viernes, 7 de agosto de 2020

**Hoy por fin a entrado por mi casa, mi querida primavera.

 Resultado de imagen de postales de la primavera

Hoy por fin ha entrado.
 Mi querida primavera,
Fresca como una rosa.
 Hermosa como una flor.
*
Hoy, por fin, me visitaron.
 Mis queridas abejas, 
Ellas me anuncian. 
¿Qué viene, mi amor? 
con sus amorosas flores, 
con su luz y su pasión, 
Con cantares e ilusiones,
 Con besos del corazón.
*
Tú, mi dulce primavera,
 Generosa en tu sentir, 
Me acaricias todos los días. 
Y no me dejas que sea infeliz.
*
Tú, mi bella primavera,
 Hermosa como tú no hay dos. 
Que me llenas en las noches.
 Con frescura, mi corazón.
*
Déjame quererte, bella.
 Que las flores son tu canción. 
que iluminas mi mirada, 
Y me devuelves la ilusión.
*
Si tú fueras mujer,
 Tan fresca como las flores,
Yo viviría siempre a tus pies.
 Rodeándote de canciones. 
*
Esas caricias,
 que tu viento me trae.
con ese olor a vida,
 Enloqueces mi sentir.
Me conviertes en avispa.
 Para chupar todo el néctar,
Que tus flores dejas en la pista. 
*
Tú, mi dulce primavera,
 Que me llenas de ilusión, 
Y me haces que te vea. 
Con los ojos del amor.
*
Enrique Nieto Rubio 
Derechos reservados.



c.do.doym.yo.co.98

**Un día de domingo. (relatos.)

 Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS


Un día de domingo de Enri Castro,

Un grupo de muchachos de quince años decidió por primera vez reunirse para salir de paseo y, a su vez, ligar con las chicas que ese domingo vieron por primera vez.
Ellas en lo suyo, sin percatarse de que los chicos iban detrás, decidieron este domingo ir al cementerio.
No sé, era algo de una amiga que había muerto.
Y los chicos decidieron entrar detrás de ellas.
Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS
Quedaron maravillados de las grandes obras de arte que allí había de lujo, que están para morirse, algo precioso.
 Empezaron a cuchichear entre ellos, de las fotos que había en aquellos nichos, de niñas jovencitas, y los ángeles de mármol; todo les impresionó muchísimo. Uno de los chicos quedó rezagado de los demás, se quedó mirando una foto de una chica de su edad, preciosa, era como una diosa, y a este chico se le cayó una lágrima sin saber por qué.

Allí había un epitafio que decía: Mi querida niña, tú que en la flor de la vida te has marchado, por culpa de un conductor borracho, jamás te olvidaremos, cielo.

Imagen relacionada
Y al lado, un precioso ramo de flores relucientes; parecía no haber pasado mucho tiempo, pues bajo sus pies había muchas coronas frescas.
Este chico quedó extasiado, allí como hipnotizado, vamos.
 Lo llamaron sus amigos; de pronto reaccionó y salió corriendo, con escalofríos por la chica aquella. 
Ya continuaron toda la tarde detrás de las chicas; bueno, eran muy cortados y solo las siguieron de buen rollo toda la tarde, pero al llegar al barrio, uno atrevido se pegó a una de ellas y entabló conversación, y así se fueron incorporando los demás, menos este último, que se fue sin decir siquiera adiós.

Los demás quedaron para salir otros domingos, y allí acabó la tarde.

Este último llegó a su casa con mucha pena, y se subió a su habitación sin cenar siquiera.
Su mamá intentó hablar con él, pero él no quería escucharla.

Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS
Ella, preocupada, llamó a uno de sus mejores amigos por teléfono, y dijo:
¡Hola! ¿Eres Juanito?
¡¡Sí, soy yo, ¿quién eres!!
¡Soy la mamá de Luis!
¡¡Ah, y qué quería!!
¡Pues verás, ha venido Luis muy triste, y se ha subido a su habitación y no ha querido hablar conmigo! ¿Qué ha pasado? ¿Os habéis peleado o qué?
¡¡No, nada de eso, hemos estado toda la tarde juntos, solo que al final, cuando volvíamos, él se ha marchado sin decir nada, y no sabemos más, pero nadie de nosotros se ha molestado con nadie!!
¡Gracias, Juanito, no sé qué le pasará, adiós, hijo!
¡¡Adiós, señora.!!

