domingo, 16 de octubre de 2022

**Rosinda una preciosa niña.

 


Rosinda, una preciosa niña,
Soñadora y llena de vida.

Esperando ese amor,
Que nunca llegará.

Pero ella aún sigue soñando.
A que lleguen sus papás.

Todas las puestas de sol,
y en su columpio siempre está,
Todos los días esperando.
A que lleguen no más.

Que aun pasando el tiempo,
Esos nunca llegarán.
pues quedaron en la cuneta,
Fuera de la ciudad.

Rosinda sigue esperando.
En este atardecer,
y las cigüeñas ya se marchan,
Para recogerse también.

Qué mala suerte tuvo.
Rosinda, en este sentir.
Pero llegará el día,
Quien se enamore de ti.

Rosinda, pasan los días,
y ya es una mujer,
y un pillín, que la vigila,
Ya se la quiere comer.

Y sus días de felicidad,
Para siempre ha de tener.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

**Nati y su osito. (cuento)

 

Nati era una niña muy buena, y buena en los estudios y en la escuela.
Pero vivía bastante lejos de la ciudad y por allí no, había amigos para jugar, así que los fines de semana, lo dedicaba a su viejo osito que nació con ella, y jamás se separaban.
Por las mañanas, le leía cuentos a su osito, pues en la cama era donde mejor estaba.
Y su mamá siempre le traía galletas.
Más cierto es que se lo pasaba maravillosamente,
Pues este cuento decía.
En un prado muy frondoso, corría un osito pequeño con una linda niña de trenzas doradas.
Saltaban, se revolcaban por la hierba e incluso comían miel de las colmenas.
Siempre Nati estaba riendo en su cuento, pues se metía tan adentro de él, que era vívido de verdad.
Cuando ya se cansaban, se sentaban a la orilla de un precioso arroyo de aguas cristalinas, y el osito atrevido se metía en el agua sigilosamente, mientras ella se tumbaba y descansaba.
Pero este oso nunca se cansaba, y con sus grandes manos, cogía el agua fuaaaa y la ponía chorreando.
Ella lo miró, diciendo: "¡Te vas a enterar, oso!". Saltando encima de él y terminaban los dos revolcándose en el agua y riéndose a montones.

Ya, cuando atardecía, el oso se sacudía y la completaba de mojar, jajajá, jajajaja.
Así ella se quitaba su ropita, y la ponía sobre unas piedras que la secaban muy pronto, pues esas piedras de tanto darles el sol hasta quemaban.
Ya cuando se secaba la ropita, se vestía y marchaban hasta su casita, donde estarían los dos, en su sillón, viendo la televisión.
Otro día, os contaré cuando Nati y su osito fueron a la feria y cómo lo pasaban, ¡síííí!
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

**Vuelan ,vuelan, gaviotas. (en poemas).

 

 
Cómo vuelan las gaviotas.
Así vuela tu querer.
Surcando vas por los mares,
Rebuscando tú en mi ser.
*
Volar, volar, gaviotas.
Volar junto a mi amor.
No la dejéis solita.
Que la quiero con pasión.
*
Surca los altos vientos.
Surca hasta poderme ver.
Y decirme que me quieres.
Gaviota de mi ser.
*
Cuando me veas, mi cielo,
Baja pronto junto a mí.
Que la impaciencia me corroe.
Y es que me muero sin ti.
*
Vuela los cuatro mares.
¿Qué marinero soy yo?
Y allí te estaré esperando.
En mi barquito velero.
*
Para que tú, cuando llegues,
Yo te diga que te quiero.
*
Vuelan las gaviotas.
Todas junto a ti.
Para llevarte conmigo,
Y que podamos ser felices.
En este mundo, perdido.
*
Enrique Nieto Rubio,
Derechos de autor.
YA.J.DODD.YY,YY.

**El cerdito heladero.

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El cerdito heladero,
que aún helado besaba
Y tanto que le gustaba.
que todo se lo comió,
Que de llorando se quedaba.

Cuando el helado terminó,
que a su mamá le rogaba,
Cómprame un helado, por favor.

La madre le contestaba:
Más helado, ni hablar.
que te pondrás muy malito,
Y seguro te morirás.

Ay, mamita, te lo pido.
Dame un helado, por favor.
Con cariño te lo digo,
O moriré con dolor.

OH, cerdito, te lo ruego,
No me insistas nunca más.
Si acaso mañana, si te portas.
Lo mismo lo tendrás.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.