miércoles, 9 de agosto de 2023

**Carta de una mujer maltratada. en cartas locas.

 


Esposo y verdugo mío:

Te escribo con el dolor impotente que hoy me hace una mujer triste, desamparada y sin fuerzas para continuar con esto. Cuando te conocí, te amé profundamente; eras tan tierno y afectivo, que me entregué a ti sin miramientos, segura de que escogía bien mi destino. ¡Qué equivocada estaba! A veces el amor nos confunde, nos ciega y no nos permite percibir la oscuridad que pueda haber en un alma.

Todo lo daba por ti, la vida misma colmada de bellas ilusiones, espejo rosa que enferma de amores, solo puede ver “felicidad”.

Mis ojos brillaban en el altar, donde ante Dios te entregué mi amor puro y solemne.

Solo duró unos días la ilusión; enferma de gripe, olvidé lavar tus camisas. Preguntaste furibundo dónde estaban; yo pedí disculpas, pues me encontraba en la cama; la fiebre alta me acongojaba. Me levantaste y a empujones me hiciste lavar una camisa, diciéndome que era mi obligación, pues esa era la correspondencia que esperabas al darme techo y comida.

Lloré como una Magdalena en el lavadero, pensando en que tenías razón, pues tenía un compromiso como esposa, pero en mis adentros hubiera querido otra cosa, que me llevaras un té y me mimaras para que me sintiera mejor.

Después ya fue cotidiano tu mal humor, hasta que llegaste a golpearme, esa primera vez que no olvido. Me arreglé para ti, pues cumplíamos un mes de casados; me pinté los labios de cereza, cosa que no hacía, pues siempre me decías que era más linda, sin pintura en el rostro. Pero quería conquistarte, verme bonita para ti. Recuerdo tu rostro al verme; gritaste furioso diciéndome que si era una prostituta. Yo no entendía a qué te referías hasta que acercaste la mano y embarraste el labial en mi rostro, para después darme una cachetada, diciéndome mujer libertina. Lloré nuevamente sintiendo en mi corazón frustración y aborrecimiento. Tomé mis cosas y, sin que te dieras cuenta, salí de ahí. No tardé mucho, pues llegaste con flores a casa de mi madre y a pedirme perdón; yo creí en ti nuevamente, justificando tu acción, pues ya esperaba a nuestra hija. Siguió mi martirio incluso embarazada, porque no te importó pegarme, dejándome tirada y con la herida de una mujer humillada.

Hoy me pregunto.

¿En qué momento dejé que te convirtieras en mi verdugo?

Sé que tengo la culpa de estar como estoy ahora, postrada en una cama, amoratada y con crueles cortadas, sobre todo mi cuerpo adolorido.

Quiero decirte que jamás regresaré contigo. Que te quise mucho, de eso debes estar convencido. Pero esto se acabó; hoy, al lado de mi hija, tomo otro camino.

Dios te perdone, yo estoy en paz contigo, pues me llevo mi amor, mi dignidad y mi tiempo sufrido. Hoy estoy en libertad y te deseo que nunca más nadie padezca a tu lado lo que yo he padecido.

Firma: Araceli García 2014

Hola, amada mía, siento tanto haberte provocado tanto dolor.

Bien sabes que yo no soy así; aquellos golpes que tan brutalmente te di y causé en tu cuerpo no era mi intención, no era yo, lo siento. Sé que nunca podrás perdonarme, mi vida; sentí, es un calvario, mis noches, un infierno. Sé que me porté como un cerdo, lo sé; entonces estaba enfermo y amargado, me dijeron cosas malas de ti y me las creí.

Hoy me he dado cuenta de que todo fue mentira y he pagado muy caro. Tu dolor sí, te amo, lo sabes, tu cara no la puedo olvidar, esos ojos maravillosos, tus risas cuando éramos novios, tus juegos de adolescente que me volvían loco.

