viernes, 26 de abril de 2013

**Muerte de un poeta.




Ya se murió el poeta.
Tu corazón lo mató.
Lo dejaste sin prosa.
Sin cariño y sin amor.


Te llevaste sus sentimientos.
Le robaste la pasión...
Le cogiste los deseos.
Enterraste su ilusión.

Ya se murió el poeta.
Y con todo su amor,
Ya se entristece el rocío.
Que a las hojas marchitó.


Solo queda este vacío.
De no tener compasión
Que por ella me he perdido.
Por darles una emoción.


Ahora me siento frío.
Pues no tengo su corazón.
La muerte le ha podido.
El poeta se murió.


Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados.

Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

jueves, 25 de abril de 2013

**Un lucero.




Si un lucero ves brillar,
Y te pregunta por mí.
Dile que no me has visto.
Que andaré por ahí.
 
Yo ando por las noches.
Entre nubes de algodón, 
Escondiéndome de un lucero, 
Que me robó el corazón.
 
Va diciendo la gente, 
Que un lucero va llorando.
Y es que me da mucho espanto.
Que me mire así de frente. 
Para llevarme después, 
Y de amor darme la muerte.
 
Que nunca ha vivido nadie. 
Con amor y sin tenerle.


Derechos de autor
Enrique Nieto Rubio.
J.DV.D0YC. A.00.98.
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara. 





viernes, 12 de abril de 2013

**Toma esta rosa.


¡Ay, esposa mía!
 Que en los huesos me he quedado...
Toma esta rosa, mi amor.
Para que vivas a mi lado.
*
Tanto tiempo trabajando,
Y viviendo por y para ti;
Ahora no quieres esta rosa.
Pues no te quieres morir.
Mira si fuiste fina.
Que tu café yo me he tomado...
¡Te fuiste a la otra esquina!
y contra la pared,
¡Yo me he estrellado!
*
Toma esta rosa mía;
Y, por favor, no me hagas más padecer.
Que los huesos se me enfrían.
Si no tengo más tu querer.
Anda, amada mía,
Y vente tú conmigo.
 Que muy solito estoy;
Pues duermo tan poquito,
Que ya no noto la candidez...
de ese cuerpo de esposa,
Que yo sentía a tu ladito.
 

Anda y quédate la rosa.
Que por mis huesos tú estás...
Y yo te daré otra cosa.
Que prometo te gustará de verdad.
Anda y no seas tonta.
Y vente tú conmigo.
Que jugaremos a cosas.
Hay cosas aquí escondidas.
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

martes, 9 de abril de 2013

**Vanidosa eres mujer.




Vanidosa eres, mujer...
Cuando me acerco a ti 
 Y nada quieres hacer.

Tu corazón es piedra...
¡Sí! De piedra y de hormigón;
Porque cuando te digo "te quiero",
  Tú me ignoras con pasión.

Mírate, mujer vanidosa.
 En el espejo de la verdad...
Observarás un ser de piedra;
 Como único tesoro, tus joyas.
 Perlas y cristal.

Solo tienes ojos para ti...
Solo quieres tu pasión...
Y me tienes como a un perro.
Abandonado en un rincón.

Nunca me dices "te quiero".
Nunca me dices que sí.
Solo piensas en tus juegos.
que me separan de ti.

¿Cuántas veces te he llamado?
  ¡Y me sigues ignorando!
Después dices que me quieres.
Pero sigues caminando.

Presumida eres, mujer...
Solamente te quieres a ti.
Y por más que te suplico,
Nunca me dices que sí.

Muchas rosas te he enviado...
Muchas rosas de pasión.
Y tú las has despreciado.
  dejándolas en un rincón.

¿Cuántas noches te he pedido?
¿Que me hicieras feliz?
Y tú con tanto olvido,
... ¡Sigues pasando de mí!

Vanidosa eres, mujer.
 que solo con tus alhajas,
 Puedes ser feliz.
Y yo, tu amado... 
bajo tus pies;
pero sin dar nada para mí.




Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.