domingo, 13 de agosto de 2023

**Carta: * Tu* silencio es eterno __DE ☛Enrique Nieto .

 


Hola mi amor, supongo que como en otras mil anteriores cartas, tu silencio es eterno y no me contestarás noooo sé, Te he extrañado locamente y te sigo extrañando, Me paso los días perdido pensando solo en ti, Quizás tal vez te hice algo malo, pues no lo sé, Quizás te esforcé demasiado, no lo seee, o tal vez, te sentiste presa de mí entonces, No lo sé, mi amor era tan grande que quizás no supe entender tus sentimientos, Nooo no lose, Si fue por algo que hice, tú no me lo hiciste ver, quizás es entonces tu silencio y tu ausencia esa que me vuelve loco, ,, Como tú bien sabes, en mi oficina he dejado de rendir y lo he abandonado todo, ya ves hasta me han despedido, ahora soy un parado más de la calle, y mi sitio son los bancos del parque, ya ves en que me he convertido, yo que lo tenía todo, teniéndote a ti, y ahora ya no tengo nada, más este será otro motivo más para que tú no quieras saber de mí, soñé que te engañé con otra, pero ya no sé si solo fue un sueño o fue verdad, de todos modos, ya que más da, también soñé que paseabas por la calle con un gallardo militar y yo enfrente tuyo y tú como si nada.

Muchas noches marcho al cine de mi calle, este en el que tantas historias de amor vivimos, pero no estas, no porque te espero hasta la última sesión día tras día; ya hasta el acomodador teme de mí, y es que me estoy volviendo loco. Ya van para dos años y mi corazón destrozado; quizás tú estés feliz y viviendo la vida, sí, mientras yo muero de pena, qué más da, ¿verdad? Pues si es así, yo te deseo lo mejor, y dile a él que te quiera tanto como yo; si para mí tú morías, ya contigo mi corazón murió. Y si no es así, te deseo lo mejor; que pocos años fueron, pero fueron lo mejor, no los cambio por nada, pues me llevé todo tu amor, y si de otro te enamoraste, lo siento por ti, mi amor, no tendrás nada para darle, pues todo lo tengo yo.

 Que a lo mejor no es nada de eso, quizás sí por ser yo mucho mayor. Entonces, ¿por qué me diste tanto y ahora todo se acabó? Solo quisiera saber lo que a ti te pasó.

Le pido a Dios bendito que me dé tu razón, para apaciguarme en este mundo y olvidarme de todo.

Besos, mil, esperando tu respuesta si llega.

FIRMA: Enrique Nieto Rubio.

Hola, ¿cómo estás...? Esta vez voy a contestar tu carta, pero por única vez, esperando que me entiendas lo que te voy a decir... nosotros dos nos amábamos mucho, es decir, parece que yo te amaba, porque un día, esperando el ómnibus para ir a la facultad, pasó un taxi delante de mí, y no sabes qué. Iba una pareja dándose besos y caricias... Eras tú, cariño mío; te podrás dar cuenta de cómo me sentí en ese momento. Quise tirarme debajo de un camión, pero alguien me sostuvo de los brazos y no lo hice.

Lo que te está pasando ahora debe ser tu conciencia, que sabe lo mal que te has portado conmigo. Lamento mucho si es verdad que estás sufriendo, pero jamás se me pasó por la cabeza el perdonarte. Sufrí demasiado y hubo una persona que me consoló y secó mis llantos con caricias y mucho amor; esa persona evitó que yo muriera por vos.

Ahora ya sabes lo que a mí me pasó, y es que estuve casi muerta de dolor, pero gracias a Dios pude levantarme de ese pozo depresivo y ahora puedo decir que soy feliz, tengo esposo y espero un hijo en un mes.

Deseo que encuentres a alguien que te ame... y trates de no engañarla.

Saludos. 

FIRMA: CARO-ALAS AZULES

CARTA: *TU SILENCIO ES ETERNO*. ☛ DE ENRIQUE NIETO RESPONDE CARO-ALAS AZULES.