Esos tiempos los quería yo, y cuando nos casamos ya no era lo mismo; las noches eran presas de nuestros enojos. Yo te buscaba en ellas y tú no estabas. Entiendo que era por mi mal humor, seguro, pero quería amarte todas las noches, y tú no me escuchabas. Así, por el día era un ogro y tú la princesa.

Por las noches yo era tu príncipe y tú una fría estatua de mármol; así mi amargura fue creciendo, y me convertí en ese que tú bien dices, en tu verdugo.

Ahora ya es tarde para mí, ¿verdad?, y lo peor es que mi hija no la pueda ver, pero no te preocupes, merezco cuanto me pasa; la amargura eterna es lo que yo me merezco, sí, lo siento.

Lloraré cada noche por cada golpe, por cada riña y por cada maltrato que cause en ti; vagaré por los suburbios con mi dolor, pues no merezco nada mejor, y cuando te enteres de mi abandono, no me vayas a buscar, pues ya voy errante por las calles desde que tú te fuiste, pero ¿sabes? Tengo una aliada que me hace olvidar tu hermoso cuerpo, tus lindas caricias, el olor de tu cabello que me volvía tan loco, tu sentir, sí, y tus labios cuando me decían "te quiero", qué ciego estuve, lo siento tanto.

Esa es mi amiga, la botella de ron que, por más que la maltrate, no me deja abandonado; ella sí me enterrará pronto.

Dile a mi madre que en mi guardilla tengo dos cartas, una para ti y para nuestra hija, para que no le falte de nada.

Y otra para mi madre, para que sepa lo malo que fui y que tú eras una santa. Perdóname si tu carta lleva un seguro de vida que pronto cobrarás para nuestra hija, que Dios me perdone.

FIRMA: ENRIQUE NIETO

CARTA DE UNA MUJER MALTRATADA * DE ARACELI GARCÍA -RESPONDE ENRIQUE NIETO

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el octubre 31, 2014 a las 11:31 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Discusiones.

▼ Responde a esto

sábado, 5 de agosto de 2023

**Cartas de Enricostro. y Stella Sanhueza.





Hola, mi querida amiga, sí, a ti, bien lo sabesverdad, amiga?, que por más que te dedico, no me quieres escuchar.
Bien sabes que me muero por ti, que sin ti yo no soy nada, que mis versos son el reflejo de tu sentir.
Y cuánto me castigas, cuántas noches sin dormir solo pensándote.
Mi querida amiga, eres un sinvivir.
Por más palabras hermosas que te lanzo, y te has quedado muda, pues ya no me dices nada.
Días y noches siempre te pienso y la cabeza me duele y entre tantos papeles ya ni siquiera me encuentro.
Sabes cómo te amo y cuánto te deseo.
Pero tú ya no me quieres, tú ya te olvidaste de tus promesas, se las llevó el viento.
Nunca me dejarías, dijiste. No, no, no, esas eran tus palabras.
Hay que ver qué poco vale una palabra cuando se deja de querer.
Quizás, querida mía, la culpa la tuve yo; entre tanta tontería, descuidé ese tu amor.
Mas lo siento, amiga querida, nunca te prometí que dejaría de amarte y bien lo sabes, mi cielo, que mi querer está en ti. 
Hoy, triste de mí, solo miro tus fotos; ya no sé si se han borrado, pero con tanta angustia que tengo, a ninguna la veo bien. Es como si un río turbulento las hubiera enturbiado.
O quizás sean mis lágrimas las que no me dejan ver.
Ese tren que tú me dijiste que solo pasaba una vez, ay, pues no lo entendí, y billete no saqué.
Que tu corazón era para mí, me dijiste esa mañana.
Hoy mi corazón se me para y el tuyo no está aquí.
Muchas gracias, amiga, muchas gracias por tu sentir; fueron días hermosos los que disfruté junto a ti. 
Hoy me quedo con los recuerdos de ese amor que te di y esa sonrisa tuya, esa sí es para mí.
Más con ella yo me quedo, y con tus fotos en mi jardín; las regaré todos los días con lágrimas de mi sentir.
FIRMA: Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

