martes, 4 de agosto de 2020

**Arriba y abajo. cuentos.


Resultado de imagen de postales de un mundo con dos lunas

Arriba y abajo de Enricostro.

En un tiempo donde no existían naves, algunas, y la tierra tenía dos lunas, una de ellas estaba cerquita de la tierra, tanto, tanto que las personas podían verse con solo mirar hacia abajo y los de abajo podían ver a los de arriba.


Sobre las nubes, el reino era muy grande, con seres buenos que criaban ganado y eran muy felices.

Abajo, los hombres eran malvados y siniestros, vivían entre hienas, lobos y toda clase de seres malignos.


Pero ¿por qué eran así? Cuando las lunas daban la vuelta a la Tierra cada mes. Se ponía delante del sol y tardaba todo un mes, dejándolos sin luz alguna y quizás por eso eran tan malos, supongo.

Pasaban los años y siglos, y seguían vigilándose los unos a los otros.


Un día, en otro de estos oscuros meses. En que el tiempo se revolucionó, con grandes tormentas. El REY aquí en la tierra, un espía vio volando con la tormenta una inmensa rama de un árbol, y tuvo una idea para invadir este reino y robarles todo el ganado.


¡Majestad, ya tengo la respuesta para invadir ese reino que tanto daño nos hace a todos!

¡Bien, cuéntame cuál es esa idea!

¡He visto cómo una gran rama de un árbol se ha revoloteado con la tormenta y ha rozado ese maldito reino!


Cogeremos y haremos una cometa; así se llamará, y pondremos un hombre pequeño encima y una gran cuerda muy larga que podamos amarrarla y subiremos todos los que podamos.

¡Bien, muchacho, es una buenísima idea!

Así lo decidieron y esperaron hasta que otra gran tormenta se produjera.

Así fue: soltaron la cometa, y voló tan alta que chocó con aquella luna. El hombrecillo soltó la cuerda, y aunque no era muy gorda, sí era muy fuerte.

Por allí, subieron un gran ejército de los más malos de todos. En la noche, cuando todos dormían, salieron y mataron a cientos de personas y robaron todo el ganado, pues abajo el ganado no prolifera.

Así fue la historia de sangre y dolor; volvieron a la tierra baja, pero la soga se quedó allí arriba amarrada.

Pasaron algunos meses y algunos supervivientes decidieron vengarse de ese holocausto.

Recogieron la cuerda, y cuando el reino se recuperó, cogieron las piedras más grandes del reino.

Y se tiraron miles durante meses, bombardeando a los malos de abajo. matando a miles de personas hasta casi destruirlo todo,

Y al resto los incendiaron, quemando la tierra entera.


Esto produjo tal desequilibrio en la rotación de la Tierra, que la gravedad por los incendios aumentó los gases de efecto invernadero y la atmósfera se hinchó y se hinchó, haciendo que la Luna se desplazara hacia arriba, y en una de estas rotaciones, chocaron las dos lunas, explotando las dos.

Y estrellándose contra la tierra. Esto fue tan tremendo que acabó con la tierra entera, desequilibrando la tierra y mandando millones de fragmentos y grandes rocas al espacio.


Así la tierra se oscureció durante cientos de años, evaporando todo cuanto había en la superficie del planeta. Cien mil años duró aquello. Hasta que todo se fue calmando, lloviendo días y noches durante años, y por fin un día, volvió a verse en charcas y ríos cosas moverse y la vida volvió a resucitar, pero en este planeta, jamás volvió a tener vida inteligente. Fin.


Está visto que la tierra la destruiremos los humanos, hasta desaparecer, y jamás volverán los seres inteligentes. Como nosotros.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

**Una caracola. ( Poema)


Resultado de imagen de postales de caracolas del mar

Caracola, de Enrique. Poema.

Una caracola presumida,

 El sol quería tomar,

en la playa en este día,

 De gran calor al pasar.

*

Su casita dejó aparcada. 

Y en pelota se quiso bañar.

y mientras chapoteaba en el agua,

 A un pillín su casa le fue a robar.

*

Un cangrejo ermitaño,

 que sin casa se quedó,

Se metió en casa de la caracola. 

Y corriendo se la llevó.

*

Ay, cangrejito cobarde, 

No te la vayas a llevar.

¿Qué hay? Tengo mis ropas.

 Y sin ellas no soy nada.

*

El cangrejo mientras corría,

 De reojo la miró.

metiéndose en el agua fría,

 Y allí de pronto desapareció.

*

Ay, Dios mío, ¿qué voy a hacer?

 No me ha dejado nada.

Y nada me podré poner.

*

Una almeja que lloraba, 

En la orilla del mar salió,

agarrando a otra almeja,

 Que un pez se la comió.