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el mayo 31, 2015 a las 5:01 pm en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO Discusiones



miércoles, 9 de agosto de 2023

* *Carta: * a mi enamorada* __de Enrique

 


Hola, mi amor, te escribo otra de mis cartas aun sabiendo que no me contestarás, pues yo te seguiré amando intensamente.

Mañana es tu cumpleaños y quisiera estar contigo; aunque la distancia es infinita, mi corazón llora por dentro, por no poderte tener.

Sé que tus padres no me aceptan, pues creen que soy poco para ti, y de seguro que son ellos los que interceptan mis cartas, así para que tú te olvides de mí (te amo, sí). Pero, amada mía, esta vez haré que alguien te la lleve a esa tienda de ropa donde tú trabajas. “Tejida Silvia” se llama, ¿verdad? Me he enterado por Conchita, que ha venido de allí. ¿Te acuerdas, mi prima? Me ha contado que estás preciosa y que sales mucho con Tonó, tu hermano pequeño.

Cuánto me gustaría pasear contigo por esa hermosa playa de tu pueblo. Aquí, mi niña, me paso los días trabajando y ahorrando cada céntimo que gano. Mamá me ayuda bastante, pues le he dicho que este verano quiero ir a verte y, ¿sabes?, ella está muy ilusionada, quiere conocerte en persona, y llora por ti y por mí, pues me ve triste, y ya sabes, las personas mayores creen que la vida se les va de las manos.

Sabes, mi amor, he comprado un piso aquí cerca; no es nuevo, claro, pero lo estoy arreglando para los dos. Cuando esté terminado, te mandaré muchas fotos de él. También te digo que me han subido el sueldo y ya pasa de los mil euros. Mamá está muy mayor y te quiere conocer y algo malita; la pobre no hace más que ahorrar y me da dinero para que lo meta en el banco para nosotros. Es tan buena, ¿sabes? Hoy, nada más levantarse, me dice que ha soñado que teníamos un niño, y que corría alrededor de ella, y que asustada, creyendo que se caería, se despertó sudando y diciendo: "Qué niño más malo tienes", jajajajaja. La pobre es tan buena.

¿Te gustaría venirte conmigo este verano y echar unos días aquí o toda una vida? Te quiero, mi amor, y te echo tanto de menos. Esta y las próximas cartas sí te llegarán a través de Conchita. Besos, cielo, y espero tu contestación.

Tu amado novio que te quiere con locura.

FIRMA: Enrique Nieto.

Holaaaaaaaaaa.

Mi corazón precioso, no sabes la alegría que anida en mi pecho al recibir tu hermosa cartita.

¡Ahhhhh! ¿Qué te digo? Cuando el corazón se me quiere salir por la garganta de tanta emoción.

Todo este tiempo pasé pensando mucho en ti; hubo muchas horas de dolor; mi almohada sabe.

Cuánto he llorado tu ausencia, tu desaparición, pues desde que partiste nunca más supe de ti, creí.

Que me habías olvidado y que mi amor para vos tan solo fue un ave de paso.

Pero bueno, a Dios gracias que hoy nos volvemos a encontrar, al menos por medio de esta hermosa.

Carta, y aclarar lo que ha pasado.

Nunca me llegó ninguna carta tuya, pero voy a averiguar; o no, mejor, me quedaré en silencio.

Que nadie se entere de que nuevamente nos estamos comunicando. Gracias por haberla buscado.

Forma para comunicarte conmigo; :) ya le di un gran abrazo de agradecimiento a Conchita.

Hacernos el favor de volver a encontrarnos. Mmmmm, te amo, te amo, te amoooooooooooooo.

Por favor, nunca vuelvas a perderte; no me quieras matar dos veces.

Oh, y tu mami tan bella, como siempre; por favor, dile que, aunque no tengo aún la dicha de conocerla,

A ella también me simpatiza; si Dios permite, algún día, y espero que pronto, la conoceré y la voy a querer.

Mucho, por todo lo que hace por ti, por nosotros. Decidle, por favor, que gracias, por haberte tenido, por haberte…

Criado un hombre maravilloso. La valoro como a mi propia madre.

Bien, mi hermoso, por ahora me despido, no sin antes agradecerte por tu atenta y amorosa misiva, y más.

Que nada, por tanto amor que me profesas, un amor puro y sincero como el que yo también te ofrezco.