Hola, mi amigo, no es que tus poemas no quisiera escuchar, solo que el tiempo dice más a veces que hablar.
Muchas noches he estado yo sin dormir; no hemos coincidido en nuestro sentir. Si cuando yo te pensaba, te amaba y te deseaba, tú ni siquiera de mí te percatabas.
¿Y las promesas, amor, las promesas? Por la angustia se disolvieron y junto a palabras de amor en el olvido sucumbieron.
La culpa la tuvimos los dos, tantos instantes detenidos en aquellas fotos... Cuántos recuerdos de amor...
Y el tren sí pasa una vez; más, con el billete, nada tiene que ver.
Que tu corazón no se te pare, que haya otro esperando por ti.
También te agradezco por los días que viví junto a ti, pero deja de regar ya los recuerdos.
Empieza a olvidar, a tomar caminos nuevos.
Sé muy bien que otro rumbo nuevo encontrarás, que a la dicha, la calma y la felicidad arribarás.

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el junio 28, 2014 a las 12:20 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO Discusiones.
FIRMA STELLA SANHUEZA
°l||l°CARTA°l||l° de ENRIQUE y °l||l°RESPUESTA°l||l° de STELLA SANHUEZA.












Visitas: 68




▼ Responde a esto

**Cartas locas: ♥A un amor virtual.




Hola, ¿cómo estás? Cuanto hace de todo, de nuestro amor tan trivial, así dicen muchos cuando a amores cibernéticos se refieren, qué ironía, qué osadía está la mía, enamorarme día a día de una imagen dentro de un computador... ¿Sabes? Aun así alivias mis penas, sin roces, sin caricias, ni un beso, ni un abrazo, solo vos y yo. Ridícula mi insensatez, estar horas esperándote, para apoyar mi mano en una pantalla fría, colorida, sin sangre, y luego morirme de celos, de angustia, de soledad, de no poder concretar mis ganas de ti en un abrazo, de caerme a pedazos suspirando por tu amor. ¿Cómo entender que, aunque no te tenga, te amo? ¿Qué necesito de ti como si fueras humano? Bueno, lo eres. Pero es tan larga la distancia, no puedo besar tus mejillas, ni sentir de tus manos tibias cosquillas... Cómo quisiera ser fundida en el fuego de tu pasión, y juntos convertirnos en viejas cenizas de amor, pero ya ves, yo aquí, tú allá... Ni ganas quedan de reclamar nada ya. Hay cosas que, si no salen de uno, desde lo más profundo... no tienen sentido, no valen la pena. Por eso, amor, por eso te digo, con mis ojos bañados en desdicha y dolor, con el poco aire que le has dejado a mi pulmón, con mi rostro desfigurado, con mis manos cerradas en puño de desolación y mi corazón salido de su guarida, me voy, te dejo, amor...
FIRMA: STELLA
Amada mía, bien sabes que aunque la distancias es larga, mi corazón se muere por ti.
Tú, mi cielo, me has dado tanto que me estremezco con solo pensarte, si bien sabes que te amo a morir.
Y solo deseo tenerte en mis brazos, lo sabes.
Aunque cada vez te noto más distante, y no entiendo por qué, quizás no sé, ¿te cansaste ya de mí? Uuunuun.
Espero que no, pues si así fuera, me romperías el alma. Ya ves, mi niña, tus vibraciones, aunque sea por esta ventana, que aunque no lo parezca une mucho, pues te noto tan dentro que mis pálpitos me golpean con solo saber que estás aquí, y por eso, mi cielo, te quiero tanto, tanto que si fuera chispa encendería la llama de tu corazón de una vez por todas. Sabes, cada letra, cada golpe de dedo en mi computadora, me recuerda que tú estás detrás, y mi alma se me engrandece. Sí, te noto, te siento; hasta hay veces que creo sentir tu respiración en mi cuello, y se me corta el sentido. Amiga mía, te quiero, lo sabes, solo desearía tenerte, besarte, acariciarte, sí, y sentirte, desearte con toda mi alma, que te deseo, claro, pero quizás todo sea una ilusión, tú tan lejos, yo tan solo. No sé, la distancia es tanta que hasta el amor parece enfriarse, pero de veras, cielo, que te llevo en mi sentir y nunca te olvidaré, lo sabes.
Sabes, mi amor, tengo tu foto delante y es que te abrazaría hasta estrujarte como un tomate, hasta sacarte el jugo, sí, y después te bebería para así tenerte dentro, para siempre, si no te caso más, mi cielo, pero no olvides nunca que la distancia no es el olvido, solo la ausencia de saber de ti, eso sí es el olvido. Te quiero, amiga, bien lo sabes, besos y hasta lo tuyo, que ya la echo de menos, sí.