¿Quién era? Dijo la mamá de Juanito. 
¡¡Nada, la mamá de Luis, que dice si le ha pasado a su hijo algo, que ha llegado triste, no sé, no sé, mamá.!!
Así acabó la conversación entre ellos.

Al día siguiente, se vieron todos los amigos en el instituto, pero

Imagen relacionada
A nuestro amigo Luis algo le pasaba, seguía triste y cambiado, parecía otra persona.
Pero entre ellos, no prestaron gran atención al problema; solo Juan preguntó a Luis, pero este no contestó nada.

Así transcurrió la mañana y los próximos días.
Pero solo había un matiz en estos días.
Que nuestro amigo Luis llegaba a casa, algo más tarde que de costumbre.

Su mamá le decía: ¡Has venido más tarde, ¿no?!
¡¡Ah, sí, es que me he entretenido un poco!! 
Pero igual de soso y distante.

Así pasó mucho tiempo, llegando tarde y el siguiente domingo, salió solo; él no decía nada a nadie, y los próximos domingos, también y los sucesivos.

Ya era como un desconocido para sus padres, como si tuviera ya veinte años, por lo menos.
Pero estaba más contento, días después, y hasta sonreía, a su mamá abrazándola y con unos suspiros de alivio, nada más entrar a la casa, pero la madre sabía que algo le pasaba a Luis.

Un día decidió hablar seriamente con él, en su habitación, y al fin consiguió sacarle la verdad.
Era un buen chico y jamás le mentiría a su mamá; le contó que estaba locamente enamorado de una chica muerta que vivía en el cementerio.

Imagen relacionada

Imagen relacionada
Resultado de imagen de cura confesando a una mujer
Después fue a un psicólogo y trató a este chico un tiempo, pero no surtió efecto.
Luis cada día estaba más delgado, pero eso no le impedía que en sus estudios flaqueara; es más, seguía sacando sobresalientes.

Un domingo de aquellos, alguien de la familia de la difunta vio a este chico y se lo comentó a los padres de la difunta. Que visitaba aquella tumba todos los días y domingos incluso, los familiares preocupados de lo que sucedía, pues no entendían quién era aquel chico, pues esta niña nunca tuvo novio ni nada, solo amigas, ni siquiera un amigo.

Luis estaba al borde de caer enfermo, pues ya casi ni comía.
Un día, una hermana de la difunta decidió ir al cementerio a investigar.
 Al entrar por la verja del cementerio, vio a este chico, de rodillas y hablando con la difunta; bueno, supongo que con aquella foto, claro.

Ella llegó por detrás y le tocó el hombro, diciéndole: Tú, ¿quién eres? Él, al volver la cara, la vio, y se desmayó.

Resultado de imagen de parejas junto a la tumba de su hermana

Ella tomó el celular y llamó a emergencias, avisando que un chico estaba allí, en el suelo. Llegaron con una ambulancia, y la chica se metió con él en ella. Hasta el hospital.

Allí quedó ingresado y la chica con él, pues estaba inconsciente y no podían avisar a nadie, pues "quién era".

Al caer la noche, la chica llamó a sus padres, diciéndoles dónde estaba y les explicó todo lo ocurrido, para que estos no se preocuparan, y que se quedaría toda la noche con él.

A las doce de la noche, él despertó pidiendo agua; ella le dio de beber con una pajita. Él, creyendo que era la muerta y creyéndose que estaba en el cielo con ella, le dijo:
¡¡Me he muerto, ¿verdad?, y por fin estaremos juntos!!

Imagen relacionada
Ella le tomó la mano y diciéndole:
¿Cómo estás y quién eres?
¡¡Soy Luis, no lo sabes!!
¡Yo soy Laura, hermana gemela de la chica que está muerta!

Como les dieron calmantes y relajantes, este solo le dio tiempo a decirle:
¡¡¿Por qué no llamas a mamá!!
Solo le dio el número de teléfono y quedó durmiendo.

Laura llamó a su mamá y le explicó dónde estaba su hijo, pero que no se preocupara, que estaba bien.

