lunes, 17 de octubre de 2022

**Como una gota en tu piel.

 

¿Sí? Esta agua, quisiera ser,
Para tu rostro acariciar,
y meterme por tu piel,
Y en tu cuerpo poderme quedar.

Dame, pues, esos labios hermosos,
y en tus mejillas yo quedaré,
colmándote de deseos,
Llenándote de placer.

Déjame quedar contigo.
No te me vayas a secar.
Deja que yo te refresque.
por toda la eternidad.

Siente como recorre tu cuerpo,
A tu ombligo he de llegar.
y esconderme dentro de él,
Y hacerte un mundo en tu desván.

Que te llene de caricias,
que tú sientas mi querer,
que estemos los dos juntos,
Donde tú quieras que estés.

Hermosa eres, mujer.
para sostenerme en ti,
Yo te haré saber.
lo que se siente al gemir,
Noches de deseos te daré,
Lunas de amor y sin fin.

Jugaremos como niños.
Con mis gotas de frenesí.

Guárdate del calor.
Siente el fresquito en mí.

Nos quedamos los dos.
y seremos muy felices, aquí.
Rodeándonos de sueños,
Amores y qué sé yo.

Y que el mundo se entere.
como seremos los dos,
agua limpia, cristalina,
Y un cuerpo con resplandor.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.


**El bosque feliz.

 

En este hermoso bosque, hoy la naturaleza vuelve a brillar; en este mundo de contaminación, se ha parado el tiempo y, entre majestuosos árboles gigantes, florece esta preciosa margarita para adornar el entorno.
Crece recta y erguida, orgullosa entre sus amigos, los árboles, que la protegen en su entorno.
Los árboles le susurran cánticos de vida, mientras ella mira hacia arriba queriéndome besar.
Y en ese entorno tan apacible y tranquilo, los árboles abren sus ramas para que el sol consiga acariciar a esta hermosa margarita, que en el transcurso de su corta estancia vigila alegremente para que a su alrededor salgan sus hermanas, para hacerle compañía.
Pero ella está alegre y contenta, pues no se siente sola; al revés, alegre, pues es la más hermosa del bosque.
Ella esperará alegre a que miles de insectos y lindas abejas consigan besar su rostro para transmitir.
El néctar de su piel, y así poder esparcir su polen, para repoblar todo el bosque, y así conseguirá en la próxima primavera iluminar todo de ese precioso color amarillo.
Pronto les acompañarán preciosas amapolas moradas, junto a esos lirios blancos que están por salir. Y entonces es cuando este bosque vivirá sus mejores momentos de felicidad. FIN
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
Relato corto. .




**Linda Eva.

 

Linda Eva era una chica muy romántica, pero vivía dentro de sus temores, por ese romance de un amor algo perdido, eso creía.
Él era un presuntuoso varón altivo y juerguista, y ella siempre lo esperaba tarde y con temores, pues cuando ella sentía algún ruido cerca de la entrada, su corazón se aceleraba tanto que quedaba paralizada.
Hasta que su amado llegaba.
Él nunca la maltrató, pues todo estaba dentro de su mente.
Cuando él la veía desnuda en la cama, era muy listo y sabía entrarle con suavidad y entonces, su romance de cada noche era maravilloso. Ya terminados, ella se relajaba y descansaba tranquilamente.

El caso de esta pareja es que todo se repetía noche tras noche y jamás pudo ella cambiar, pues algo le pasó cuando pequeña.

El hecho de que ella creyera que venía a deshoras solo era en su mente.
Así pasaron años hasta que un día se quedó en estado y desde entonces dejó de esperar a su amado desnuda, para desdicha de él, que se tuvo que amoldar a ella. Bueno, tampoco era tan malo, pues ganaron en seguridad y su amor se hizo más fuerte y hermoso.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

**Libre mariposa en primavera.

 



Libre mariposa en primavera,
Tan preciosa como tú no hay dos.
que surcando por los prados,
Vas en busca de mi amor.

*
Vuela, alta mariposa,
Vuela alto, por favor.
Encuentra a mi cariño.
Dile, dile tú, por favor.
Dile que yo la quiero.
Dile que aquí la espero.
*
Envuélvela, mariposa.
Con ese aroma de mi región.
Para que ella recuerde,
¿Dónde fue su primer amor?
*
Que aquí se hizo grande,
Este amor de primavera,
y que sienta en su piel,
Este aire de mi tierra.
*
Vuela, mariposa,
rozándote entre las flores,
llevándote ese aroma,
Aroma de mil amores.
*
Vuela alto, vuela firme,
hasta subir las montañas,
y desde allí, volando alto,
Encontrarás su morada.
*
Sé que no decaerás.
pues eres la mariposa del amor,
Y en tus alas llevas formado,
El corazón del amor.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados
IR.IO.DD.IC.OV.