Estaré ansiosa por volver a saber de ti nuevamente; te amo hasta la locura.

Besos, mi osito de peluche, ja, ja, ja.

Tuya por siempre,

Atte.,

Tu gatita mimada :)

NOTA: AWWWWW, ESTOY FELIZZZZZZZZZZ.

FIRMA:

CARTA: *A MI ENAMORADA* DE ☛ ENRIQUE NIETO RESPONDE SUSY GONZÁLEZ.

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el abril 30, 2015 a las 9:44 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Discusiones

Responde a esto.

**Carta a un amor imposible * de Alejandra en Cartas locas.





Amado cuñado: Solo hasta hoy me atrevo a llamarte amado y el motivo por el que lo hago es porque, para cuando leas esta carta, yo estaré en un tren con rumbo hacia una nueva vida, lejos de la tiranía de tu hermano y del sentimiento que ha nacido en mi corazón hacia ti y que debo asesinar antes de que crezca hasta el punto que ya no lo pueda controlar y así evitar una tragedia mayor.

Desde el día que viniste a vivir con nosotros para empezar tus estudios universitarios, pude notar la diferencia enorme que hay entre tú y tu hermano. Bastó con ver la dedicación con la que cuidas el jardín, cantándole a las flores y mimándolas para que sus colores permanecieran alegrándonos durante mucho tiempo. Mientras tu hermano solo pensaba en tomar cerveza y ver los partidos de fútbol en la tele con sus amigos.

Eras tú y nadie más el que me acompañaba en esas dolorosas noches de soledad después de que tu hermano, pasado de tragos, increpaba contra mi integridad física y moral. ¡Ah! Cómo olvidar tus cuidados, tus palabras de aliento, tu presencia incondicional y tus impulsos de defenderme que yo detenía constantemente para no hacerte parte de mi conflicto.

Un par de veces te descubrí espiándome en la ducha, otro par mientras tendía sábanas en el patio y, aunque siempre supe que estabas ahí, con tu curiosa inocencia, siempre me hacía la indiferente porque me gustaba que me observaras. También sé que llorabas pegado a la pared de la habitación contigua cuando escuchabas los sonidos de una pasión fingida que le brindaba a tu hermano, mientras mi cuerpo pensaba en ti y mi alma sollozaba junto a tus ojos humedecidos por los celos.

Es irónico pensar que, mientras el amor por tu hermano se iba extinguiendo en mi alma, el amor por ti fue creciendo cada vez más y más, hasta el punto de desear estar contigo en cada instante, porque eras tú el que me llenaba de vida y de motivación para seguir adelante, aunque solo fueras un chiquillo diez años menor que yo.

Ayer decidí seguir tu consejo, o por lo menos parte de él: alejarme de una vez por todas de tu hermano y la vida miserable que me proporcionaba, y aunque no escapé contigo a donde nuestro amor nos llenara de felicidad la existencia, te agradezco por darme el valor que necesitaba para cerrar una triste etapa de mi vida y comenzar de nuevo en otra ciudad.

Me despido de ti, con una lágrima en la mejilla, un beso sobre el retrato que hay en el anaquel y un te amo que nunca tuve el valor de decirte mirándote a los ojos... 

                 FIRMA: ALEJANDRA HADA SOÑADORA

Mi querida cuñada, siempre dije que dejaras a mi hermano, pues tú eres demasiado grande para él y ya ves, ni tú eras feliz, ni él te quería, pero, cuñada, bien sabes que me moría por ti.

Siempre estaba contigo por tu aroma, tu cariño hacia mí, y eso me hacía grande. Bien sabes el dolor que me provocaba verte una lágrima, aunque siempre te volvía, para que no la viera, y yo me moría por cogerla, pues esa lágrima la deseaba a morir. Te has marchado y ahora, ¿qué será de mí? Pues tus hermosas rosas, que con cariño cultivaba para sacarte una sonrisa, qué bellas estabas; solo mirar tus ojos me moría por estar ahí. Me dices que te espiaba; sí lo hacía, día y noche, retorciéndome en mi habitación, cuando el bruto de mi hermano te pegaba. Qué ganas de darle me daba, pero cómo hacerlo. Discutí muchas veces por ti y nunca me hizo caso.

