sábado, 16 de diciembre de 2023

**El gorrión y la hormiga, cuento.






El gorrión y la hormiga, cuento de Enricostro.

Érase una vez una linda hormiguilla que paseaba por la ciudad.

Aunque era verano, de pronto un remolino la lanzó hasta no se sabe dónde; el caso es que se vio en medio de una carretera en la que pasaban muchos coches.

Ella se vio perdida cuando unas ruedas se dirigían en su dirección, pues por mucho que ella corriera, nunca llegaría a la orilla, pues esa carretera era muy ancha.

Ya se vio morir, cuando un gorrión desde lo alto la vio y se tiró en barrena, cogiéndola con su pico, que casi un coche los hubiera arrollado. La llevó hasta cerca de un gran árbol.

La hormiga le dijo: Muchas gracias, gorrión; si no es por ti, ahora estaría muerta o malherida. Gracias, ¿gracias?

¡De nada, amiga, hoy por ti y mañana por mí!

Se despidieron sin más.

El gorrioncillo voló y, en un descuido, tropezó con una rama, cayendo al suelo, y parte de la rama cayó con él, atrapándolo debajo.

El pobre pajarito decía: ¡socorro, socorro!

Y su amiga, la hormiga que no estaba tan lejos, oyó su sonido y para allá que se fue.

Al poco rato llegó y le dijo: "¿Pero, chiquillo, qué te ha pasado?".

¡Ya ves, un descuido y me lo he pegado y no puedo salir! ¿Hay? No te preocupes, hormiga, ¿qué te vamos a sacar?

Las hormigas tienen un sonido muy peculiar que, cuando chillan, las ondas alcanzan cientos de metros.

A un hormiguero cercano le llegó esta alarma y de pronto cientos de hormigas allí acudieron.

¿Qué pasa?, dijo la hormiga principal. ¡Que se ha quedado atrapado mi amigo, el gorrión! Dijo: "La hormiga principal, ¿pero no nos comerá después?" ¡No, para nada, de eso, si es mi amiga!

Bueno, pues venga.

Hormigas, haremos tres hileras debajo de la rama, y después otras tres, en lo alto de vosotras, y otras filas, así hasta que consigamos que la rama suba, ¿os parece? ¡Sí dijeron todas!

Lo sacaron. —Ufff —dijo el gorrión—. Muchas gracias, hormigas, me habéis salvado la vida; menos mal que no me he roto nada.

Pero como el tiempo estaba loquito, no habría dos sin tres.

Un gran chaparrón de pronto cayó y todas las hormigas corrían peligro, pues una gran arriada venía cuesta abajo donde estaban ellas.

El gorrión dijo: ¡Correr, subirse encima de mí rápido! Así se subieron tantas que el pobre pajarito no podía remontar el vuelo, pues la altura hacía más de tres pájaros de alto, pero salió corriendo y dando un salto que casi el agua le coge, y voló muy alto y se subió a la copa de aquel gigantesco árbol.

En él había un gran agujero y allí se metieron todas y el gorrioncillo también hasta que pasara aquella tormenta. Ese árbol que, a través del tiempo, había ido acumulando una gran cantidad de semillas que el viento había ido depositando allí,

Las hormigas que lo han descubierto le han subido a su salvador muchas semillas para que comiera, pues se lo tenía bien merecido. Así que todos se dieron una gran comilona e hicieron de ese agujero que llegaba hasta la tierra un hormiguero tremendo para todas.

Y así tuvieron una gran amistad, que el gorrioncillo iba a comer todos los días allí. Fin.

Enrique Nieto Rubio 
Derechos reservados de autor.

IA.ID.DODC.DD,OM.



sábado, 2 de diciembre de 2023

**En esta granja tan bonita.

 


En esta granja tan bonita,
Acercándose el atardecer,
Mientras el sol iba bajando,
Y el trigo se iba dorando a su vez.
*
Unas nubes traviesas,
Pasaban delante de él.
Para hacerlo aún más bello,
Ese hermoso atardecer.
*
Así las flores del campo,
Lo miran por última vez.
Que mañana será otro día,
con su hermoso amanecer.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

lunes, 13 de noviembre de 2023

**En protesta. Un gorrioncillo.

 


