*

La caracola le dijo:

 ¡Porque lloras, almejita!

¡Es que a mi amada!

 ¡Se la han comido!

¡Y solo me dejó la conchita!

*

¡Ay, si me la pudieras dar!

 ¡Pues mi casa me la robó!

¡Un malvado molusco!

 ¡Qué sin piedad se la llevó!

*

¡No te preocupes, caracola! 

¡Tómala y vive feliz!

¡Que esta casita es muy bella!

 ¡De un amor sin fin!

*

La caracola se metió.

 dentro de aquella almeja,

Y alguien la pescó y terminó en la cazuela.

 Qué rica, dijo, ¿quién se la comió?

*

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

https://youtu.be/WcFqyBmX8xAUna

**Si supiera.


 Resultado de imagen de parejas preciosas

Si supiera.  

Si yo supiera,

 ¿Dónde vive tu corazón?

Tú no dudes, vida mía.

Que allí iría yo.

*

Si supiera yo de ti,

¿Que me querrías?

 Solo un poquito.

Tú no dudes, mi cielo.

Qué sería lo más bonito.

*

Si supieras que el amor

Es hermoso y profundo.

y encontrarás tú en mí,

ese hermoso rumbo,

No dudarías siquiera,

que para mí,

 Serías todo un mundo.

*

Y si en tus manos pudiera,

Mil rosas yo poner,

Para verte esa sonrisa,

Esa sonrisa, mujer.

*

Por lo contrario, mi cielo,

si tú no me quisieras ni ver,

Tú no dudes por un instante.

que me haré desaparecer.

*
Pero si amanece un nuevo día,

y aún sigo a tu lado,

No pienses por un instante.

de que no me haya marchado,

pues serán cosas tuyas.

Que aún me quieras a tu lado.

*

Más cuando tú estés triste,

y quieras pensar en mí,

Y por lo que sea,

te acuerdes y te sientas infeliz,

siempre tendrás un amigo,

Que te haga sonreír.

*

Enrique Nieto Rubio, 

Reservado el derecho de autor.


C.D0.DOYP.R.00.98. 

**Nuestro mundo, se muere. en protesta.


Resultado de imagen de postales de nuestro mundo desde el espacio



Nuestro mundo se muere, de Enricostro.
En este maravilloso planeta.
De entre miles de miles, de millones de planetas.
Es privilegiado, es el milagro más grande de todos los que los dioses del universo han creado.

Aquí, en este planeta, tenemos dos mundos, uno en tierra, donde miles de seres vivos, entre ellos nosotros, los destructores,
Los peores seres del universo conocidos.

Nosotros. Estamos envenenando, destrozando, machacando, destruyendo nuestros propios hogares.
Con la contaminación y con la tala indiscriminada de árboles, que es el oxígeno de la tierra.

Y además miles de hectáreas de bosque y matorral destruidos por la avaricia de buscar oro, además del despilfarro que hacemos en las comidas.

Millones de kilos de comida que se tiran en hoteles y restaurantes. Pero no contentos con eso,
Que también estamos destruyendo el otro mundo, el océano Donde miles de millones de seres vivos viven sin darles la oportunidad de salvarse.

Ya que su hábitat es el agua, los envenenamos con toda clase de desperdicios, plásticos y basura, además de los excrementos nuestros y la orina, que también ellos se la toman, y no se pueden defender.
Pero quiénes somos nosotros para hacerles esto a este indefenso mundo; ya ven, si en su lugar viviéramos nosotros y que ellos nos echaran millones de kilos de basura en nuestras bocas, cómo nos sentaría.

El mundo nuestro, sin oxígeno, no podremos vivir y los del otro mundo tampoco, y lo estamos envenenando con la contaminación, de gases, de humos, de las fábricas, de los coches y de las quemas indiscriminadas que se hacen en los campos.
Cuando millones de personas y animales empiezan a morir, que ya están pasando por esto,
Que muchos cánceres ya son fuertes por esta contaminación, que cada vez afecta a más personas. Y ya será demasiado tarde y entonces pudiera ser que ya no tenga arreglo el planeta.

Y estén seguros de que entonces esto empezará a parecerse mucho a los planetas Marte y Venus, que ya de por sí, los dos, son un infierno, solo eso.

Los ríos no nos pertenecen, porque nuestras mierdas van a ellos.
Los mares no nos pertenecen, pues es otro mundo distinto; ¿por qué nuestras mierdas van a ellos?
El aire es de todos, pues sin él la vida no existiría.
Entonces, ¿por qué tiramos nuestras mierdas a ellos?
SALUDOS y con mucho coraje.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
J.D.DOYP.P,00.98.