Hoy, cuando te has marchado, he vuelto a pelear. Él me echa la culpa de todo y he marchado para no volver, pues esto sin ti no es nada. Recuerdo una mañana que entré al baño a hacer un pis y tú estabas en la ducha. Te dije: "Perdón, no me di cuenta", y tú a través de la mampara dijiste:

¿No pasa nada termina?, qué deseos de tocarte me daba, tu silueta a través de la mampara, qué cuerpo más hermoso digno de una diosa de veras y esa rajita del postigo que no cerraba muy bien, vi todo tu hermoso cuerpo, que deseos que pasión despertaste en mí, al volverte te vi toda de frente y me puse tan nervioso, que salí tan ligero que me di un cabezazo con el quicio de la puerta, y me hice un chichón te acuerdas.

Después saliste tú con la toalla alrededor de tu cuerpo y me miraste el chichón y me diste un beso en la frente; tus pechos casi se salían de la toalla, rozándome con ellos y ese olor de diosa me volvió loco de veras ja, ja, ja ahora me rio, pero con tu beso ni me dolió desde entonces te me grabaste en mi mente, y soñaba contigo a cada instante, deseaba con locura que mi hermano no estuviera allí nunca y que tú fueras mía, pues cuando se marchaba me pegaba tanto a ti y tú te reías, cuanta complicidad entre nosotros, pero nunca llegamos a más y lo deseaba te lo juro, en ese instante entro mi hermano por la puerta y tú te metiste en él bañó otra vez.

Mi hermano me dijo

¿Pero qué te ha pasado?

¡Nada, que he tropezado en el jardín y me he dado contra la pared!

¿Joder lo que te has hecho?

¡Sí, verdad!

Así que, cuñada, no me olvides; quisiera estar contigo y espero y deseo que pidas la separación, y cuenta conmigo, que sabes lo mucho que te quiero, y quiero estar contigo para siempre. Besos, cuñada; mándame las señas, si lo deseas, y me iré contigo. Te amo, lo sabes. 

                                 FIRMA: ENRIQUE NIETO.

CARTA A UN AMOR IMPOSIBLE* DE ALEJANDRA HADA SOÑADORA* -RESPONDE ENRIQUE NIETO

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el noviembre 30, 2014 a las 2:53 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Discusiones.

▼ Responde a esto

**Carta de una mujer maltratada. en cartas locas.

 


Esposo y verdugo mío:

Te escribo con el dolor impotente que hoy me hace una mujer triste, desamparada y sin fuerzas para continuar con esto. Cuando te conocí, te amé profundamente; eras tan tierno y afectivo, que me entregué a ti sin miramientos, segura de que escogía bien mi destino. ¡Qué equivocada estaba! A veces el amor nos confunde, nos ciega y no nos permite percibir la oscuridad que pueda haber en un alma.

Todo lo daba por ti, la vida misma colmada de bellas ilusiones, espejo rosa que enferma de amores, solo puede ver “felicidad”.

Mis ojos brillaban en el altar, donde ante Dios te entregué mi amor puro y solemne.

Solo duró unos días la ilusión; enferma de gripe, olvidé lavar tus camisas. Preguntaste furibundo dónde estaban; yo pedí disculpas, pues me encontraba en la cama; la fiebre alta me acongojaba. Me levantaste y a empujones me hiciste lavar una camisa, diciéndome que era mi obligación, pues esa era la correspondencia que esperabas al darme techo y comida.

Lloré como una Magdalena en el lavadero, pensando en que tenías razón, pues tenía un compromiso como esposa, pero en mis adentros hubiera querido otra cosa, que me llevaras un té y me mimaras para que me sintiera mejor.