Y la mamá le dijo: "¡Voy para allá, no lo dejes solo, por favor!".

Cuando llegó la madre de Luis y entró por la puerta, vio a una preciosa muchacha de ojos azules.
Rubia muy linda, sí.
Le explicó que se había enamorado, locamente, de su hermana muerta, y que llevaba muchos meses yendo al cementerio y que ella no podía hacer nada por él.

Y así se tiraron toda la noche, las dos hablando de todo lo ocurrido.

Resultado de imagen de madre he hija hablando
Hasta el día siguiente, que le hicieron a Luis toda clase de pruebas, y a las once de la mañana, les dieron todos los resultados, y solo le sacaron algo de anemia, y tenía un poco de endeblez, por comer poco.

Le dieron el alta y se marcharon, todos juntos. Laura lo acompañó hasta su casa y estuvo con él todo el día, y así comenzó una nueva amistad, que le duró muchos años, que ya casados y con dos preciosas niñas, igualitas que su mamá, vivieron felices para los restos de sus días. Y además, todos los domingos le llevaban flores a su hermana.
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
c.dj.doym.yd.co.68.

Imagen relacionada

**Para ti que tanto me mimas.

 Resultado de imagen de la flor del almendro

Para ti, que tanto me mimas.
Flor de almendraluco,
 que florecen en febrero, 
Y aguantas hasta abril.
 Para que yo te siga queriendo.

Florecilla de mi sentir.
Florecita de almendro,
 Hermosa como tú no hay dos. 
Que te veo por las noches.
Reluciente como un sol.

Y cuando llega el amanecer,
 Florecita mía, enloqueces todo mi ser. 
Qué bien sabes cuánto te deseo.
 Florecilla de mi sentir, 
que aunque sea en primavera,
 En invierno siempre me acuerdo de ti.

Florecilla, vida mía,
 Muéstrame tu querer. 
No me dejes en esta vida. 
No me dejes de querer.

Que bien sabes, 
Cuánto te quiero, chiquilla.
 de Almendraluco,
que hasta en el turrón,
 Tu amor me pone bruto.

Florecilla nacarada,
 No te caigas todavía.
 Quédate fiel en la rama, 
No me quites la alegría.

Pues de bajito tuyo, 
Me pasó el día entero.
 Soñando con tus aromas, 
Esos aromas de cielos.

El día que yo me vaya,
 Que me entierren a tu ladito. 
Para subirme por tus ramas, 
Y darte cien mil besitos.

 Y hacerte siempre mi amada. 
Y vivir los dos juntitos.
Con los brazos enraizados.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.


**El día que tu te vayas.

 Imagen relacionada

El día que tú te vayas,
No me vayas a llamar. 
Ni siquiera por la ventana,
Pues yo no estaré ya.

El día que tú me digas,
Que no quieres vivir conmigo. 
No te equivoques, mi vida.
Pues yo ya me habré ido. 

El día que tú no quieras,
Que yo duerma a tu ladito. 
No te preocupes, mujer.
Que me busco un rinconcito. 
Y seguro, con otra mujer.

Y si algún día pensaras,
Que me diste todo tu amor. 
No recuerdo en qué mañana.
Despertamos con pasión. 

Y si dijeras de mí,
Que fui egoísta y traidor, 
Esos fueron aquellos besos.
¿Qué te diste?
con tu otro amor.

Y si me confundes con él,
Porque vivisteis la traición, 
Muchos años ya han pasado.
Y la traición no fui yo.

Pues hoy, yo te sigo amando.
Y el otro fue el traidor.

¿Qué querías conocer, mundo?
Me dijisteis una vez, 
Y cuando quise acordar,
Tú te marchaste con él.

Más cuando regresaste,
Arrepentida y llorando, a mis pies,
Me dijisteis que me querías.
Que no lo volverías a hacer.

Con lágrimas en los ojos,
que al suelo se caían. 
Y yo antes de que cayeran al suelo,
Puse mis manos porque te quería.

Hoy todo se esfumó.
 La ilusión y la alegría, 
Y vivimos en silencio, recordando.
Lo que nunca existiría.

Un amor de recuerdos.
Unos sueños de fantasía.
Unas ilusiones de muertos. 
En la tumba, por una vida, 

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
yd.j.doym.m.oo.98