosotros, pues es lo que aprenderán ellos, porque día a día se lo iremos enseñando.

Entonces verás estos elementos en nuestros sofás en casa, viendo la televisión, y tomarán otros robots inferiores, para que les sirvan como un criado o quizás un esclavo.

Desde cientos de años atrás, nuestra historia está escrita y grabada desde los primitivos, los indios y los de color, esclavizados y golpeados, y esto ya estará en su A.D.N., por así decirlo.

Y ellos quizás se maltraten y se asesinen ellos mismos, y de ahí, se fabricarán más grandes y más inteligentes para sus gobiernos, y ya ven, ellos mismos surcarán los universos y repoblarán muchísimos planetas, ya que a ellos no les afectarán las radiaciones ni nada.

Esto solo me lleva a pensar en lo insignificantes que somos; seremos sus creadores y sus esclavos y de seguro que nos asesinarán en masa a todos.

Ellos tienen la llave de todo lo químico que hay en el mundo, todas las bacterias guardadas, todos los virus que hay, cientos guardados en laboratorios, que son mortales para nosotros, que ni siquiera hay vacunas.

Ya lo ven, señores, este será nuestro futuro.

Y quizás ellos sobrevivan a la muerte de nuestra estrella, pues solo ellos tendrán acceso a las energías. Limpias o no. SALUDOS desde el fin de los días.

POSDATA: Quizás haya sucedido en otros mundos, y que no nos extrañe si algún día aparece una nave conducida solo por robots.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

viernes, 8 de noviembre de 2024

**El niño y el oso. (cuento)

 




El niño y el oso de Enricostro (cuento)

En un gran bosque cerca de una pequeña aldea, allí

Dentro del bosque, apareció un niño, de unos tres años. Estaba perdido y lloraba mucho, pues andaba y se caía, se levantaba y seguía caminando y seguía llorando mucho.

Ya al atardecer la noche se iba acercando y el chiquillo, muerto de frío, lloraba y lloraba.

Esto pasó porque unos papás jóvenes se fueron de pícnic y el chiquillo se alejó sin que ellos se dieran ni cuenta.

Ya este niño, agotado, de pronto un gran oso de más de dos metros apareció entre el follaje, y agachó el hocico; como para comérselo lo olió, y el chico lo agarró con su manita, ya casi perdido.

Este sacó sus grandes uñas de más de dos cuartas, metiendo sus garras debajo del niño en forma de pala, y lo cogió pegándoselo a su cuerpo; lo abrigó de tal manera que ni el mejor abrigo del mundo lo podría calentar.

Este niñito se arropó con él y quedó dormido.

Se suponía que, llevándoselo a una cueva, en lo alto de la montaña, allí se lo comería.

El oso entró en su cueva y quedó durmiendo con aquel niño.

A la mañana siguiente, el gran oso, antes de que se despertara, fue a por mucha fruta; trajo manzanas, un plátano, frambuesas, uvas, de todo, pues era tan grande que árbol alguno se le resistiría.

Con sus grandes uñas cortaba todo en pequeños trocitos y se lo iba dando.

Más tarde, se tiraron todo el día jugando, y se divertían mucho los dos; el oso lo tomaba y por una gran cuesta se dejaba rodar con el chico, que se reía mucho...

Ya al atardecer comía y se echaba en lo alto del gran oso y se quedaba dormido...

Así pasaron varios días y por allí nadie pasó a buscarlo, claro; a lo mejor pensaron que, como vivía el oso, lo mejor sería no acercarse, pues parece ser que todo el pueblo lo buscó.

Una noche de luna llena, el oso tomó al chico y bajó a la aldea sigilosamente, pues no quería que la alarma se pusiera por el oso.

De todos modos, era ya muy tarde, y todos dormían, pues fuera de sus casas todo estaba superoscuro.

El oso anduvo todas las casas, y viendo que estaban oscuras, es que estarían durmiendo, y supuso que sus papás no lo estarían, así que prosiguió mirando, y la última sí tenía luz, pues ellos lloraban amargamente por su hijo, que pensaron que ya estaría muerto.

El gran oso se asomó por la ventana y con sus largas uñas ticó en el cristal. Ellos miraban y solo se veía un gran bulto negro en la ventana, pero el oso, que era muy listo, con sus manos levantó al niño que dormía plácidamente.

Lo vieron, y gritaron de la alegría, y sin más salieron corriendo hacia el oso, suponiendo que no les haría daño...

Así fue, cogieron a su niñito abrasándolo locamente, y este estaba supercalentito con el cuerpo del oso.

Sin más, los dos se agarraron al oso y se dieron un fuerte abrazo; ya de despedida, el oso hizo un pequeño rugido y volvió la cabeza con un gran gesto de amor.

Desde ese día los papás subían a la cueva del oso y le dejaban al niño que jugara con él y así fue para siempre su gran oso y hacían sus pícnics allí. FIN

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

viernes, 18 de octubre de 2024

**Los niños y el perro Ruffo,

 

Una mañana muy temprano, unos niños fueron abandonados en el bosque; sus papás los dejaron en un banco y les dijeron
Hijos, no os mováis de aquí, que pronto volveremos.
Bueno, el caso es que sus papás estaban muy necesitados, y a lo que fueron era a robar la caja de ahorros del pueblo.
Ella sacó un hacha que tenía debajo del vestido, y él llevaba una pistola.
Pero la mala colaboración entre ambos, por no calcular los movimientos de ellos mismos.
No se dieron cuenta de que esa mañana esperaban un cargamento de billetes de Prosegur.
Estos, al entrar después de ellos, sacaron las pistolas, matando al marido que estaba en el medio de la caja de ahorros y después a ella, que iba a atacar a la cajera.
Llevaban unos pasamontañas los dos.
Los niños esperaron toda la mañana y muertos de frío,
Pero de pronto apareció el perro Ruffo; este los miró como diciéndoles que lo siguieran.
Ruffo echó a andar después de dejarse querer por los chicos, que, tomando confianza, les hizo que lo siguieran.
Cuando alguno se quedaba rezagado, Ruffo le daba un empujoncito para que anduvieran.
Así el perro los llevó a un albergue que era donde él vivía.
Él, pero cuando llegó, comenzó a ladrar y salió un señor.
Viendo que venían arrecios, los llevó a un comedor que tenía muy grande, y les dio de almorzar a los tres.
Ya este hombre les preguntó algunas cosas sobre sus padres y, como no venían, llamó a la policía y entendieron que los muertos en la caja. Eran ellos.
Este señor del albergue les dijo a la policía que si se podían quedar mientras con él, pues era fin de semana y no tendrían dónde dejarlos mientras.
Así que se quedaron con este señor temporalmente.
Él estaba dispuesto a adoptarlos, pues vivía con su señora, que no tenía hijos.
Así pasó el tiempo y muchos meses después la policía se había olvidado de ellos. Este señor mientras arreglaba los papeles de adopción, pues nunca los reclamó nadie.
Así fueron unos niños muy felices; jamás se enteraron de que sus padres murieron en un atraco.
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados. 

viernes, 11 de octubre de 2024

**Viajando a un mundo nuevo, Facción.

 Año cinco mil.

