lunes, 24 de agosto de 2020

**Préstame tu corazón.

 


Préstame tu corazón,
Pues el mío no puede amar.
Se me llenó de ilusiones.
Que no sirvieron de nada. 
*************
Y como nada no es nada,
Tan lleno de nada lo tengo,
Que ya solo es un tormento.  
*****************
Préstame tu corazón.
Para que pueda yo amar,
Y decirle que la quiero.
Que la tengo que adorar,
Que por ella yo me muero.
Y que con ella quiero estar. 
*****************
Que con un corazón nuevo, 
Viviré entre tus besos, 
y con tu cuerpo poder vibrar, 
Y con este corazón 
Me darás la felicidad.
*********
Autor: Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados. 

viernes, 14 de agosto de 2020

**El náufrago pescador. (cuentos).

 



Resultado de imagen de postal de hombre en barca pescando

El náufrago pescador, de Enricostro. Cuentos.
Año 1302, un día, salió de las costas de España en Gibraltar un humilde pescador con su hijo de siete años.
Cuando un maldito vendaval lo sorprendió y revoloteó su barca entre ciclones tremendos, a ellos solo les quedó agarrarse donde pudieron.
Resultado de imagen de barco destrozado por un vendaval
Entre unas bravías olas, que destrozan el barco.
Julito, el niño, se golpeó y todo desapareció; en ese mar de terror, su padre lo buscaba entre las maderas que quedaron esparcidas.
Él no paraba de repetir,
¿Dios mío, mi niño, mi niño?
Sus lágrimas se mezclaron con las olas del mar y se batieron entre agua salada.

Pronto se hizo la noche y el padre, agarrado a un travesaño del barco, quedó en total oscuridad.
En mitad de la noche, él gritaba su nombre.
¿Julito, Julito, hijo mío, dónde estás?
Pero el silencio se adueñó de la oscuridad y el mar volvió en calma, quedando un manto de estrellas en el cielo azul. 
Que se juntaban con el mar.

Así pasaron las horas y, ya extenuado, ya se iba hundiendo, pues las fuerzas ya no lo sostenían. 
Pero cuando su boca ya pisaba las aguas saladas, sus pies chocaron con unas piedras, y a tropezones, consiguió llegar a tierra.
A la mañana siguiente, cuando el sol subía, este hombre empezó a reaccionar abriendo los ojos. 
¿Julito, dónde estás?Resultado de imagen de niño defallecido en un tablon en alta mar
Había llegado a una pequeña isla de Canarias, que entonces estaba 
Toda deshabitada, 
pero él no sabía dónde estaba; se levantó de inmediato, pidiéndole a Dios que su hijo Julito estuviera allí vivo.
Lo buscó sin parar, hasta que le dio toda la vuelta a la isla y allí, en la orilla, estaba sentado el niño aún desconcertado. 
¿Julito, gritó su padre?
Y este volvió la cara. 
Se abrazaron como si hubieran estado toda una eternidad.

 Separados.Resultado de imagen de niño defallecido en un tablon en alta mar
Estuvieron allí muchos días y meses; comían cangrejos y poco más. 
Ellos esperaban que los encontraran pronto, pero pasaron los meses. 
El papá de Julito se entretuvo en hacerle un pequeño muñeco de madera, de unos diez centímetros de grande, y se lo pintó con colorantes de las plantas, pues era su cumpleaños y ese fue su regalo.
El niño jugó mucho con aquel muñeco que su papá le hizo con mucho amor; así él hablaba mucho con su muñeco, y vivieron en una cueva muy grande y honda que había allí cerca de la playa.

Resultado de imagen de cueva grande cerca de la playa

Un día unos pescadores pasaron por allá y los llamaron, y viendo que eran ellos, se alegraron mucho, así que los subieron al barco, que ya iba lleno de pescado, y los llevaron hasta Gibraltar, y de allí

 Hasta su casa.Resultado de imagen de gibraltar

La familia se volvió loca de alegría, y lo celebraron con una gran fiesta.
Cuando llegó la noche, Julito, asustado, pues tuvo una pesadilla, se fue al dormitorio de su papá y le dijo:
¡Papá, he tenido una pesadilla!
Sí, no te preocupes, ven, acuéstate con nosotros. ¡Sabes, papá, me he dejado mi muñeco olvidado en aquella isla!Resultado de imagen de un muñeco de madera
Su papá, para reconfortarlo, le dijo:
¿No te preocupes? Allí en aquella cueva estará muy bien. 
Y se echaron a dormir.
Pero fue pasando el tiempo y el niño se iba a la escuela y a todos les contó aquella historia que habían vivido los dos.
Y todos los niños estaban encantados con él, ya lo tenían como un héroe.

