
Como un pichoncillo,
Picoteaba su sentir.
Se ha hecho mayorcita.
Y sus alas empiezan a batir.
Ella ha salido de su nido.
Y el vuelo emprende ya.
Con palabras del corazón,
Ella canta sin cesar...
Romances va desplegando...
Ya no para de volar.
A su amor, dulces melodías.
Va cantando sin cesar.
Ella se marchó sin mirar atrás.
Ahora vuela en su cantar;
Y todos muy pendientes de ella.
Esperando están en su soñar.
Ahora contempla las estrellas.
Qué escondidas están.
Y su rostro se ilumina...
Al verlas en el cielo brillar.
Ilusionada con su vida,
Palabras que va expresando;
Y las dice con su sentir.
Pues todos la están mirando.
¡Vuela, vuela alto, palomita!
Y no pares nunca más de volar;
Que en los sueños de la vida...
¡Todo puede ser realidad!
Un bonito amanecer.
¡Brilla al día siguiente!
Sabiendo que tus amores,
Ya son de cuerpo y mente.
¡Vuela, vuela, paloma!
Ya no dejes nunca de volar...
Que contigo estamos todos.
Para darte felicidad.
Y surcando por los vientos,
El aroma de tu piel;
Va rozando el infinito.
Para nunca envejecer.
Sigamos todos juntos.
En el sueño del querer;
Y nunca te sientas sola.
Mi bella flor del amanecer.
¡Que yo seguiré contigo!
¡Cuando me quieras tener!
Enrique Nieto Rubio
*Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.




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