Ella se marchó.
Mucho... mucho la quería.
Y ella se marchó.
*
Me destrozó la vida.
Y me destrozó el corazón.
Cantos de sirenas,
En una carta me envió:
Diciéndome yo: "Te quiero".
Como a un hermano.
Algunos años después,
Ella se fue al cielo...
Y yo la sigo esperando.
Pero ella nunca volverá.
Hoy con otra me he casado;
Pero a ella nunca la olvidé.
*
Pues nunca se dio el encuentro.
De volverla a ver.
Mis ojos han quedado ciegos;
Con el canto de aquel querer.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.






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