A través de ti, mi buen amigo...
Imposible se me hace.
No acordarme de ella.
*
Una hermosa dama,
Entre miles de estrellas,
Cariñosa en amores,
Seductora en pasiones.
Solo a través de ti,
Y de tus poemas, que son...
Armoniosas notas de música,
En mis sentires.
Palabras que, no siendo mías,
Las hago propias.
Pues tu sentir es el mío.
Y tú morir también lo es.
Que si sufres por ella...
Yo la deseo mucho más.
Y si mueres por ella;
Yo deseo hacerla solo mía.
*
Si tú pecas por su amor,
Yo rompería el pecado;
Ensimismado en un mar,
de inconfesable pasión.
A través de ti,
Sus pensamientos los hago míos.
Sus suspiros los inhalo.
Profundo en mis sentires.
*
De esas lágrimas,
que por tristeza de ella brotan...
Las bebería, convirtiéndolas,
En sutil vino sagrado.
A través de ti,
Mis pensamientos, los hago suyos.
Y mi respirar,
Se hace aún más grande.
En su sentir.
*
¡Sí! A través de ti,
que aún consciente de que la amas,
Y que tanto la veneras;
En diamante, ella se convierte.
¡Amigo, el amor y la pasión!
Que por ella vivo.
¡Es a través de ti!
*
Y no serán solo tus pensamientos,
los que ella contendrá...
Pues sin ti ella no es feliz.
Pero sin mí, tú tampoco estarás.
¡Somos uno solo... aunque sé!
¡Que solamente a través de ti! Amigo. Andrés.
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.


































