domingo, 24 de febrero de 2013

**Cáncer de mama.( a la atencion de ellas.)



 

Este mensaje es para hacer un llamado a la reflexión a todas aquellas mujeres que son reacias a examinarse o hacerse las pruebas para detección de cáncer de mama; porque si esperan... quizás para mañana podría ser muy tarde.

El día de hoy, quien les compartirá un pequeño, pero importante mensaje, es mi esposa... quien es mi vida entera.

Siempre fui cuidadosa en todo lo concerniente a mi salud; así pues, todos los años me hacía mis controles y revisiones médicas; sin embargo, esto no fue suficiente, porque un mal día me informaron que el examen de la simetría era anormal.

Me hicieron un pequeño seguimiento y luego me dieron de alta. Pasado un tiempo, contacté al hospital, y me dijeron que mi próxima revisión sería hasta cumplir los cincuenta años. 

Así lo hice... llamé una y otra vez, pero nadie contestaba el teléfono. En esos días me enteré por mis hermanas y otras conocidas de que las pruebas se estaban realizando también por los barrios. 


Llamé de nuevo al hospital, y tomaron mi llamada; acto seguido les expliqué que a mí no me habían notificado para mi próximo examen... Tomaron nota, y por fin pude conseguir la tan ansiada cita para finales de noviembre.

Cuando llegó el día, expliqué cuál había sido mi problema, que estuve en "control" por unos días, y que luego me dieron de alta... En fin, para no hacer larga la historia, para el primero de diciembre me dieron la mala noticia: Usted tiene un cáncer pequeño en el pezón y acontece la misma situación en el otro pecho. ¡Va, es pequeñito!... me dijeron.

Me realizaron más pruebas y, para mediados de diciembre, nos informaron que el cáncer era maligno y que debían quitar uno de mis pechos. ¡Uffff! Las lágrimas fueron imposibles de contener. 

Mi esposo, al ver mi rostro de tristeza y consternación... también sus ojos se inundaron de lágrimas, ya que siempre estuvo atento para que cuidara de mi salud. 

Él se lamentaba diciendo que siempre me había cuidado para que no pasara dolor... y ahora se sentía impotente ante tan adversa situación... El alma se nos rompió en pedazos de forma literal. 


Me sentía mal por mi esposo, porque yo sabía que la perfección de mi cuerpo era parte importante en su sentir... Así pues, el sufrimiento fue más intenso. 

Ese frío mes de diciembre, nunca lo olvidaré... fue angustioso en demasía y apenas nos atrevíamos a tocar el tema; tan solo nos mirábamos con gestos de resignación. 


Un mes más tarde, el cirujano notificó que debía extirpar todo el pecho... Objetamos diciendo: ¡Pero habéis dicho que era muy pequeñito! 

El cirujano explicó: Efectivamente, es pequeño, pues es tan solo de un centímetro, pero como tiene raíz... tendríamos que hacer dos agujeros en el pecho, y al final, por estética, os recomiendo removerlo por completo... En caso contrario, creedme que se vería horrible. 

Por lo tanto, no nos quedó otra que aceptar tan nefasta noticia. Al mes me ingresaron, informando que la cirugía tardaría cuatro horas aproximadamente... Al final se extendieron por dos horas más. 

Como podrán comprender, el alma la teníamos en vilo; el nerviosismo era nuestro aliado y la incertidumbre fue nuestro dolor. 

Me dejaron en observación y me subieron a la planta hasta cuando ya me encontraba rehabilitada.
 Yo deseaba que mi esposo Enrique se retirara a descansar a casa; pero mi amor, sote bello, dijo: ¡Contigo ingresé a este lugar... y sin ti, no pienso partir! 

 
Una semana entera estuvimos en el hospital. ¡De vuelta en casa, mi esposo se dedicó a hacer de doctor, se entregó en cuerpo y alma para atender la más mínima de mis quejas y cumplir todos mis deseos... al punto que hubiese sido la envidia de cualquier princesa o reina en este planeta! 

Todo ha sido irreal... como un mal sueño, del que gracias a Dios hemos despertado; pues estamos en febrero del 2013... y, como por arte de magia, toda esa pesadilla es cosa del pasado. 

¡Hoy estamos más unidos que nunca! Pues, si bien es cierto, mi marido siempre ha sido un hombre muy sensacional; a través de esta prueba, me he sentido más que bendecida por tenerle a mi lado; y está por demás expresar que, sin importar la pérdida de mi seno... ¡Él me sigue haciendo sentir que soy la mujer más bella del universo! 

