Mi amor, de Enricostro.
Mi amor, ya por fin estaremos unidos para siempre; tu sentir es mi vida, te amo, mi cielo.
Tantos años separados. Tantos años de angustia en esa maldita guerra. Una guerra que, por desgracia, no era nuestra guerra. Y tú, mi cielo, tantos años sin podernos ver, siempre por carta, era muy triste.
Esas noches, que de luna llena, tú llorando escribías,
Mientras yo, con un fusil, en una maldita trinchera,
Llena de barro y compañeros muertos a mis pies.
Yo le pedía a Dios que aquello acabara ya.
Sabes, mi cielo, yo leía tus maravillosas cartas.
Cuando el relevo llegaba, con una pequeña luz de una lamparilla, mientras mis compañeros
Descansaban.
No tenía tiempo de morir; tus lágrimas se juntaban con las mías, y eso me reconfortaba y me daba fuerzas para seguir.
Te adoro; estar ahora, cuerpo con cuerpo, piel con piel, me parece todo un sueño, tenerte y desearte.
Sentirte y que tú me sientas, mas no sé, amor.
Mío, si tú me aguantaras para siempre.
Pero hoy soy un tullido, te prometo, amor mío.
Que no te arrepentirás de este tiempo perdido.
No te faltará de nada, pues teniente he sido.
Con honores me licencio y con muchos amigos.
Cuánto te amo, amor mío, eres la mujer más bella.
De todo el mundo, y contigo he renacido.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario