viernes, 7 de agosto de 2020

**El día que tu te vayas.

 Imagen relacionada

El día que tú te vayas,
No me vayas a llamar. 
Ni siquiera por la ventana,
Pues yo no estaré ya.

El día que tú me digas,
Que no quieres vivir conmigo. 
No te equivoques, mi vida.
Pues yo ya me habré ido. 

El día que tú no quieras,
Que yo duerma a tu ladito. 
No te preocupes, mujer.
Que me busco un rinconcito. 
Y seguro, con otra mujer.

Y si algún día pensaras,
Que me diste todo tu amor. 
No recuerdo en qué mañana.
Despertamos con pasión. 

Y si dijeras de mí,
Que fui egoísta y traidor, 
Esos fueron aquellos besos.
¿Qué te diste?
con tu otro amor.

Y si me confundes con él,
Porque vivisteis la traición, 
Muchos años ya han pasado.
Y la traición no fui yo.

Pues hoy, yo te sigo amando.
Y el otro fue el traidor.

¿Qué querías conocer, mundo?
Me dijisteis una vez, 
Y cuando quise acordar,
Tú te marchaste con él.

Más cuando regresaste,
Arrepentida y llorando, a mis pies,
Me dijisteis que me querías.
Que no lo volverías a hacer.

Con lágrimas en los ojos,
que al suelo se caían. 
Y yo antes de que cayeran al suelo,
Puse mis manos porque te quería.

Hoy todo se esfumó.
 La ilusión y la alegría, 
Y vivimos en silencio, recordando.
Lo que nunca existiría.

Un amor de recuerdos.
Unos sueños de fantasía.
Unas ilusiones de muertos. 
En la tumba, por una vida, 

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
yd.j.doym.m.oo.98

**Si sabes que yo te quiero.

 Resultado de imagen de postales de parejas

Sí sabes que yo te quiero.
Quiero verte, sentir.
Sentir un amor verdadero.
Verdadero para mí.

Mi cielo eres tú.
Tu rosa de mi querer,
Querer siempre en tu luz.
Luz del cielo del ayer.

Ayer fuisteis mi amada.
Amada de mi querer
Querer en el tiempo.
Tiempo que no ha de volver.

Volver sería una ilusión.
Ilusión de un gran querer.
Querer tenerte en mis brazos.
Brazos de este, temer.

Temer por no tenerte.
Tenerte, por mi querer.
Querer para no perderte.
Y perderte dentro de mi ser.

Enrique Nieto Rubio
Derechos de autor.
yc.v.doym.p.m.co.98.

**Si me prometes.

 #поцелуй

Si me prometes no sentir,
 Te diré lo mucho que te amo.
 
Si me prometes no mirar, 
Te diré lo mucho que te deseo.
 
Si me prometes no llorar,
 Yo lloraré por tus besos, 
pues tus besos son el manantial, 
De esos ojos de embeleso.

Si me prometes no temer, 
Por tu cuerpo yo te temo. 
Por querer desearte,
 Por soñar con tus deseos,
 Por sentirme entre tu piel,
 Y adentrarme en tus secretos.

Por hacerme sentir más grande,
En este mundo de ciegos.

Y si me prometes no mentir, 
por tenerme entre tus brazos, 
Yo te prometo no vivir,
 Lejos de tus encantos. 

Y si te busco por las noches,
 como si fuera un ladrón, 
Es porque tengo instintos.
 De robarte el corazón.

Si me encuentras por las noches,
 tapado entre tus sábanas, 
No pienses que es para dormir.
 Sí, no, para amarte de madrugada.
 
Y si despiertas en la mañana,
 y ves que ya me he ido. 
No quise despertarte.
Es que llegaba tu marido.

Y cuidado con decirle.
 que yo estuve a tu vera, 
que en el amor salen los errores,
de palabras traicioneras. 
*
Por Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

ym.v.doym.r.oo.98.

**Quien te robo tu corazon.

 Resultado de imagen de postales del corazon de amor


¿Quién te robó tu corazón? 
Que te quito el sentir.

Quien tu pasión destrozó,
 Por querer vivir en ti.

Pero dime quién se tomó.
ese derecho, de amar por ti,
destrozarte la ilusión,
 Y las ganas de vivir.
*
¿Quién decidió que tu cariño,
 no se compartía,
Si diosa eres, diosa de la alegría,
Sí, siendo reina en amores,
 Diosa en suspiros,
Y amada con muchas flores. 
*
Pero tú, que bajaste entre las estrellas,
brillando como la más bella, 
deseosa de la poesía,
que envolviéndote, 
Entre alegrías.

Hoy reina de la tristeza, 
que por amor estás presa,
Y este amor, sin ningún valor en tu vida.
*
Sí, te mataron la alegría. 
Solo para que fueras.
 una esclava,
de esas noches frías, 
Que con solo soplos de agonía.

 Suspira en tus madrugadas,
y tus lágrimas rodando,
Por perder en esta vida.
*
Dime, pues, quién te robó la ilusión.
 Que destruyó tu querer.

Quizás por ser sumisa, que tú decías,
Y ahora, lloras, ¿y por quién?
Puede ser, por ese fantasma,
 Qué te hizo padecer.
*
 Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados.
dv.v.doym.p,co.98