Científicos de todo el mundo, pero solo los mejores.
Se han reunido en Japón.
Para llevar a cabo un experimento científico secreto.
Ya se han hecho experimentos con ratones, y ha sido todo un éxito.
Consiste en encogerlos hasta el tamaño de un átomo.
Los miran con microscopios y siguen vivos y en buen estado.
Ellos ni notaron el cambio.
Bueno, ahora quieren ensayarlo con personas sin que ellos lo sepan.
Solo sabrán que es un experimento y cobrarán un sueldo cuantioso.
A su vez, están fabricando una nave en minúscula del tamaño de la cabeza de un alfiler.
Será del tamaño de larga unos diez centímetros, pero eso muy fina.
Esta viajará casi a velocidad de la luz, rodeada de fotones negativos que viajarán con partículas positivas solares.
Siendo así, viajarán en dirección al sol, y harán un giro cogiendo fuerzas descomunales y enfocando hacia una enana roja a 40 años luz, que se ha investigado creyendo que puede ser apta para la vida.
Cogerán 20 parejas, no mayores de dieciocho y además con estudios de robótica y de ciencias que seguirán formándose en ella, y los siguientes descendientes...
Estos solo sabrán que estarán en una nave muy avanzada, con toda la mejor comida y bebidas, todo para cientos de años o miles de años.
Ellos jamás se darán cuenta de que son pequeñitos, pues la nave parecerá ante sus ojos gigantesca.
Vivirán en pareja y podrán tener hijos, y todas las libertades dentro de lo posible para que así sean los más felices de este universo y el otro.
Viajarán y vivirán, nacerán y morirán algunas generaciones, hasta llegar a ese planeta.
Cuando lleguen allí, los planes serán evacuar la nave, ropas y todos los alimentos que lleven.
Bueno, contando con que no haya fuerzas hostiles en ese planeta, habrá un dispensario de armas de defensa que es secreto y solo se abre una puerta secreta cuando aterricen.
Una vez fuera de la nave, todo el mundo, estos y todos los materiales, volverán a tamaño original.
Más todos creerán que la nave ha desaparecido, pues ante sus pies solo es el tamaño de una hebra de hilo.
Más a la vez han mandado diez naves más solo con reservas de alimentos que serán lanzadas en paracaídas desde el cielo y convirtiéndose en tierra a tamaño normal. Y esta vez con instrumentos de toda clase para sobrevivir. Continuará.
Enrique Nieto Rubio
Derechos de autor.

martes, 24 de septiembre de 2024

**Patric en España de vacaciones. (para mayores).

 





Patric vive en Inglaterra, es teleoperador. Ya en unas vacaciones por España, en la playa en Gran Canaria, conoció a Roberto y su esposa; entonces Patric era soltero.

Después de irse de la playa, Roberto y su esposa les presentaron a Anita, una preciosa muchacha de ojos verdes que trabaja en un supermercado aquí en Canarias, aunque está de contrato. Pues aquí difícil es que te hagan fijo.

Bueno, es domingo y, después de salir de la playa, decidieron ir a una discoteca a bailar.

Estuvieron tomando bien de tragos, y sin darse ellos mucha cuenta se marcharon a la casa de Roberto y, sin pensarlo, se fueron los cuatro al dormitorio de Patric y, sin más, comenzaron a desnudarse y, revueltos, se liaron, haciéndose de todo menos malo, hasta el amanecer, que quedaron rendidos unos encima de otros.


Por la mañana, sobre el mediodía, se fueron levantando y marcharon uno al baño, otro a la cocina y así los cuatro, sin reparar en lo sucedido. 

Jamás pensaron en lo sucedido; fue como un juego sin importancia.

Pasaron los días y, cuando terminaron las vacaciones, Patric se tuvo que marchar a su tierra. Terminado el verano, Anita se quedó en paro y se puso en contacto con Patric, y le dijo que se viniera, que tenía un trabajo para ella, y así lo hizo.

Cuando llegó a Inglaterra, él la esperaba en el aeropuerto y se abrazaron y besaron; ella se quedó con Patric en su casa.

Al poco tiempo se puso mala, fue al médico y resultó que estaba embarazada, así que decidieron casarse.

Roberto y su esposa Rosa decidieron ir a la boda, pero Rosa también estaba en cinta, pero muy contentos y alegres.

Como Patric tiene una casa adosada muy grande, se quedarían allí.

En esos quince días, que se quedaron, disfrutaron los cuatro de lo lindo, además de quererse mucho.

Una noche en la casa, decidieron jugar a las prendas con una baraja de cartas, en lo cual antes de las diez ya estaban todos en la mesa sentados y como sus madres les trajeron al mundo...

Acto seguido, decidieron que el que perdiera se metiera debajo de la mesa y chupeteara al adversario; aquello fue orgasmo tras orgasmo, poniéndose guarritos.

Así pasaron toda la noche, otra vez revueltos los cuatro. 

Al día siguiente, después de la boda, Roberto y Rosa se vinieron para casa. 

Un año más tarde, aunque jamás se dejaron de llamar.

Tuvieron una niña cada uno, preciosas; después del verano siguiente, volvieron a reunirse y las niñas se parecían tanto que parecían hermanas, además de tener la misma edad.

Tiempo más tarde, sospecharon que podían ser hermanas; se hicieron las pruebas de ADN y cada niña era hija de la otra.

Otro, solo supuso un cachondeo por parte de los cuatro.

Así que Roberto y su esposa decidieron irse a vivir con ellos, que por siempre tuvieron ese secreto para los cuatro.

Y en muchísimas ocasiones, Arián el amor con distintas parejas y jamás hubo ni un mal rollo.

Y criaron a sus hijas y se colocaron allí y fueron de lo más felices siempre.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados de autor.


sábado, 7 de septiembre de 2024

**Cuando se quiere de veras,

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Entre candados de amor,
Allí nuestro amor se selló.
Mira si nos quisimos tanto.
¿Qué más candado salieron?
*
Cómo fue nuestro querer,
Que todos florecieron.

*
En la ribera, quedaos.
Esos candados de amor,
Y muchos más se pegaron.
Al ver tanta pasión.
*

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Hoy todos nos miran.
Alber que nuestro amor creció.
Y todos se preguntan,
Y aún existe ese amor.
*
Más otro candado pusimos.
Para que vieran que fue real.
Más también nos crecieron.
Más candados de felicidad.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

martes, 20 de agosto de 2024

**Una vida, que me pasó, mientras dormía,

Una historia que me pasó mientras dormía.

Salía a andar como es habitual, llegando a enlazar con el puente San Rafael.

Se me puso el paso de peatones en verde, de la carretera Sevilla.

Y pasando tres, kar de estas motos de cuatro ruedas,

Cuando iba por el centro de la avenida, estos me pasaron. Les llamé la atención con un gesto con las manos y se pararon a unos 15 metros después del paso de peatones, y ellos pensaban seguir, y les grité: "Si te vas, te echaré una foto con el móvil y te denunciaré".