Todo el tiempo cuidó de mí; sin importar si era de día o de noche, a mi lado lo encontraba; a pesar de mis momentos en que la frustración hacía presa de mí, haciendo que aflorara mi mal humor... jamás me sentí sola o incomprendida, pues me apoyó tanto física como emocionalmente, en todo cuanto necesité. ¡Lo único malo es que también me malconsintió en demasía y ahora deseo que me siga cumpliendo todos mis caprichos! ¡Ajájájá! 

En fin, el mensaje que deseaba compartir es que, si la vida os enfrenta a esta dura prueba, por favor apoyen a sus parejas, madres, hermanas o amigas en todo momento; brinden palabras de consuelo, pero sobre todo sean positivos; embárguenlas con todo su amor y comprensión... porque esta es la única forma de salir adelante.

Y por último, ¡no olviden realizarse su chequeo médico a tiempo, porque todas creemos que situaciones así le acontecen solamente a las demás... y ese es un gran error! 

En lo personal, si bien es cierto, perdí un pecho... ¡No perdí la vida! Todo lo contrario, me siento rejuvenecida y abrumada por tantas muestras de amor y consideración y con deseos de vivir cada minuto del día al máximo. 

Mi agradecimiento total a mi amado esposo; y mi gratitud infinita a Nuestro Padre Celestial, quien me ha brindado una nueva oportunidad... porque hoy por hoy puedo seguir gozando de todo lo maravilloso que la vida tiene para ofrecer al lado de mi familia en general. 




Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

domingo, 17 de febrero de 2013

**Caracol.


Como un caracol en salsa,
 Que en mi plato yo le vi.
Y chupándome los dedos,
 En mi boca los sentí.
¡Ay, caracol delicioso!
¡Cuánto placer tú me has dado!
Que todavía tengo el gusto,
 de haberte dado el bocado.

¡Ay, caracol exquisito!
¡Que tú me has hecho muy feliz!
Que ya pasó una semana.
 Y aún... yo me acuerdo de ti.

Hoy te busco y te he encontrado.
 En el centro del placer;
Deseando cada día;
 Verte de nuevo para comerte otra vez.


¡Este amor será eterno! 
¡Entre el gusto de mi boca y el placer!




Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colaboran en imágenes.
 Silvia Regina Cosió Cámara.






viernes, 15 de febrero de 2013

**Dedicatoria de ella para mi.


Este es un breve mensaje. 
que deseo mantener en mis recuerdos;
Es de la mujer que amo. 
Madre de mis hijos y la razón de mi existir...
Quien me ha hecho muy feliz,
 En el "Día de los Enamorados"...
Regalándome una linda tarjeta,
 Con las siguientes líneas:


Aunque llevemos muchos años,
 Aguantándonos, me has demostrado 
¿Cuánto me quieres...?
 Y aunque sé que soy fría,
 Y no te lo expreso nunca;
Debes saber que me importas.
 Que te quiero... y te quiero mucho. 
¡Feliz Día de San Valentín!


Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.


miércoles, 13 de febrero de 2013

**Vida de un barrendero.Solo para mayores.


Vida de un barrendero. El contenido de este escrito es para mayores de 18 años.
... Todo empezó con mi rutina, en mi circuito de trabajo. En una zona de casitas adosadas, de una planta. En una de estas calles, al llegar al número 45, me cerraban las persianas siempre de golpe. Eso me llamó la atención mucho, pues eso me pasaba solo en este número.

 
Un día, al volver la esquina, vi. De lejos que estaba barriendo la puerta dicha.


Persona, aligere el paso.



Para verle la cara. Pero ella corría para meterse en la casa antes de que yo llegara.
 Tenía una bata blanca.

Ella, por correr, se le enganchó la bata en el pestillo de la puerta, con tan mala suerte que cayó al suelo quedando completamente desnuda.
 Corrí para socorrerla, cuando ella se giró alzando la pierna para darle una patada a la puerta y cerrarla. Al levantar la pierna, se quedó todo a la vista. Yo, encandilado por aquello, me quedé paralizado. Como estaba de hermosa, y qué cosa más bonita tenía abajo.
Me dio con la puerta en la cara y me pilló la mano, cayendo de espaldas a la calle. Bueno, se me hinchó la mano y la cara, un chichón grandísimo. Pero me fui alucinando en colores. Me dieron la baja unos días.
Pues tuve que decirle a mi capataz que me pillé la mano con un contenedor. 