Pero Julito, de quien hablaba mucho, todos los días, era de las aventuras que corrieron, en aquella isla, él y su muñeco de madera, que era casi un hermano para él. Imagen relacionada
…....................
En la isla, un triste muñeco se pasaba días y noches esperando a Julito, su hermano, que no llegaba nunca, y un día decidió salir de la cueva, preguntó a los cangrejos si habían 
Resultado de imagen de Centolla
Visto a Julito y a mi papá; los cangrejos no sabían nada. Buscó a una tortuga que Julito, encima de ella, lo paseaba, y la tortuga le dijo que no sabía dónde estaban.Una de las tortugas liberadas en Bovera

Y así por toda la isla, preguntándole a todos los animales, y nada. 
Al día siguiente escuchó a dos gaviotas que se decían la una a la otra: "¡Sabes que en la costa de España hay un gran banco de!". 
¡Boquerones riquísimos!

Resultado de imagen de gaviotas andando
¿Así pues, y por qué no nos vamos allí? 
¡Pues, si mira!
A esto que el muñeco salió detrás de las piedras y le preguntó: 
¡Oye, habéis visto a mi hermano y a mi papá por algún sitio! Es que llevo muchos días y no los veo.

Una de las gaviotas le dijo:
Sí, yo lo vi; se subieron en un barco y se fueron para allá. ¿Fue el barco María Isabel que está atracado en Gibraltar?

¿Ah, sí? ¿Y tú me podrías llevar con mi hermano?
¡si claro como no y sé hasta en la casa que viven, pues ese día volaba yo por allí!
¿Hay muchas gracias? ¿Volveré con mi hermano si viene. 
Así la gaviota, cogió una raíz seca y, cogiéndolo de la cintura, se fueron hasta España y lo llevó a su casa y en el patio, lo dejó.Resultado de imagen de un muñeco de madera
Amigo, me voy, que se me escapan los boquerones.
¡Gracias, gracias!
Al poco rato llegó Julito del colegio, y cuando encontró a su muñeco de madera, se puso lo más contento, y desde entonces, jamás volvieron a separarse y se lo llevaba todos los días al cole. 
FIN. 
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
.da.J.d0yp.yy.c0.98.










jueves, 13 de agosto de 2020

**Para morirse. día de difuntos.

 Resultado de imagen de esqueletos con rosas en gotico

Ay, esposa mía,
 que en los huesos me he quedado,
Toma esta rosa, mi amor.
 Para que vivas a mi lado.
Tanto tiempo trabajando,
 y viviendo para ti,
Ahora no quieres esta rosa.
 Pues no te quieres morir.
Mira si fuisteis finos.
 Que tu café yo me tomé,
Tú te fuiste, a la otra esquina, 
Y contra la pared yo me estrellé.
Toma esta rosa mía,
 No me hagas padecer.
que los huesos se me enfrían,
 Si no tengo tu querer.
Anda, y vente tú conmigo.
 Qué muy solito estoy.
Y duermo tan poquito,
 Que no noto lo calentito.
de ese cuerpo, de esposa,
 Que sentía a tu ladito.
Anda y quédate la rosa.
 que por mis huesos  estás,
Y yo te daré otra cosa.
 Que te gustara de verdad,
Anda y no seas tonta.
 Y vente tú conmigo.
que jugaremos a cosas,
 Hay cosas aquí escondidas.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
J.YD.D0YC.R.00.98.

**Aunque mayor estoy.

 

Aunque mayor yo estoy, vida mía, 
Sigo soñando contigo.
porque tú por siempre serás,
Mi amada diosa en el camino.
Qué colmado de bellos recuerdos, 
inundas mi sentir,
Pues te sigo viendo la más bella...
Tú, la flor de mi jardín,
Quien luchando día a día, 
y viviendo para verte sonreír;
Me haces muy feliz... ¡Vida mía!
 Yo sin ti... ¡De pena moriría!
Que no me faltes tú nunca.
Reina hermosa de mi querer;
¡Pues si algún día te fueras!
¡Que mis ojos no vuelvan a ver!

Pues sería mirar al cielo. 
Sin las estrellas poder contemplar.
Diosa de mi destino, 
Qué de jovencita me hacías sentir,
Recorrimos un largo camino...
Más hemos vuelto a sonreír.

Jugamos como niños. 
al juego del amor, 
como en antaño,
Y terminamos siempre...
Amándonos con todita la pasión.
Tú me dices que me quieres...
Mucho más amor, te digo yo.
Que si flores te regalo, 
como una jovencita,
Me das tu corazón.
Nunca me alcanzará la vida entera,
Para agradecerle...
A nuestro Padre Celestial,
Por la bendición de tenerte.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
¡Dedicado a mi amada esposa!
Rafi cardador. ¡Con todo mi amor!