. Este frenó y les hizo señas a los otros, diciéndoles: "¡Esperarme en la tasca que ya voy!"

Se bajó del kar, y era un armario ropero de grande; yo me asusté, pues se vino para mí seguro para machacarme.

No me pude ni mover del miedo.

 Llevaba en mi maricona un palillo de estos que comen los chinos, y lo tenía con punta de rozarlo por la muralla de la ribera, pues era una manía que había cogido.

¿Lo saqué?

 Él, cuando llegó a medio metro, me tiró un puñetazo; lo esquivé y, sin pensarlo, temiendo por mi vida, se lo clavé en el pecho. Se encogió un poco y le dije: "¿Y esto por cabrón?". ¿Le pegué con el móvil de plano en el palillo, clavándoselo entero?

Todos los coches seguían parados, aunque el semáforo estaba en verde; supongo que ya habrían llamado a la policía. 

Este se desplomó en el suelo.

 Me fui hacia su kar Le di gas poniéndome su casco, y seguí recto hasta el próximo paso de peatones; lo atravesé y volví por los carriles del lado opuesto, pasando delante de él, que yacía en el suelo.

Lo pasé, rodeé la fuente y un chaval que lo vio todo me dijo: ¡Me llevas! ¿Sí sube?

Giraba hacia la avenida de la Confederación, paralela al río Guadalquivir, para volver a entrar por la misma dirección de donde fue el incidente, pero antes de llegar, mi intención era tirar el kar al río, pues ahí hay un sendero de unos cuatro kilómetros.

Pero se me acabó el camino; quise dar la vuelta con intención de tomar otro camino, que había más pegado a la orilla del río. Este chico, que era una pinta buena, me dijo: "¡Me dejas que la conduzca!". ¿Vale?

Cuando casi íbamos a salirnos del camino, le dije: "¿Qué me iba andando, desastre del kas, que la policía lo estará buscando?", y desapareció el chico de mi vista.

Me fui andando y todavía estaba todo colapsado de coches y gente.

Así llegué a casa, con el corazón encogido, esperando lo peor.

 Ya que por allí también había cámaras de televisión.

Al llegar a la puerta de casa, encontré a un vecino que me dijo que los de la ETA han dado un golpe de Estado y el pueblo se ha sublevado, provocando una guerra civil. En nada, todo se ha ido a la mierda con bombas y todo; en unos meses la guerra se ha extendido por Francia y casi por medio mundo. Era una excusa para la Tercera Guerra Mundial.

Me alisté en él, ejercitó, luchando con los aliados franceses y los aliados italianos; la ultraderecha era la responsable de todo en Europa. Muertes y más muertes.

Ya en Francia,

 Me encontré una postal de una chica francesa e italiana; era rubia, cantante y muy preciosa.

Estaba doblada por la mitad y dije: "¿Esta es para mí?". Así pasó el tiempo y batalla tras batalla fui ascendiendo hasta capitán de infantería.

 Un día, después de ir pregonando que Marlene era mi novia, día tras día todo el ejército ya era consciente de que lo era, y además con pitorreo claro.

 Una noche, cuando el desgaste de la tropa se hacía muy duro, nos enteramos de que Marlene vendría a cantarnos a todos, y además que ya había oído rumores de su novio, el soldado.

Cuando empezó a cantar, yo grité: "Es mi novia Marlene", y toda la tropa en pitorreo a la vez dijo: Sí, la novia de Francisco, jajaja, eso sonó más fuerte que la voz de Marlene.

Ella, ni corta ni perezosa, cuando terminó esta preciosa canción, todos pendientes de ella, dijo: "A ver dónde está mi novio". Todos hicieron un espacio alrededor de él que, para colmo, estaba en todo el centro del bullicio, y dijo: A ver, señor capitán, acérquese, que no puedo verle. Todos, jajajaja, jajajaj, se abrió un corredor en su centro y como que no era tan valiente.

Así que bajó ella del escenario, caminó hacia él y todos los focos la señalaban a ella. Cuando llegó hasta él, lo miró, se acercó y le plantó un beso en los labios, que casi se cae de espaldas, y todos tiraron las gorras al viento en ese mismo instante gritando: ¡Biennnnn!

Se dio ella la media vuelta, y como si fuera un soldado más, caminó con paso erguido, mientras todos a la vez gritaban un dos, un dos, un dos, hasta subir al escenario; el señor capitán quedó tocado y hundido.

Después se cerró aquel pasillo y su centro, desapareciendo su capitán entre los soldados…

Marlene cantó algunas canciones más, además de participar preciosas mujeres y hombres que bailaban.

Aquello fue un bum para la tropa, que les subió la moral a tope. La tropa, después de desactivar a Francia de sus enemigos, lo hicieron en España los sublevados; quedaron reducidos y detuvieron a toda la cúpula ultraderechista y en gran parte de Europa también. 

Españoles y franceses embarcaron en aviones desde uno y otro país y desembarcaron en Italia; resistieron como colosos, derrotando al fascismo, pues eran unas minorías.

 Restablecido el orden.

 El capitán congregaba a la compañía, pues todos lo agasajaban preguntando cómo era ella.

 Él se sentaba en el centro y, girando a su alrededor, les decía: Ese beso era todo amor y paz, esos ojos, esos labios, madre mía, qué mujer.

 Sacaba la foto de su guerrera y con su linterna la mostraba a todos, enamorándolos por aquel amor.

El capitán, cada vez que se enteraba y podía, iba a verla y hablaba mucho con ella después de cada actuación, si ya se querían mucho.

En este último desembarco, por tierra, mar y aire, casi toda Europa se volcó en acabar con esta guerra de mentiras y conspiraciones, que también colaboraron en corromperlo todo: Rusia E Israel, que serían sancionados duramente durante los próximos años.

Cuando un día nuestra querida Marlene actuaría allí para todos ellos, pronunciándose en matrimonio, en breves días. 

Con nuestro querido general que, a base de luchas y méritos, llegó hasta esta graduación donde se casarían en compañía de todos sus familiares aquí en Italia. 

Fue una guerra corta de cinco malos años que tuvo al mundo en la cuerda floja.

Enrique Nieto Rubio.

 Derechos de autor.


jueves, 15 de agosto de 2024

**Cuando yo aprenda a escribir.

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Un día cuando yo aprenda a escribir.
Hablaré de muchas cosas.
Y otras muchas que son de ti.
*
hablaré de ese amor, amor que te tenía,
Amor que tú me dabas y de esos deseos,
Juntito a tu cama.
*
De todas esas cosas que entonces,
Me estremecía y me hacías ver.
Lo corta que es la vida.
*
Y risueña tú me mirabas.
con tu cara bonita,
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

sábado, 3 de agosto de 2024

**Juanito fabricante de compost.

 

Juanito era uno de los seis hermanos; su mamá, ya con 50 años, era una mujer maravillosa y su papá, un hombre que siempre estaba trabajando.
Ellos vivían en una casa en Córdoba, casco viejo.
Su madre, una amante de las flores y plantas, tenía un patio precioso.
Un día ella cayó malita, y ya no pudo levantar cabeza.
Todo su hermoso patio empezó a demacrarse; por más que los hijos y una niña de 15 años regaban esas plantas, visto era que no la aceptaban y se cavaban, pero ¿qué pasaba si lo hacía como su mamá...?
Todo el patio ya daba pena y la madre, desde el dormitorio que daba al patio, veía cómo sus plantas se morían y las lágrimas le brotaban amargamente...
La madre llamó a Juanito, que él siempre estaba pendiente de ella; le preguntó: "¿Qué haces, Juanito?".


