Te pido perdón.
Más cierto es que no lo merezco.
Más cierto es que no lo merezco.
¡Sí! Con ella yo te engañé.
Más todo fue un error...
Más todo fue un error...
Solo te digo: perdóname.
Pues era otro y no fui yo.
Pues era otro y no fui yo.
Sé que no me perdonarás.
Porque me acosté con ella.
Porque me acosté con ella.
Mira, sí, tonto fui,
que con ella...
En tus brazos me creía.
Aún más tonto fui,
Cuando tu nombre,
Susurrando le decía.
Por lo más sagrado,
Perdóname, mi cielo, por favor...
Perdóname, mi cielo, por favor...
que durante toda mi vida,
Solo quiero estar en tu corazón.
Solo quiero estar en tu corazón.
No deseé herirte,
y menos pecar...
Fue ella quien me tentó.
Y la mente se me nubló.
Yo no entendí el porqué de lo vivido.
Solo viví la pasión;
de ese juego prohibido,
Que me ha costado el corazón.
Si no podemos perdonar...
¿Qué hacemos en este mundo?
A lo mejor la dejadez de uno
Ha sido la perdición del otro.
Ha sido la perdición del otro.
Y, por tanto, ahora,
Vivimos con dolor.
El fin de nuestro amor.
El fin de nuestro amor.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.






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