En los días que estuve de baja. Otro compañero iba por allí, y esta señora le preguntó al nuevo:
¡Y el otro barrendero, ya no viene!
Le dijo:
¡¡Mi compañero, si es que ha tenido un accidente, se ha pillado la mano y se ha dado en la cara!!
¡Vaya!
Dijo la señora:

Al cabo de unos días, volví por allí y al llegar a este número. Se me vino a la cabeza ese pedazo de cuerpo, tan hermoso. De pronto salió la señora y me pidió: "¿Qué, por favor, entra un momento?". 

Yo entré y me dijo:
¡Siéntate, por favor, mira, quiero pedirte perdón por pillarte la mano y lo de la frente! Es que me dio mucha vergüenza que me vieras desnuda y quise cerrar la puerta, ¿no pensé que te pudiera dar?

Le dije: "¡¡No fue nada!!".
Me preguntó: "¡Cómo puedo pagarte el daño que te he hecho!"
¡¡Bueno, con lo que vi, estoy bien pagado!!
¡Así... muchas gracias!
se me fue acercando hacia mí y cuando estaba pegadita a mí, se volvió a abrir la bata. Creía morirme. Olía como los ángeles a jazmín; como estaba sentado, todo el pubis en mi cara, quedó rozando mis labios; me lo comí todo y toda ella. hicimos el amor frenéticamente. Quedando como pollo remojado. Terminamos de hacerlo. 

Y me fui soplando y soplando por la calle. Estuve todo el día soplando. No me lo podía creer, cómo me había pasado eso. 

A los dos días siguientes, yo cortado, volvía a pasar por allí. Pero volvió a salir, con ese aroma tan delicioso que llevaba. Me dijo: "¿Quieres un café?".  
¡¡Vale, le dije!! Ya eran las diez horas del bocata.
Entré en casa y me dijo: "¡Con leche!". 
Le contesté: ¡¡Sí !! Y acercándose, me dijo:  
Abriéndose la bata, que empezara por la leche. 
Nos pusimos guarritos de placer. Ya desde entonces, todos los días se inventaba algo para abrirse la bata. Cada vez que lo hacía, me moría de emoción. Era maravillosa, tan espontánea y tan elegante, y preciosa, que era. Así estuvimos mucho tiempo. Hasta que un día nos casamos, pero ella, aun casados, seguía sorprendiéndome con sus maniobras sexuales.
Era tan feliz, que jamás hombre alguno lo habría sido en todo el universo.
Así pasaron algunos años; tanta felicidad me asustaba.
Mas yo le dije que no sería bueno tener tanta felicidad.
Aunque ya han pasado cinco años.
Le he preguntado a mi amor que si está bien esta mañana, pues tenía mala cara. Me he levantado temblando y sudoroso; algo iba a pasar, era mi día negro seguro.
Amor pareja besándose en la cocina Foto de archivo - 5610092


Ella me ha dicho que no pasa nada.
Mientras se desplomaba en mis brazos.

Yo, temblando de miedo, la llevé al hospital. Más iba muerta; los médicos no se explicaban lo que había pasado. Les han hecho la autopsia y no les han sacado nada; dicen que es muerte súbita.



Mas yo me estoy muriendo de pena. Tanto amor era imposible; los dioses me han castigado. Son envidiosos y ladrones. Me han robado mi vida y mi amor.
Más ya no siento ni frío ni calor. Me han robado la ilusión de vivir. Me han enterrado vivo; son malos y rencorosos.
Estoy perdido en este mundo, vagando con mi soledad. Nada ni nadie me satisface, ya no siento nada. Vivo errante por la vida, llorando por los rincones. Con una angustia que me ahoga, me falta hasta el aire cuando estoy en mitad del campo.
 Sueño todas las noches con ella, y me levanto llorando, porque no está a mi lado. Deseo mi muerte, pues esta vida ya no la quiero.

En mi sillón sentado, espero mis días finales. Pues vivo de sus recuerdos, que estos sí son inmortales. Pues quiero ver a los dioses, para poder preguntarles por qué me quitaron el alma mía, mis sueños y mis cantares. Pues siendo tan poderosos, ¡cómo envidia me tenían!
Ya la siento venir por el pasillo, se acerca y me alarga la mano para llevarme con. Ella... Fin
Derechos de autor.
Enrique Nieto. Rubio.
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.
YJ.D.DOYC.YO,OO.98.