Juanito le contestó: "Mamá, ¿estoy haciendo compost para las plantas?" ¡Pero con qué, hijo! Pues recolectó todo lo que sale de las verduras, de la cocina y los restos de frutas como las naranjas, los plátanos, las cáscaras de melón y todo lo que sean restos de verduras. Pues lo he visto en un tutorial en internet. Y ya tengo un bidón muy grande, lo pico todo en pedacitos muy pequeños y se degradan antes.
Verás, mamá, cómo tus plantas reviven pronto. Y tú te podrás buena, lo sé, mamá.
Juanito comenzó y nadie sabe por qué, con la más próxima al balcón de su mamá.
Sacaba las plantas casi moribundas y toda la tierra de la maceta la iba mezclando con su compost; hacía una a una, les cambiaba toda la tierra y la mezclaba con su material.
Regándolas al instante; bueno, solo eran unas, vente y las del suelo que tenía de todo.
Las plantas resistían y, durante los meses próximos a la primavera, todas comenzaron a brotar como si no hubiera un mañana.
Las flores ya en mayo salieron y fueron las más hermosas vistas nunca por su madre, que las miraba desde su balcón, y ese aroma a geranios, pericones y margaritas. Las azucenas alcanzaron su balcón de altas que se pusieron hasta un palo que encontró mientras iba al mercado, que le daban todo lo sobrante de las verduras. Ese palo lo usaba para menear el compost.
Se levantó una mañana y estaba dentro de su bidón y brotando unas preciosas hojas.
Lo plantó en un macetón y en tres días salió una planta trepadora, con preciosas campanitas subiendo hacia su balcón.
Así, paso a paso, su mamá fue mejorando y cada vez más preciosa.
Llamó a Juanito para que la ayudara a levantarse, salió al patio, viendo ese milagro, y con lágrimas en los ojos abrazó a todos sus hijos, dando vueltas con ellos en el centro del patio.


Cuando de tarde llegó su esposo y la vio tan joven y radiante, se abrazó a ella como si fuera la primera vez.
Ella responde: no volvió a enfermar jamás.
Juanito ya no paró de hacer compost con tanta magia que llegó a crear la empresa más grande de la ciudad, que hasta los ricos del campo la usaban para los huertos.
Y que me jaspe, si miento que las frutas y verduras eran las más sanas de toda Córdoba.
Le preguntaban cómo lo hacía, pero su secreto era el amor y dedicación que les ponía; bueno, eso nunca se lo dijo a nadie.
Solo lo sabía su maravillosa madre.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

jueves, 1 de agosto de 2024

**Poema dedicado a las pintoras de ensueños.

 


Poema dedicado a las pintoras de ensueños de Enricostro.

Cuando te miro pintando
Con esa cara tan bonita.
Se me ilumina la mirada.
Y es que hasta me irritas.

Cuando te veo pensar
¿Cómo plasmar tu pintura?
Unnn, es que me vuelves loco.
Con esa figura tuya.

Más cuando te veo sonreír.
Porque te ha salido bien.
Es que me vuelves loco.
Te quisiera comer.

Y cuando se acaba la jornada,
Y nos tenemos que ir.
Ya se me van quitando las ganas.
Y no me quisiera ir.
Pues contigo pintando,
Yo me siento muy feliz.

Más esperaré a otro día.
Para volverte a ver,
Esa cara tan bonita,
Y ese cuerpo de mujer
Y esos ojos que tienes,
Yo me los quiero comer.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
OI.M.DODJ.ID.VI.

domingo, 7 de julio de 2024

** La rata ancianita. (para mayores).

 

La rata ancianita de Enricostro
Érase una vez en un castillo
Por entonces tenían muchos creados; ellos eran los Duques de Chichi Nabo.
Vivían a lo grande y los criados dormían en los sótanos cerca de la caldera; bueno, allí se estaba muy calentito, y el duque, que vivía en lo más alto, siempre que tenía frío, en vez de acurrucarse con la duquesa, que ella sí que tenía calorías,
Que no se entere nadie, era como una bombona gigante pero muy torneada...
Pero eso no nos importa, ¿verdad?...
A lo que vamos, yo soy esa ratita anciana; hoy os escribo este cuento para que sepáis los secretos de esta casa.
Nosotros vivimos aún más abajo y más calentitos, pues mi marido sí que era friolero, además de ser un canijo de aúpa...
Arriba en la cocina sobraba la comida, a espuertas, y se tiraban todos los días cientos de kilos, aunque no se tiraba nada, pues lo que pillábamos nosotros y lo que se llevaba el mayordomo, que era todo, este sí que fue un listillo.
Saben, se hizo millonario, pues con todo lo que sobraba y lo que él arrastraba.
Cerca del castillo él tenía una granja que era de sus padres, y criaba de todo; tenía unos cerdos de dos metros de grandes y unas gallinas que ponían unos huevos... Ufff, qué grandes y hermosos...
A lo que vamos, en sus mejores años el duque todas las noches se la pasaba con una doncella que estaba de muerte; siempre le buscaba las vueltas al duque y la pillaba en aquella bañera en pelotas picadas Ella se lo afeitaba todo, pues gustaba de ser comida entera.
Mi marido acostumbraba a espiarlos; bueno, él decía que vigilaba…
Claro, el duque, con ropa y todo, se tiraba encima y siempre se la comía enterita.
Esto era día sí y día también.
Un día la duquesa, que carecía de entretenimiento, se dedicaba a espiar a la servidumbre, y pilló al mayordomo llevándose los desperdicios a su granja y lo siguió...
Este llevaba la carretilla llena; como era cerca, no tardaría mucho, además de pillar a su marido de pasada, fornicando con aquella mujer.
Pero le dio lo mismo. Pues ellos no lo hacían desde hacía muchos años, que su hija se fue a Francia a estudiar, y ya no vendría, pues era la más pequeña de los ocho hijos que tuvieron.
A lo que vamos, mientras el mayordomo echaba la comida a los cerdos, ella apareció de repente, frente a él, al otro lado de la valla; él, con los ojos desencajados, no supo qué decir, quedando estarcido.
Ella le quiso dar un escarmiento, y despacio se fue quitando ropa, y la fue tirando entre los cerdos, que entre ellos se devoraban la ropa, comiéndose todo el sujetador y las enaguas; ya solo le faltaban esas tremendas bragas, que también se las comieron los cerdos...
Así que ella se echó entre la paja y le dijo: "Ven, que tenemos que ajustar las cuentas".
Bueno, después de todo, el mayordomo hacía tiempo que tampoco se comía una rosca, así que se tiró encima y ella se abrió de piernas, y aquello parecía el túnel del tiempo, pero esos pechotes eran tremendos, que llenos de paja, él no desperdició ni un milímetro.
Así hasta terminar extasiado, pues ella no tenía hartura y estuvieron hasta tarde...
Él le dio unas sábanas, y se cubrió entera, pues iba desnuda al castillo, que el mayordomo la metió por su salida secreta.