Un gorrioncillo,
 Una mañana despertó.
Y mirando asustado,
 De su casita salió.
*
Él no tenía ni idea.
de lo que estaba sucediendo,
Pero un olor extraño,
Pues algo estaba ocurriendo.
*
Ya se temía lo peor.
que toda su casita,
Ardería sin razón.
*
Una maldita guerra.
que pasaba por allí.
Destruyéndolo todo,
Y en un desolador fin.
*
Miles de seres,
Muertos, en los caminos,
Aves, ratones y perros,
Postrados en el camino,
Y muchos niños muriendo,
Sin encontrar un destino.
*
Los asesinos de las guerras,
¿Quién los puede perdonar?
De un bando y de otros,
Tenían que reventar.
*
Pues ninguno pensó en ellos.
en los que lo perdían todo.
Quedándose y sufriendo.
Sin encontrar consuelo.
*
Que, malditos, sean todos.
Los reyes de las guerras
Y que en el infierno se quemen.
Por destruir nuestra tierra.
*
El gorrión morirá.
Y su familia también,
Daño colateral, dicen.
Los que matan sin un porqué.
*
Fin
(Posdata) No tuvo la culpa el pajarito.
Por vivir en esa casita,
Solo fueron circunstancias.
de esta maldita vida.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

lunes, 6 de noviembre de 2023

**Donde se guarda el conocimiento. (cuentos)

 


Aquí donde se guarda el conocimiento y se esconde el saber. Aquí vive una peculiar damita; ella, en su saber, es la más lista de la tierra, pues guarda en su pequeño cerebro toda la historia del mundo.

Pues aquí se esconden todos los cuentos, fábulas, relatos y las historias del mundo más impresionantes.

Ella es la guardiana de los libros, y aunque ustedes no lo crean, es una preciosa rata, de ojos rojos como el fuego, y para más conceptos es inmortal. Pues ella vive desde los primeros días del nacimiento de la tierra, pues para el conocimiento de mi amigo, Tambok Branner, ella sí nació de un árbol de este, que sostiene el conocimiento. 

Nuestra querida amiga, la rata, fue y sigue siendo un espíritu libre, soñadora de mundos y universos.

Cada día, ella sale de su casita y sube hasta el árbol más alto, y créanme, es inmenso, tan grande como una montaña.

Una vez arriba, sigue leyendo historias que la vida cuenta y mirando el sol de primavera; ella se sonríe, sí, como hoy mismamente, que lee un cuento de ella misma, creado por un soñador.

Y así vive feliz, como muchos, pero ella también lee la memoria de las guerras vividas y de lo poco que aprendemos de ellas; las hacemos, ¿para qué?

¿Quién gana, los muertos o los vivos? También se pone muy triste que personas mayores de estos gobiernos botados por las mayorías de las personas asesinen a miles de niños, robándoles sus ilusiones y, aún peor, a las criaturas malheridas y a aquellas que ven cómo las bombas explotan matando a sus hermanos y a sus papás. ¿Qué sienten ellos? Estos son asesinos endemoniados por Satanás, pero ¿y los que vivimos lejos de las guerras, que moriríamos por nuestros hijos y nietos? Nos echamos las manos a la cabeza, ¿y escuchamos? No, es que es una guerra. Y lo vemos hasta normal, qué maldición tiene nuestro mundo, desde que Caín mató a su hermano Abel; desde ese maldito día el mundo llora mientras mata, no se entiende, pero es así.

Quizás fue Dios, que nos creó con tantos defectos, que así seguiremos siendo.

Así que nuestra amiga ahora también está llorando.

¿Cómo es posible que en Tierra Santa existan estos asesinos de niños? Ahora la próxima generación de niños saldrá terrorista, como ellos les llaman, por defender sus tierras y a sus gentes. ¿Qué les decimos a estos niños asesinos o terroristas y quién los está haciendo así?

Ellos con el apoyo de los vendedores de armas, como Estados Unidos.  Ya ven, todo está en los libros.

A los muertos ya no se les olvidarán. Si no aprendemos de nuestros errores, estaremos siempre condenados.

Uy, a la ratita le han dado fríos, se ha estremecido y ya viene a su casita; se acostará temprano, pues se siente mal la pobre. Con tanta información ha quedado exhausta y está llorando por todos.

Y tú que lo ves todo, ¿qué estás esperando para actuar? Y no me vale que digas que somos nosotros; no, nosotros lloramos, también lloras tú, porque, si tú tienes la llave del bien y del mal, solo lanza un inmenso rayo destructor y acaba de una buena vez con todo. 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.