A Francisquito le llaman, al bueno de Francisquito.
En esta noche de sábado, con su novia que se fue.
a un baile muy bonito, en el pueblo de él.
A las cinco de la mañana, Francisquito ha salido.
Con su novia de la mano, en el coche se han metido.
A ciento por hora van, a otro baile en la ciudad.
Franciscito se ha topado con la guardia municipal.
Uno le dice al otro: "¿Contrabando que lleva ya?"
¿Va cargado de droga? ¿Pena de muerte tiene ya?
Una ambulancia se acerca; por ahí vienen ya.
Dos camilleros y un forense, para poderlo tapar.
Ya lo cubren con platina, un mal traje para el final.
Una pareja que pasa, comienzan a relatar.
Pobrecito Francisquito, a cuatro ha matado al pasar.
Una madre con sus dos niñas, con dos añitos la más pequeña.
Que a la playa iban ya, a tomar el sol.
Que nunca podrán tomar, y la más chiquita,
con su cubito en la mano y la paleta en la otra,
No la pueden ni sacar, retorcida entre hierro.
Que los tendrán que cortar.
Y con ella, la novia de Francisquito,
Que era hermosa para rabiar.
Cinco personas muertas.
Por culpa del alcohol y drogas.
¿Qué necesidad tenía, si él todo lo tenía?
Velándolo lo tienen ya, en el tanatorio aquel.
Pobrecito Francisquito, pobrecito, se nos fue.
Un hombre se acerca ya, pero este no es de aquí.
Es de la puerta de al lado, que lo viene a maldecir.
Pues padre de dos niñas era.
Que las mató este ruin; él lo maldijo en silencio.
Pues el dolor es de todos.
Se marcha a llorar a sus muertos.
Que les han dejado muy solos.
MORALEJA: SI BEBES, NO CONDUZCAS.
Y SI TOMAS DROGAS, MUCHO PEOR.
QUE LA VIDA NO ES SOLO TUYA; SI TE DAÑAS, DAÑAS MUCHO A LOS DEMÁS.
ENRIQUE NIETO RUBIO,
DERECHOS RESERVADOS.



precioso dentro de la desgracia
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