Llegó a su dormitorio, se metió en el baño tan ricamente, que ese baño le supo a gloria, tocó la campanita del mayordomo para que él subiera, entró a sus aposentos y desnuda en aquella bañera gigante, hecha de bronce fundido,
Le dijo: "Ven, acércate". El mayordomo se acercó y, mirando aquel almejón, dijo: ¿Quería algo la señora?
Sí que me he dejado allí el jabón, y cuando fue a dárselo, ella tiró de él, metiéndolo dentro. Ya no te me escapas, bribón…
Pelearon amorosamente y, ya empapado, ella lo sacó de un empujón fuera y, riéndose a carcajadas, le dijo: "¡Esta noche te quiero aquí sobre las diez!".
Así que esto es lo que me contaba mi marido, y claro, yo me ponía cachonda, y lo pagaba con él, que también venía verraco de ver tanto sexo...
Así pasó muchos años, se hicieron muy mayores; un día el duque murió y estaba empalmado. Se supuso que estaría con alguien, pero nadie dijo nada, se la doblaron y lo metieron en una caja de pino; eso sí, la caja olía maravillosamente a piñones.
Ella murió pocos años después, y hasta hoy, como ya no había comida ni nadie que la pusiera, mis hijos se fueron marchando y ya me ven. Con mis libros, me paso los días y escribiendo a todos mis hijos; ¿qué otra cosa no me apetece hacer? Bueno, de vez en cuando llega Paco, una rata vecina que es de mi edad, y nos contamos nuestras batallas; que alguna vez se me pone meloso y tengo que arrearle meneíto, ja, ja, ja.
Fin.
Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

Relatos.

jueves, 4 de julio de 2024

** Que no descansen mis huesos.

 Silvia Regina Cossío Cámara - Guatemala | Perfil profesional | LinkedIn



Que no descansen mis huesos.
Si no te consigo tener,
que en mi descanso eterno,
No te dejé de querer.
*
Que en este mundo en que estamos,
Yo no te dejé de adorar.
Pues sin ti nada es posible.
En este verbo de amar.
*
Que aquello que tuvimos,
No se lo he dicho a nadie.
Por si algún día tú quieres,
Que yo vuelva a abrazarte.
*
¿Qué versos quedaron escritos?
Y deseos sin cumplir,
Y esos sueños que tengo,
Todos me llevan a ti.
*
Sé que te tengo que querer.
Porque sin ti nada es igual.
Se me caen las palabras.
Y no las consigo encontrar.
*
Esperando que tú algún día,
Me ayudes a empezar.
Porque este amor nunca se deja.
Aunque mires para atrás.
*
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados.
J.R.DODJ.ID.JP.

miércoles, 3 de julio de 2024

** Minas en Colombia. ultimó. CPT2

  Cuerpos disecados en los asientos... de miles de años atrás.

Este lo está viendo todo, y lo está diciendo por un celular que lleva en el hombro; ha intentado romper una puerta de las entradas que se cierran y se abren.

La nave se ha defendido y lo ha electrocutado; este ha caído muerto en el acto.

La esfera no la pueden dañar; así pues, tendrán que estudiar todos los jeroglíficos que hay en su exterior; más, si no la dañan, no se defiende. 

Han pasado 11 meses desde esto y siguen estudiando.

Hay un juego de luces en donde se cree que es la puerta.

Un internauta, que por Internet seguía el acontecimiento de aquí, de España, que se llama Enrique. Ha llamado a las noticias de ese país diciendo que sabe cómo abrir la nave.

Estos se han enterado y no le han hecho ningún caso, pero cualquier pista puede ser buena. Este chico está día y noche siguiendo el acontecimiento, y con el seguimiento de las cámaras de los helicópteros, ha conseguido leer las luces, pero dice que no dirá cómo hacerlo... pues él quiere hacerlo.

Alguien muy millonario ha ido a recogerlo en avión, a Córdoba, España. Al llegar, lo han subido en helicóptero, y lo han llevado al lugar de los acontecimientos, y lo han posado encima de la esfera.
Les han advertido que esto es bajo su responsabilidad. Pues las autoridades no querían; decían que cómo un joven sin estudios, ni nada... iba a tocar el mayor acontecimiento del mundo. 

Ya arriba con los mejores científicos del mundo, le han preguntado cómo lo va a hacer. Enrique les ha dicho que, observando las luces, le recordó la película "De regreso a Marte"... en donde las luces de la puerta giran alrededor de la nave; y les está pidiendo el código genético del ser humano.

Ellos se han reído, pero daba igual que lo intentara. Se ha descolgado sobre un lado de la nave, donde él cree que es el lugar indicado, y se dispone a tocar las luces.

Este lleva un papel con el código de su ADN.

Está pulsando las luces; estas se están apagando según las toca... Si se equivoca, posiblemente muera en el intento.

Ya lo saben las autoridades. Le han preguntado vía celular que confronten el ADN con ellos... y hay un error en una nota. Las autoridades les han dicho el error, pero este dice que no.

Ellos se han echado las manos a la cabeza; el chico sigue acertando en las luces, pues ha llegado a la última; y esta es la que da error, pues se ha parado. 

Todos están en tensión; el chico revisa sus notas y le sale el código... pero ellos dicen que no hay de cuatro tonos, que da una misma luz. (rojo, verde, azul y amarillo) Más al chico le sale verde y a ellos rojo.

Así que este chico se inclinó por el verde, pues decía que encajaba mejor en un ritmo de música, y así se decidió... y lo ha pulsado... ¡Cerrando los ojos con todo el miedo del mundo! 

A la esfera de pronto le han salido cuatro patas, y ha empezado a descender; se ha posado en el suelo, y la puerta se ha abierto. Pero hay otro problema del cual este chico se ha dado cuenta.

Se mueve un robot dentro; puede ser un vigilante, y si nota peligro, puede defenderse.
Los científicos han entrado, ellos son cuatro, más el robot ha visto peligro; y se ha defendido matándolos con un rayo azul. No se sabe qué es; le ha salido de los ojos un rayo, nadie se atreve a entrar.

Las autoridades le dicen a Enrique que se baje... pues es peligroso; el cordobés ha decidido entrar, ya que no ha viajado tantos kilómetros para nada.

Así que ha entrado sin nada, ha decidido quitarse toda la ropa, pues se ha dado cuenta de que los ocupantes muertos de esta nave están desnudos. Nadie se percató de eso, y ahora el robot está frente a él... y lo ha dejado pasar.

