sábado, 20 de enero de 2024

**El perro flopo.

 



El perro Flopo ya era muy mayor, como su amo, que además de serlo era olvidadizo, y ni agua ni comida le daba.
Pero Flopo, ya incluso asustado, se veía morir porque su amo una mañana no se levantó ni por el día tampoco; mas él tenía mucha hambre y decidió asaltar el frigorífico, desvalijando lo que podía y así en los días sucesivos.
Destrozó los cajones de los congelados, sacándolo todo mientras aullaba todo lo que podía; pasaron más días y ya no quedaba más que comer.
Olía ya raro en la casa, entre lo que Flopo derramó y su pobre amo que en la cama quedó de cuerpo presente.
Ya flojo, desesperado y casi sin fuerzas, salió al balcón y, coincidiendo con una vecina que pasaba, dio ese último aullido.
Ella se percató del perro y además de que en la calle olía ya a muerto.
Se marchó a la tienda de la esquina y le dijo a la tendera que si podía llamar a la policía o emergencias, y la tendera lo hizo. A pocos minutos se presentó una patrulla con su Land Rover y tomaron las medidas correspondientes.
Forzaron la puerta y sacaron al pobre Flopo, que supuestamente iría a un albergue de perros que a pocos kilómetros de allí estaba. Y les dieron de comer en abundancia, pues como era tan mayor, difícilmente sería adoptado y quizás sacrificado...
A este pobre hombre lo envolvieron con sus propias sábanas y lo metieron en una bolsa estilo macuto grande, y quedó guardado a que en la morgue le hicieran autopsia. Ya en el tanatorio.
Todo el pueblo allí lo veló durante la noche; más al día siguiente, sería enterrado.
Pero qué pasa, su perro Flopo ha aparecido y sé
Ha metido dentro del salón y se ha echado en el suelo aquel, y con todos los vecinos lo estuvo velando.
Más al día siguiente, lo llevaron a enterrar, y su perro Flopo, metido entre la gente, se quedó junto a su tumba todo ese día.
Ya por la tarde-noche, el guarda del cementerio se dio cuenta del perro y decidió llevárselo a su casa de dos plantas y un buen corral, y allí vivió muchos años, hasta que ya no pudo más. Fue un perro muy bueno y feliz.
EN RECUERDO DEL PERRO DE FERNÁN NÚÑEZ.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
(Posdata: Este perro fue a todos los entierros del pueblo desde que murió su amo).

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