
domingo, 22 de noviembre de 2020
**Yo quiero estar por tí.
miércoles, 18 de noviembre de 2020
**Mensaje de amistad y dedicatoria.
que me visitan en este blog post;
en las páginas de poesía;
Por tanto, cariño recibido.
Y vuestra ayuda incondicional.
me habéis hecho sentir,
Como un niño mimado.
martes, 17 de noviembre de 2020
**Hoy por fin me siento otro.
domingo, 15 de noviembre de 2020
**Erasé en unos tiempos mágicos.
Érase en unos tiempos mágicos, en un precioso bosque de hadas.
La vida era demasiado bonita, pues todas las hadas se lo pasaban maravillosamente jugando con los animales y la naturaleza.
Ellas jugaban también a crear nuevas especies de flores hermosas, flores gigantes nunca vistas.
Pues les encantaba esparcir por otras flores ese maravilloso polen creador de la vida.
Así era durante millones de años: inviernos templados, primaveras cálidas, veranos otoñales.
Este mundo llegó a ser tan intenso, que ya no había espacio para nada.
Las hadas ya tropezaban con todo; no se podía volar, pues era tan intenso que la luz no llegaba al suelo, y esto ya era un problema para los animales de tierra.
Eso sí, las aves voladoras más grandes, como podían subir hasta las copas de los árboles, estaban encantadas.
Un día, una pobre tortuga que lentamente paseaba por la tierra le dijo a una hadita encantadora que sentada estaba:
¡Hola, hadita!, yo ya estoy muy mayor, y me atranco con tantas ramas y raíces; ¡tú podrías ayudarme!
¡Claro que sí, cómo no hacerlo!
Entonces esta hadita comenzó a cortar raíces y ramajos, pero eran demasiadas, y ella solita no adelantaba mucho, y lo peor es que como entraba poca luz, muchos animalitos enfermaban, y la tortuga no podía comer sano, y le dolía la tripita mucho.
Así decide, el hadita viajar hasta el palacio de las hadas, eso sí, le costó muchísimo, y llegó a romperse una alita, pero consiguió entrar por la ventana, de una de aquellas torres del castillo, que era inmenso.
Pero qué pasó, que aun entrando al castillo, no podía hablar con el hada reina. Pues tenía que pedir audiencia y eso llevaría algún tiempo…
Esta hadita joven empleó una contraseña.
Que era la de usar las emergencias, en alerta roja.
Y eso era allí muy importante, pues quería decir que su mundo se empezaba a morir.
Los soldados hadas la escoltaron hasta el hada reina, y entonces ella, allí tan pequeñita, el hada reina le dijo seriamente:
¡Espero y sea importante, pues no estamos para chiquilladas!
Ella respondió: ¡Majestad, pasa que este mundo se muere, los animalitos de a pie ya no pueden caminar, pues no queda espacio para andar!
La luz ya no entra hasta el suelo, y están enfermando todos, y limpiar los bosques es imposible, pues no queda espacio para nada, y muchas aves, incluso nosotras, chocamos con todo y nos hacemos mucho daño. ¡
—¡Uf! —dijo el hada reina—, pues no sé qué podemos hacer; reuniremos al consejo y, en el transcurso del día, te mandaremos llamar, así te quedarás a comer con nosotras, ¡¡y dormiremos la siesta!
La citaron a las cinco de la tarde; la hadita estaba preciosa, con sus alitas repuestas.
¡El veredicto es que este mundo está saturado de follaje y hemos decidido que iremos a la tierra y nos traeremos una pareja de dinosaurios para repoblar el nuestro y los esparciremos por parejas por todos los reinos!
Así fue como metieron unos dinosaurios grandísimos.
que después sus hijos jugaban con el hadita por todos sitios y la tierra se fue aclarando.
Y como comían mucho verde, ya entraba la luz por todos sitios, además de hacer grandes corredores con sus robustos cuerpos, y así su mundo volvió a sanar.
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
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