Ha entrado un científico con su aparato, y el robot se ha vuelto a defender, y lo ha matado también.

El cordobés le había advertido que no entrara vestido, pues él se pasea por la nave como si nada, y el robot ni lo mira... pues no ve peligro en él.
El chico hace por señas desde una ventana, para que no entre nadie vestido; así que han entrado tres científicos más desnudos.

Las cámaras de los helicópteros están grabando todo.
Al cordobés le importa un pimiento que graben. El robot no percibe el peligro; han examinado con mucho cuidado a los cuerpos; son casi iguales a nosotros.

Se ha encendido una pantalla, no sale nada; así pues, el cordobés ha pensado que el robot era algo más. Se ha puesto delante del robot y, arriesgando su vida, ha decidido dar un paso adelante y arriesgarse con el robot.

Tocándole, este tiene en el pecho, resaltado como si fuera una palma de mano, pero más grande. Le ha puesto la mano en ese espacio... preguntándole: ¿Qué ha pasado?

Este se ha activado con unos monitores, que se reflejaban en la pantalla... Esto parece una película de ciencia ficción, pues se puede observar lo siguiente: Millones de meteoritos están cayendo en la Tierra; uno ha chocado contra la esfera mientras bajaba... ¡Averiguándola!

Al caer en el suelo, salieron seis parejas a repoblar la tierra, pues este era el único planeta de este universo con vida animal.

Nosotros somos las únicas personas con vida inteligente de todo el universo; salieron millones de esferas para otras galaxias, mas no se sabe si ha quedado alguien con vida, así que ustedes son descendientes nuestros.

Nuestro mundo, por culpa de unos experimentos en su núcleo, se activó demasiado y aumentó su fundición. Tanto que ha fundido toda la tierra de nuestro planeta, haciéndolo solo una gran bola fundida, evaporando toda el agua y su oxígeno.

Quizás dentro de algunos millones de pumbares (un pumbar de ellos suma 1,000,000 de años terrestres) y así se enfríe y quizás podamos resurgir algún día.

- Fin -

Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados
Colabora en imagen.
 Silvia Regina Cossio Camara.

**Muertos en las minas de Colombia. cp. 1

 



Colombia, en una mina del departamento de Antioquia, una gran explosión en esta mina causada aparentemente por una bolsa de gas; van ya 18 personas muertas, pero siguen atrapadas hasta 50 que no se sabe si podrán ser rescatadas.





Por ahora siguen saliendo cadáveres; un superviviente, Braulio Zapata, ha salido con una pierna menos. Este dice: Que tras la explosión se ha descubierto una gran esfera dorada.

A la noticia, el dueño de la mina ha visto que se puede hacer multimillonario con este descubrimiento, y ha contratado 50 obreros más para que saquen a los atrapados.


Con esa excusa hace limpiar el sótano; están día y noche.


Para mañana por la mañana posiblemente estarán todos fuera, así ha sido. Son las diez de la mañana y empiezan a salir los mineros.


Ya han limpiado el socavón y ha mandado salir a todos los mineros.


Ha bajado el dueño con sus expertos de más confianza, y han visto esta gran esfera y se han quedado de piedra; no se lo pueden creer.


Calculando las dimensiones de la esfera, ya que solo se ve un trozo, se supone que tiene cerca de 50 metros de diámetro; más es imposible sacarla de aquí, y no se explica cómo ha llegado tan honda.

Ya que hasta aquí hay cien metros de hondo.


El dueño no podrá hacer pagos de este calado; ha tenido que hacerlo público, y con varios estados, y ponerlo en conocimiento de los presidentes de los gobiernos.


Más han contado con el presidente de los Estados Unidos.
 Barack Obama,

Ha armado un gran revuelo.


La gente se ha agolpado en la mina; son cientos de personas, todos quieren trabajar, aunque solo sea por ver lo que es esto.


Lo han estudiado los científicos y se han hecho cargo de todo, como siempre en estos casos.


Se calcula que pudo ocurrir que esta nave esté aquí desde los tiempos primeros de la Tierra; cuando empezó la lluvia de los grandes meteoritos, la Tierra fue aumentando de volumen hasta llegar a esta altura más o menos.


Las excavaciones lo dejarán al descubierto.


Ya han empezado las obras, solo con excavadoras gigantescas, de estas de las que usan las minas exteriores. Ya están haciendo el socavón; han calculado dónde está el centro de la esfera. Lo harán en círculo; están sacando millones de kilos de carbón desde el principio.


El valor de lo sacado será para el dueño de la mina, pero la esfera será para investigaciones científicas.


Los mineros se declaran en huelga, pues están ahora en paro. El gobierno ha dicho que todos los mineros serán reubicados en otras minas, y así lo han hecho; el problema se ha solucionado, pero la curiosidad de la gente sigue en los alrededores.


La gente está acampada y vienen personas de todo el mundo; ya se está especulando que es una nave celestial, pues creen que esto nos dará la explicación de la vida humana en la Tierra.

Han conseguido ver la punta de esta esfera; brilla como el sol... Solo es un metro el que asoma; la están analizando y es de oro puro.


Las autoridades han prohibido que las excavadoras se peguen mucho; solo se acercarán a cinco metros aproximadamente.


Un grupo de mineros estará derribando a mano el resto, y otros irán limpiando con mucho cuidado.


La tratan como si fuera de cristal... ¡Es maravillosa, cada cuarta que descubren!


Ya llevan 30 días; el agujero es tremendo, la circunferencia es de cien metros de lado a lado; pero no es suficiente, pues han calculado que se puede derrumbar y puede haber muertos. Han decidido dejarla completamente al descubierto; hacerlo a 500 metros de diámetro... ¡Es un socavón tremendo!


Han sacado a los mineros, pues va muy lento; van las máquinas a arrimarse un poco más y dejarán que las paredes caigan casi solas.



Ha pasado otro mes, ya está la altura total de la esfera; es tremenda... casi rozan las paredes con las máquinas. Lentamente, esta se cae sola... la están limpiando, es maravillosa.


Desde el satélite brilla como una estrella cuando le da el sol; con la luz del sol parece ser que se ha activado.


Ha empezado cinco círculos alrededor de la esfera, de unas lucecitas haciendo intermitentes.


A unos diez metros de separación, se le ha abierto como escamas de un metro a todo el alrededor; estas giran según va girando. A su alrededor tiene millones de grabados fuera.






de la esfera.


Está anocheciendo, todo el mundo está alrededor de ella. En la noche se ilumina, a unos pocos cientos de kilómetros... aquí es como si fuera de día, entre las iluminaciones de grandes farolas halógenas; y con las luces parece una discoteca.


El caso es que de pronto ha empezado a hacer un ruido tremendo, algo ha echado a andar; dentro se oye un zumbido... (bou, bou, bouuuuu), pero... ¡Tremendo de fuerte!

La zona del medio se ha abierto las dos franjas por donde va el círculo de luces, y está empezando a girar tremendamente. Esto está desatando unas turbulencias tremendas; es como un huracán, todo a su alrededor lo está barriendo.