CARTA: ♥ A UN AMOR VIRTUAL de STELLA SANHUEZA °|remitente→ ENRIQUE NIETO

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el julio 28, 2014 a las 12:21 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Discusiones

FIRMA: ENRIQUE NIETO













miércoles, 2 de agosto de 2023

**Al, otro lado, de la vía láctea. 2

 


Al otro lado de la Vía Láctea. de Enricostro. 2

Mis queridos terrícolas, han pasado dos años solamente y estos seres han conseguido hacer grandes rascacielos completamente redondos, altísimos, quizás los más altos de la tierra.

Han usado los millones de metros de arena compactándola con derivados del plástico y del petróleo; es un material mucho más resistente que nuestro hormigón. Ellos, a diferencia de nosotros, su inteligencia va por encima de las acciones que se realizan, evitando miles de accidentes.

Mientras nosotros cogemos, por ejemplo, una escalera, y es cierto que es así, la tomamos sin ver la reacción de las cosas. Y estas arrastrarían otras cosas, pues no nos fijamos en lo que hay a sus lados o levantamos algo sin percatarnos de que puede haber algo debajo.

Ellos lo preveían todo.

Han limpiado millones de metros, y han descubierto ciudades tremendas enterradas de miles de años; estas ciudades, en colaboración con nosotros, las estamos explotando, pues en su mundo también lo hacían.

Su economía ha subido más que la de todo el mundo.

Y acuden miles de personas a trabajar con ellos.

Ellos no se oponen en nada, y nos aceptan.

Podrían hacerse con toda la economía mundial.

Pues su inteligencia nos supera en siglos.

Pero solo quieren ayudarnos a todos.

Eso sí han prohibido todas las guerras en la tierra, pues esto sí es una amenaza.

Han prohibido todas las fronteras y barreras en todos los países, diciendo que, si no es así, ellos acogerán a todos los más desvalidos.

Y además, por mucho que nos pese, nos educarán a todos a no derrochar nada, pues este mundo, nos han dicho, es muy frágil.

Así acabarán con todos los incendios, pues nuestro sistema es inútil, y el derroche de agua es nefasto.

Limpieza, limpieza y prevención es lo que se está haciendo; se acabó el vaguear y el no trabajar. Si trabajas, comes; si no, mueres.

Ahora sí sobra el trabajo por todos los sitios.

Y esto de los millonarios, a costa de los demás, se ha acabado. Su nave nodriza estará por siempre gobernada ahí arriba.

Bueno, parece ser que todos los gobiernos ven, con buenos ojos, las labores de estos seres.

Y se acabaron los culitos; serán vigilados con nuestra policía, pero con drones y robots, más estas gafas raritas, negras, que a distancia paralizan a los delincuentes. 

Enrique Nieto Rubio,

Derechos reservados.