Después ya fue cotidiano tu mal humor, hasta que llegaste a golpearme, esa primera vez que no olvido. Me arreglé para ti, pues cumplíamos un mes de casados; me pinté los labios de cereza, cosa que no hacía, pues siempre me decías que era más linda, sin pintura en el rostro. Pero quería conquistarte, verme bonita para ti. Recuerdo tu rostro al verme; gritaste furioso diciéndome que si era una prostituta. Yo no entendía a qué te referías hasta que acercaste la mano y embarraste el labial en mi rostro, para después darme una cachetada, diciéndome mujer libertina. Lloré nuevamente sintiendo en mi corazón frustración y aborrecimiento. Tomé mis cosas y, sin que te dieras cuenta, salí de ahí. No tardé mucho, pues llegaste con flores a casa de mi madre y a pedirme perdón; yo creí en ti nuevamente, justificando tu acción, pues ya esperaba a nuestra hija. Siguió mi martirio incluso embarazada, porque no te importó pegarme, dejándome tirada y con la herida de una mujer humillada.

Hoy me pregunto.

¿En qué momento dejé que te convirtieras en mi verdugo?

Sé que tengo la culpa de estar como estoy ahora, postrada en una cama, amoratada y con crueles cortadas, sobre todo mi cuerpo adolorido.

Quiero decirte que jamás regresaré contigo. Que te quise mucho, de eso debes estar convencido. Pero esto se acabó; hoy, al lado de mi hija, tomo otro camino.

Dios te perdone, yo estoy en paz contigo, pues me llevo mi amor, mi dignidad y mi tiempo sufrido. Hoy estoy en libertad y te deseo que nunca más nadie padezca a tu lado lo que yo he padecido.

Firma: Araceli García 2014

Hola, amada mía, siento tanto haberte provocado tanto dolor.

Bien sabes que yo no soy así; aquellos golpes que tan brutalmente te di y causé en tu cuerpo no era mi intención, no era yo, lo siento. Sé que nunca podrás perdonarme, mi vida; sentí, es un calvario, mis noches, un infierno. Sé que me porté como un cerdo, lo sé; entonces estaba enfermo y amargado, me dijeron cosas malas de ti y me las creí.

Hoy me he dado cuenta de que todo fue mentira y he pagado muy caro. Tu dolor sí, te amo, lo sabes, tu cara no la puedo olvidar, esos ojos maravillosos, tus risas cuando éramos novios, tus juegos de adolescente que me volvían loco.

Esos tiempos los quería yo, y cuando nos casamos ya no era lo mismo; las noches eran presas de nuestros enojos. Yo te buscaba en ellas y tú no estabas. Entiendo que era por mi mal humor, seguro, pero quería amarte todas las noches, y tú no me escuchabas. Así, por el día era un ogro y tú la princesa.

Por las noches yo era tu príncipe y tú una fría estatua de mármol; así mi amargura fue creciendo, y me convertí en ese que tú bien dices, en tu verdugo.

Ahora ya es tarde para mí, ¿verdad?, y lo peor es que mi hija no la pueda ver, pero no te preocupes, merezco cuanto me pasa; la amargura eterna es lo que yo me merezco, sí, lo siento.

Lloraré cada noche por cada golpe, por cada riña y por cada maltrato que cause en ti; vagaré por los suburbios con mi dolor, pues no merezco nada mejor, y cuando te enteres de mi abandono, no me vayas a buscar, pues ya voy errante por las calles desde que tú te fuiste, pero ¿sabes? Tengo una aliada que me hace olvidar tu hermoso cuerpo, tus lindas caricias, el olor de tu cabello que me volvía tan loco, tu sentir, sí, y tus labios cuando me decían "te quiero", qué ciego estuve, lo siento tanto.

Esa es mi amiga, la botella de ron que, por más que la maltrate, no me deja abandonado; ella sí me enterrará pronto.

Dile a mi madre que en mi guardilla tengo dos cartas, una para ti y para nuestra hija, para que no le falte de nada.

Y otra para mi madre, para que sepa lo malo que fui y que tú eras una santa. Perdóname si tu carta lleva un seguro de vida que pronto cobrarás para nuestra hija, que Dios me perdone.

FIRMA: ENRIQUE NIETO

CARTA DE UNA MUJER MALTRATADA * DE ARACELI GARCÍA -RESPONDE ENRIQUE NIETO

Publicado por ♥Ąhavã♥ administradora el octubre 31, 2014 a las 11:31 am en LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Volver a LAS CARTAS LOCAS DEL CASTILLO MÁGICO. Discusiones.

▼ Responde a esto