La gente corre asustada hacia lo más lejos; ha pillado a la mayoría de las personas, las ha mandado a muchos metros de distancia, ha matado a casi todos.


Todos los científicos han muerto, la guardia y todos los que estaban más cerca.


La esfera se ha levantado a cincuenta metros de altura y está ahora flotando en el aire. Ya ha amanecido... ¡La catástrofe es total!


Han enviado a la Guardia Nacional, con helicópteros armados por si tienen que atacar.


Un loco con un ala delta se ha posado en lo alto de la esfera; cientos de personas y coches de todas las televisiones están grabando la esfera en el aire.


Este del ala delta está saltando en lo alto y gritando... ¡Ya es mía!


Hay ventanas que se abren y se cierran; es como si tuvieran algún fallo. Este elemento está mirando por una entrada; parece que, dentro, hay
CONTINUARÁ.
Enrique Nieto Rubio.
 Derechos de autor.
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.

domingo, 26 de mayo de 2024

**Una historia imposible.



Una historia imposible

Os situaré en aquellos momentos vividos.
En todo el mundo la dejadez de las infraestructuras era muy intensa, y había una crisis muy grande que nadie era capaz de arreglar.
Y esto es lo que me pasó a mí.
Yo paseaba por un puente de piedra, así como un puente veneciano parecía.

Yo era muy mayor, así como ahora o algo más, jajajá.
Llevaba un disco de plástico de estos que lo lanzabas y jugabas con él.
Al pasar por el puente, se me escurrió y se me cayó al vacío, sin poderlo coger, pues era de mi nieto.
Por un lado, del puente, yo me asomé y estaba muy hondo y no había por dónde bajar; era una rampa hecha de piedras y escurridizas.
Uffff, no me lo pensé y bajé, y mientras bajaba, iba viendo que no había por dónde subir, y me asusté, pero tenía que coger este disco.
Abajo, en una gruta, allí estaba y conseguí cogerlo; ahora el problema era cómo subir.

Me eché las manos a la cabeza después de guardarme el disco por dentro de la camisa y, mirando a todo alrededor, no sabía qué hacer.
Mirando, vi que la mitad de este puente estuvo en reparación con unos tabiques en la mitad de sus arcos y todo el puente parecía que se estaba derrumbando, pues había unas grietas en sus arcos tremendas.
 De por sí, el puente estaba cortado al tráfico de vehículos.
Toda el agua que por allí pasaba estaba muy sucia y con basura, como si metros atrás estuviera taponada; todo eran babas y verdina, escurridizas en sus piedras.
Ya estremecido al volver la cabeza hacia la izquierda, vi un poco más abajo, en una grieta, como una caja cuadrada de unos treinta centímetros, y decidí bajar a por ella.
Estaba bastante sucia, y la subí hasta el pie del arco que tenía allí un descansillo.

Unos trapos que allí había enganchados, que alguna vez el agua arrastró, cogí uno y, sentado en una de aquellas piedras, me puse a limpiarla...
No sé qué era, pero tenía una tira de pilotos, en su centro, como un reloj; alrededor de ese reloj, símbolos de cosas entendibles, algunas, y un símbolo de un humano, otro de rayos rarísimos...
En fin, muy raro.
Cuando terminé de limpiar, tenía por detrás un saliente como si fuera una batería y un cable desconectado, que por supuesto conecté, pues soy demasiado curioso con estas cosas...
Este artefacto comenzó a encenderse, todas sus luces y un sonido de pís, pís, pís; pues eso, pensé, que sería una radio vieja y muy antigua...
Así que lo manipulé y le di a la ruleta de aquel reloj y lo puse en construcción, pulsé un botoncito rojo que en su centro estaba y no se lo van a creer...
De pronto todo comenzó a moverse y todas las paredes del puente, y todo se encajonó en su sitio como si fuera nuevo, y todo el entorno lo mismo cambió de pronto. Uffff, me quedé soplando enfrente, este aparato sobre esta rampa de piedra, y dije unos escalones, aquí, y se formaron estas escaleras hasta la cima del puente... Soplaba y soplaba; no me lo quería creer. Jajajá y miedo a la vez.
Subí por aquellas escaleras escondiendo esta máquina con aquellos trapos, y desconectando de aquel cable, y me fui hasta mi casa...
Iba temblando... El puente, al ratillo, se inundó de personas, de policías, bomberos y de todo, como si de un gran desastre hubiera sido...
Llegué a mi casa todo asustado, escondiéndome como si de un asesino se tratara, agachado en un rincón y mirando con los ojos desorbitados.
Salió mi señora de la cocina y ella, como siempre, me trata como si estuviera loco.
¿Qué haces ahí escondido? Anda, sal de ahí, que tú no estás bien, ¿eh?...
Salí muy despacito y le dije: ¡No te vas a creer lo que me ha pasado!
Venga, dime el qué.
¿Mira lo que me he encontrado?
¿¡Qué es eso?!
¿Creía que era una radio, pero no lo es?...
Le puse aquel cable y lo encendí pensando todavía que sería un cuento... y le dije: "¿Esto sirve para arreglar cosas y restaurarlas?". "Anda ya", me dijo, "tú ves, no estás bien de la cabeza...".
Déjame hacer un experimento...
¿Desnúdate completamente?
¡¡Y una mierda!!
 Hazlo, verás qué pasa; ella no quería, así que lo hice yo.
Me desnudé delante de ella, puse la caja frente a mí, el símbolo de humano, y pronuncié: Treinta años de edad. Pulsé el botón, joder, aquello funcionó perfectamente.
Joder, tenía treinta años que mi señora quedó alucinando al verme, ese cuerpazo de chavalote...
Así que ella hizo lo mismo, se desnudó, lo puse en veintisiete años y le di. Uffff, qué hermosa que estaba...
Ya nadie nos conocería ni la familia sería un follón tremendo, pero nos dio lo mismo...
Se me ocurrió también salir a la mezquita; aquí hay unos arcos con rejas, en que hay pinturas grandísimas que ocupan todo el testero de la pared, y ya no se ven las obras por el deterioro del tiempo...
Así que, sin dar explicaciones, enfoqué la máquina en restauración y pulsé el botón. Ufff, todas las imágenes quedaron como si las hubieran pintado hoy mismo.
Aquello les ha encantado a todos que hasta las noticias han salido, pero yo me largué antes...
La mezquita toda llena de periodistas y muchos críticos, pero como la restauración es perfecta, no saben ni qué decir.
Todos preguntan quién los restauró, pero nadie sabe nada. Esto supongo que vale muchos miles de euros.
Así que me ofrecí como restaurador de obras imposibles y vaya que fue fantástico, ganando mucho dinero en todo el mundo.
Me llamaron hasta en el Vaticano, que tenían cientos de obras escondidas en los sótanos, que ya sus imágenes estaban completamente borradas...
Todos los museos sacaron otras obras muy vistas, poniendo las obras restauradas, y todo fue un éxito para la economía mundial, que empezó a moverse en todo el mundo...

Yo todas las obras las restauré en habitaciones cerradas y sin luz por si había espionaje...
Ya el mundo comenzó a funcionar; se tuvieron que reiniciar los países, reconstruyendo vías, carreteras y puentes, además de los aeropuertos. El tráfico entre ciudades era tremendo por tierra, mar y aire; los trenes, llenos de personas.
Aquí en España, en el Museo de Bellas Artes, se ha sacado un cuadro de tres metros por cinco, guardado en su sótano tan deteriorado que hasta la tela está rota, ya desahuciado por el museo, entre muchas obras.
Es titulado El paraíso terrenal, ya olvidado por el mundo. Antes de restaurarlo, ordené que lo colgaran en el mejor salón del museo, cerraron todas las puertas y me cercioré de que nadie viera nada. Bueno, un listo puso una cámara y un móvil grabando que, al revisarlo todo, lo descubrí.
Cogí las dos cosas y las tiré por la ventana que da a un patio...
Esta obra fue superfamosa y ahora todo el mundo querrá verla.
Muchos museos se plantearon no cerrar nunca ni los domingos.
Hay otras cosas que me dan mucho miedo, pues quizás quien la inventó vio que era demasiado peligrosa para todos, y quiso destruirla tirándola por aquel puente.

Cuando pasó todo esto de los cuadros, probé con restauraciones de vehículos antiguos y también tuvo mucha demanda.
Alguien me llamó, que querían restaurar algo muy peligroso, una puerta estelar en la NASA.
Y decidí desaparecer, por un tiempo, con mi señora...
Guardé aquella máquina en la caja de un banco, y desconecté aquella batería que me llevé a mi nuevo domicilio en mi chalé junto al mar. Allí la enterré debajo del chalé en un cobertizo secreto.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
DA.V.DODJ.II.VM.98.
No os cuento lo de mi mujer, pues sería un pecado muy gordo...

sábado, 11 de mayo de 2024

**Cuando el tiempo se va.

 



Don José se llamaba este buen hombre; les narraré un poco de su vida. De más joven, era diseñador de joyas y platero.
Este señor vivía en la calle de las Flores número tres, junto a la mezquita de Córdoba; aunque se casó algo mayor y su esposa era diez años más joven que él, y tuvieron una niña, que se llama Rocío, fueron maravillosamente felices hasta que murió su esposa a los 60 años.
Este señor, en este trágico día, al levantarse por la mañana, se le vino a la mente su esposa de joven.
Él, como todos los días, sale de su casa a andar un rato, toma la ribera y, cuando llega hasta la antigua lonja, se vuelve por el otro acerado.
Hoy estaba algo rarito y un poco pálido, que su vecina cuando lo vio salir le dijo: "¿Está usted bien?". Él, mientras salía, movió la palma de la mano hacia los dos lados.
Llega a uno de los bancos en la ribera. Él tocó un candado que en el Día de los Enamorados con su esposa de joven pusieron allí en aquellos barrotes de hierro, y vio que su amor creció mucho, pues se encontró con un gran enjambre de candados más chicos, enganchados en el suyo, y sonrió, diciendo: "Aquí hay mucho amor junto".
Intentaba descansar un poco.
De pronto, notó como si su corazón dejara de latir; se fue quedando muy pálido y sin apenas oxígeno que respirar.
Ya tenía 97 años; así como pudo, llamó a su hija con el móvil diciéndole: Hija, que me muero. La hija asustada le preguntó: "¿Dónde estás?". Ella vivía en Villarrubia, a pocos kilómetros de Córdoba.
Él se fue arrugando, poco a poco, sobre su móvil, sin poder contestar a su hija.
Por allí constantemente pasan muchas personas andando, pues es casi peatonal esta avenida, pero nadie se fijaba en él y el que lo hacía, daba por supuesto que se quedaría durmiendo.
Al rato pasó una niña, de siete años, llamada María, con su mamá de la mano.
María quedó parada frente a él y le dijo a su mamá: Mamá, ¿le pasa algo a este señor?". La madre trataba de seguir con su andar, pero la niña no se movía. "¿Le pasa algo, mami?", total, que la madre se acercó a él, le puso la mano sobre su hombro y le dijo: ¿Está usted bien?
Él solo movió el cuello un poco, dejando al descubierto el móvil. Ella lo cogió, que aún estaba en llamada, se lo puso en el oído y dijo: "¿Quién es?".
Al otro lado del teléfono alguien contestó: "Soy yo, su hija, ¿cómo está mi padre?". Ufff, mal, he llamado a una ambulancia.
Esta mujer ya había llamado a emergencias, que en tres o cuatro minutos llegaron.
Le pusieron oxígeno, pues apenas respiraba, y en la camilla se lo llevaron.
La niña se estremeció, como si algo se metiera dentro de ella.
Así, su mamá le dijo a la hija de este señor dónde estaba y en quince minutos llegó al sitio, que aún había un corrillo de personas hablando de lo sucedido.
Ella bajó inmediatamente del coche y dijo: "¿Mi padre dónde está?". Ella se volvió con el móvil y le contestó: Se lo han llevado al hospital. "Ay, Dios", dijo la hija.
Se dieron los teléfonos, pues la niña no paraba de preguntar por él.
A los dos días, la llamó la hija de don José y le dijo que estaba mucho mejor, pero que lo ingresó en una residencia para mayores, pues los médicos dijeron que no podía estar solo. Aquí en el brillante, y que estaba muy bien...
 Rocío, mi niña, que fue quien se dio cuenta, ella no para de llorar diciendo que quiere verlo. ¿Tú qué opinas?
Pues nada, que vaya a verlo, mujer, ¿no pasará nada?
Muchas gracias, esta tarde iremos a verlo si no va a caer mala.
Vale —dijo la hija de don José...
Cuando entraron a la residencia, don José ya sabía que la niña iría a verlo, y con su silla de ruedas estaba esperándola en la entrada. Él levantó los brazos diciéndole: "Ven", y se abrazaron fuertemente, y ya la niña lo hizo su abuelo...
Así pasaron dos años más y un día le notificaron a su hija que había muerto su padre, y a Mariluz, la madre de la niña.
Fueron un rato al tanatorio, las dos, y Nati, la hija de don José, le dio una cajita muy bien envuelta en papel de regalo para la niña, de parte del abuelo, que así lo llamaban ellas.
La niña, después de llorar un montón, se marchó con una paz tremenda, que se repuso de todos sus temores o qué sé yo.
Creo que el espíritu de don José se ha metido dentro de esta preciosa niña para protegerla toda la vida, y así ha sido.
Cuando Anita y su hija llegaron a su casa, abrió el regalo de don José y vieron que era un colgante de oro con su cadena, y todo, en forma de corazón.
Este corazón se abría; era como un libro y grabado en unas páginas de oro que se pasaban una a una.
Y tenía un precioso mensaje que decía:
Tú eres la luz de este mundo, y yo, para protegerte, viviré en ti siempre, pues ya estaba escrito que tú serías mi alma gemela.
Jamás se separó de este amuleto.
Enrique Nieto Rubio.
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